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Alberto Rodríguez

Temas de opinión

¡Oh gloria inmarcesible!

¡Oh gloria inmarcesible!

Venezuela, Colombia, la OEA, la ONU, la CIA, la Secretaria de Estado, los medios, los gobernadores de frontera, los  servicios de inteligencia de ambos países, y naturalmente los ganaderos venezolanos que están siendo extorsionados y secuestrados por las Farc en su propio país, saben que las Farc operan en Venezuela con el apoyo del gobierno de Hugo Chávez.

La mayor desgracia en la circunstancia del conflicto entre  Colombia y Venezuela, es que sean Uribe y Chávez quienes estén al mando. A ambos lados de la frontera y a nombre de la dignidad, ambos se “equivocan” de mala fe en el manejo de las relaciones bilaterales, porque ambos anteponen los obcecados propósitos de sus proyectos paranoicos de Estado, a las necesidades de los dos pueblos.

Ayer asistimos al “último acto” de una ópera bufa, patrocinada por la acción oblicua, de un par de gobernantes sin gracia, que ninguno de los dos países se merecería, aunque los pueblos se merezcan a sus gobernantes. La solicitud de Colombia a la OEA, para que se ventile la presencia aupada y patrocinada por el gobierno venezolano de las Farc en Venezuela, tiene un sabor extemporáneo, oportunista, maniobrero de Uribe, que no quería irse sin haber estrangulado las relaciones. El debate se debería haber dado hace dos años, cuando se tuvieron las primeras pruebas documentadas. Y la respuesta venezolana, que no vino a agregar nada nuevo a la situación efectiva de deterioro binacional, de romper relaciones con Colombia, aprovechando la visita casual de Dieguito Maradona al palacio de Miraflores. Una señal inequívoca y radical de que Venezuela no va a permitir ninguna acción de verificación internacional en su territorio.  

A pesar de la denuncia colombiana, ningún país miembro de la OEA condenó a Venezuela, en este sentido Colombia se quedó sola. Se limitaron los miembros del lánguido organismo  a ofrecer insulsas declaraciones de ocasión a favor de la mediación para el pronto  re establecimiento de relaciones.

Babosa y meliflua la diplomacia de Uribe en la OEA. Meliflua y babosa la acción de la OEA, frente a un caso que debería prender todas las alertas continentales (aunque Colombia nunca haya gozado del reconocimiento de terroristas a las Farc, por parte de los países miembros de la OEA) y meliflua y babosa, la cortina de humo de Chávez, rompiendo oficialmente unas relaciones que ya estaban rotas, como respuesta chata y torpe a las denuncias en la OEA, y como recurso de oportunidad para tener un motivo patriótico para promover la campaña electoral de septiembre.

De la insulsa OEA no salió una exigencia perentoria de verificación, que sería el único paso práctico, buscado con la acción colombiana en la sesión extraordinaria de la OEA donde exhibió sus pruebas. Ahora bien, o el carácter de las pruebas es deleznable, porque son artificiales, y porque responden a un montaje mediático, como lo dijo el Embajador Charendton, o las pruebas son sólidas, suficientes, como para que Colombia pueda presionar legítimamente, para que una comisión internacional de verificación, vaya a Venezuela y confirme, si en el sitio que dice Colombia que están los campamentos, efectivamente están o estuvieron – porque a estas horas se debe estar produciendo, por obvias razones de seguridad un movimiento de tropas – los comandantes de las Farc en el cálido exilio venezolano.

Sin embargo, para efectos prácticos, en medio del aire melifluo y baboso que encubre la perversidad política de los actores del conflicto bilateral, da lo mismo que las pruebas sean o no un montaje,  porque la frontera venezolana ha estado, está y estará cerrada para cualquier tipo de verificación. Y ningún organismo – de toda la ristra babosa de organismos internacionales - tiene la competencia para forzar ya condiciones de verificación. Por tanto, la situación seguirá siendo, la de una tensión sin salida, la opera disonante de Chávez y Uribe, hasta el siete de agosto.

No nos los merecemos, y si nos los merecemos, es porque somos países tan babosos y melifluos como los gobernantes, conque la providencia nos castigó. Uribe ha debido dejar el asunto en manos de Santos, si en algo lo estima como su sucesor, y Chávez en vez de romper con Colombia, debería haber roto con las Farc.  

El círculo de la U

El círculo de la U

 Uribe es Uribe y Santos es Santos. Pero entre uno y otro fluye la complicidad de un mismo proyecto de poder, que Santos se atrevió a teorizar como el de la “tercera vía”. El proyecto co-administrado de guerra de la seguridad democrática es el común rasero, el talante, el alcance, el hígado  de la Seguridad Democrática: el proyecto de refundación de la patria, que sirve a tipos como Uribe y Santos y a todos sus socios en el poder. El proyecto de Uribe, ya lo vimos durante los aciagos ocho años, es una conspiración. Hizo todo lo que un gobernante hace para sostenerse en el poder: utilizar “todas las formas de lucha”. 

El proyecto de Chucky se abre con el espectáculo reconciliador, unitario, patriótico, de la “unidad nacional”, que consiste en abrirle la puerta a todos, y a todos es a todos, incluyendo al PIN PAN PUN, alianza que Micomandante ha tachado de mafiosa.

Todos los derrotados de pasado uribista se deslizaron como pedestres batracios al círculo de la U. Los conservadores disecados y los tecnocráticos, como Uribito. Noemí se precipitó – le conviene hacerlo, quién quita que le den la embajada en Ecuador – en medio de airadas y chistosas reclamaciones de acuerdos programáticos. A Pardito, los liberales se le habían ido desde antes de la primera vuelta, los que quedaron adhirieron apenas se conoció el ganador. Pardo regresó de donde había salido: el uribismo. El papel del pereirano marrullero es ofensivo. Habiendo sido completamente derrotado, adhiere al vencedor, pidiéndole que prescinda de la cultura del atajo, que reconozca que no todo vale. Uribe debió haberle roto la cara, marica. Como si hubiera alguna diferencia entre el uribismo, que a Gaviria le parece un asco, y el santismo, un círculo de poder que le abre los brazos antes de su muerte política. Como si ambos proyectos hermanados por el sentido de la seguridad democrática, no se hubieran hecho valer justamente por coger los atajos. El “todo vale” es el común esquema de poder. Varguitas, derrotado, no tuvo otro camino, que unirse al contrario, comerse los sapos, explicando que todos los puntos de su programa serán adoptados. Él también cabe, porque como Pardo, está regresando a donde salió.

Adentro ya estaban todos los demás, medios, empresarios, bancos, terratenientes, intermediarios, la casta uribista empoderada, y el círculo de la U. Todas las banderas azules y rojas pueden venderse al mejor postor. Con la entrega el partido liberal y el conservador terminaron sus días. Existirán solo como clubes asociados de poder en el Congreso y en el Ejecutivo.

Hoy, un par de días después haber accedido al poder, Chucky terminó absorbiendo el viejo partido de su tío abuelo, Eduardo. Se chupó los trapos rojos desteñidos por el 8000. Se fagocitó los últimos restos del conservatismo, el humus del parasitismo del poder. Son curiosos los godos, estaban en el poder, se salieron para presentar alternativas distintas al uribismo, los derrotaron como se sabía y luego regresan al uribismo en manos de Chucky. Hubieran podio ahorrase toda la vuelta, y habrían seguido por solución de continuidad. Todos los que entran son socios muy menores. Entre todos representan menos electores que los verdes. Son unos despojos que van a comer a la mesa de quien los derrotó. 

En el Congreso, los acuerdos que no fueron posibles durante la campaña, entre amarillos y verdes, tendrán que pactarse por necesidad. Son un grupúsculo de no más de 15 personas, que tendrá la tarea, de representar bien a cinco millones de personas que votamos por ellos.

La condena de un defensor de la democracia

La condena de un defensor de la democracia

En la última semana antes de las elecciones presidenciales, y en medio del campeonato mundial de futbol 2010, una joven juez del Juzgado Tercero Especializado de Bogotá, profirió condena y pena de treinta años, contra el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, por hecho ocurridos hace casi 25 años, durante la retoma por parte del ejército del Palacio de Justicia.

La Juez María Estela Jara, se dedicó con exclusividad al caso, durante los últimos ocho meses, estudio 46.000 folios, leyó 100 CD, y estuvo en veinte sesiones con el psiquiatra.

Para el Ex Fiscal Alfonso Gómez, lo que hubo alrededor del proceso fue “una especie de pacto de silencio del establecimiento, que no quiere dejar llegara la verdad”.  

Monseñor Uribe exclamó sobrecogido:”Veo con dolor que condenen a un integrante de las Fuerzas Armadas que estaba defendiendo la democracia (…) Lo único que demandamos es una justicia imparcial y oportuna”. Para Monseñor ni siquiera hay conducta delictiva, no hay irregularidad, los muertos del Palacio, los de adentro y los de afuera, no constituye ningún hecho que merezca siquiera una investigación, porque para él, son el resultado natural de conductas defensivas propias de la democracia. En tal caso se explica el dolor, a causa de una condena a un defensor de la democracia, que ha sido condenado por una justicia, que es parcial, e inoportuna. Nada distinto ha hecho Monseñor al conocer la condena, a lo que hizo desde su primer choque con las Cortes,  desconocer el fuero de la justicia, descalificar las actuaciones, controvertir los fallos, amenazar directa e indirectamente a los jueces. Para la Seguridad Democrática, la Justicia está con ella, o está en contra.

Para el Ex General Harold Bedoya “se ha condenado a alguien que estaba cumpliendo órdenes del Presidente de la República”. Desde luego que  la responsabilidad de Arias, ni es individual ni es aislada. Técnicamente en el banquillo, debería estar recibiendo la condena, toda la línea de mando, de la que él era una parte operativa. (Actualmente se está juzgando en el mismo proceso a los Generales  Arias Cabrales e  Iván Ramírez y al Coronel Edilberto Sánchez).  Si el Presidente supo o no, posiblemente lo sabremos antes de que se muera. Existen evidencias históricas que llevarían a creer que durante 24 horas hubo, no exactamente un golpe de Estado, sino en relevo técnico del mando en las operaciones militares. Aún así el Presidente de la época, al que hoy vi llorar por la muerte de Saramago, tiene responsabilidad política.

El atorrante Jaime Castro dice “que la conducta del Coronel ha debido juzgarla un tribunal militar y no un tribunal civil”. Hoy tendríamos unos resultados distintos del proceso, seguramente Arias no estaría condenado a treinta años, y lo más importante, se habría demostrado que las asociaciones de familiares de las víctimas del Palacio de Justicia, no tienen razones para reclamar justicia.       

Y otro Ex General, Juan Salcedo Lora, tan descarnado en el desconocimiento de los fallos judiciales, como Monseñor y Castro, considera que “los testigos son falsos y no tienen idoneidad ni credibilidad. Las pruebas no daban ni para una detención domiciliaria”. Las pruebas habrían dado, según Salcedo, para condecorar a  Arias, por la defensa cerrada de la democracia. Para Salcedo la Justicia es un adefesio, un exabrupto, que viola todo los principios procesales, falla con testigos falsos, prefabricados y sin pruebas.

Salcedo debería demandar a la Juez Especializada Jara, por haber condenado sin elementos a un defensor de la democracia.

Fútbol 2010

Fútbol 2010

Suráfrica prende los reflectores. Durante cuatro semanas que equivalen a 64 partidos de futbol, la atención mundial estará dirigida sobre el evento más multitudinario: la copa del mundo de fútbol. Es el país en el que hasta solo hace 16 años tuvo sus primeras elecciones libres, y cuyo  ex presidente Nelson Mandela – hoy de 92 años - estuvo 27 años en la prisión de Robben Island.

Es la primera vez que un mundial de fútbol abre con un concierto y además con dos grandes estrellas colombianas: Juanes y Shakira. No tenemos un equipo entre los 32 que participan, porque nuestro futbol, está muy lejos de poder representar el país, a la manera de los cantantes. La farándula pesa más que el futbol, y será así por mucho tiempo, mientras el fútbol se libra del aura corrupta que opaca los sueños deportivos.

 Al mismo tiempo Suráfrica es noticia, porque los ladrones locales no podrían tener mejor y más bella oportunidad, que el millón de turistas que serán declarados objetivo de los ladrones locales, que ya han hecho víctimas a los griegos, cuyo país quebró, y a los chinos, el país que más e beneficiará de la quiebra de los pobres de Europa.

Para Suráfrica el mundial es un negocio, más precisamente para los empresarios blancos surafricanos, para los mestizos de los clanes que tienen su negocio de publicidad, televisión, hoteles, turismo, aerolíneas, restaurantes y toda la cadena de consumo que se ha levantado para satisfacer la demanda del millón de turistas que durante este mes serán víctimas de la avidez futbolística.

También Suráfrica, como cualquier otro país de los nuestros,  embellecerá sus escenarios, y parques, también guardará sus mendigos, limpiará las calles, para mostrar que son mejores de lo que son, que pueden sufragar una campaña de maquillaje para que el mundo crea que no es un país tan desigual, donde la riqueza está tan mal distribuida como en todos los países, donde las desigualdades, apenas ocultan el  pasado de apartaheid.

El mundial es una forma vistosa, costosa  y brillante de tapar un país, que en el fondo no le importa a ninguno de los hinchas que puede pagarse un pasaje para ir hasta las graderías y comprarse una cerveza para sentarse tranquilamente a ver el juego. Un país que no le importa a los hinchas, atrapados en el frenesí idiota por el futbol, cuyos reflectores no dejarán que se vea la Suráfrica del Soweto.

Tal vez la única voz de todo el lindo espectáculo, sea la  de Desmond Tutú – Premio nobel de la paz- que ha dicho · : “A pesar de lo que somos,  de lo que tenemos, la corrupción nos está llevando hacia atrás, una minoría gobernante se está enriqueciendo y los pobres son cada vez más pobres”. Una minoría negra, que ha reemplazado a la minoría blanca. O si prefieren algo más radical, la voz de  Julius Malema, un personaje tan insólito, como que ha llegado a ser comparado con Hugo Chávez, lo cual no enorgullece a nadie, no obstante lo cual es posible que se lo haya comparado, porque Malema ha levantado la más agria bandera del racismo, incitando a la lucha radical y frontal contra los blancos, reviviendo todo el odio racial, con la diferencia de que ahora son los negros radicales quienes llaman a “matar al boers,  a los granjeros”.     

¿El que encuesta elige?

¿El que encuesta elige?

La popularidad de las encuestas electorales ha crecido en la medida de sus aciertos. Si regular y significativamente fracasaran en vaticinar los resultados, nadie les creería, y se habrían dejado de hacer. Si se revisa la historia de las anticipaciones confirmadas en la realidad política colombiana, las encuestas aciertan en promedio entre el 80% y 90%.

La popularidad ha convertido las encuestas es un arma de direccionamiento, independientemente de que tal sea o no la intención de quienes las hacen. Los candidatos dejaron de actuar para la gente y actúan para las encuestas, tanto los que creen en ellas, como los que descreen.

La gracia de las encuestas es que con tecnología puedan deducir acertadamente, de universos muy pequeños – por lo cual la mayoría de gente bien pude quejarse de que nunca la han llamado –tendencias acertadas. El efecto perverso de la anticipación política tecnificada, es que el lugar que un candidato ocupe en el rango de favorabilidad de las encuestas, induce la movilidad de la intención de voto.

Es cierto, en Colombia no se vota por programas, no se vota solo por prebendas, tampoco por el glamour de los candidatos, sino y también, por el marcador de las apuestas electorales que indican las encuestas. Una posición desfavorable en las encuestas puede hacer migrar los votos bobos y útiles, disuadir a muchos electores a no votar, por considerar que el voto se pierde. O al revés, hacer migar el voto hacia candidatos con perfil de ganadores, para asegurar ventajas anticipadas, negociaciones posibles, favores mutuos.

También es cierto que en Colombia ha campeado la política de “votar a ganador” o “votar en contra”. En tal caso las encuestas no harían otra cosa que argumentar cuantitativamente respecto al curso migratorio de la intención de voto.

Los candidatos que van ganando, asumen dos posiciones respecto a las encuestas. Mockus se siente alentado, reconocido, les da credibilidad, y se apoya en ellas, para decir con tufo triunfalista, “vamos a ganar en primera vuelta”. Santos, apelando a la humildad – tan falsa como todo lo de él –dice que no le importa que las encuestas lo muestren de primero, ellos en la U seguirán trabajando como si fueran los últimos.

Y el resto de los candidatos ha tenido que ser más creativo. Cada uno ha tenido que inventar una teoría sobre las encuestas, para explicar su desastroso desempeño en ellas, cada vez que les preguntan por los resultados, mucho más que lo que les preguntan por sus programas. La de Petro es: si la medición técnica de la favorabilidad programática se descentralizara, el resultado en las encuestas triplicarían sus actuales resultados. Noemí no alcanza a elaborar una teoría, dice que no hay encuesta que valga, distinta a las urnas. Las agencias encuestadoras no tienen razón de ser. La teoría Pardo, es que no hay correspondencia entre las encuestas y lo que él ve en las calles, el desfase de universos representativos no le permite creer en ellas. Una teoría que se deshace en le caso de las votaciones directas de favorabilidad en Internet, que hoy dan empate técnico entre Antanas y Mockus. Vargas Lleras tiene la teoría que son contradictorias porque son manipuladas, o al revés. Sin embargo, si se revisan las cinco encuestas grandes, las de los encuestadores reconocidos, no se ven contradicciones por ninguna parte. Todas coinciden en que la primera vuelta será entre Antanas y Santos, y que en la segunda vuelta gana Antanas. Todas son coherentes, ninguna dice que Vargas Lleras le gana a Noemí, o que vaya a ir a la primera vuelta.

¿El que encuesta elige?

 

 

 

 

 

 

Salto por el centro del vacio

Salto por el centro del vacio

A medida que aumenta la intención de voto por Mockus, crece la opinión en contra. Desde la de peor mala leche uribista, como la de Uribito, la de carácter ideológico de Petro, la de segunda intención de María Isabel Rueda, la caspa de Antonio Caballero y la argumentada, como la de Carolina Sanín. Todas, menos la de la editorialista de El Espectador, asumen que los colombianos que queremos el desmantelamiento de los establos en que Uribe convirtió “su” Estado, no tenemos una opción distinta a Mockus. Para bien o para mal.

Que Mockus es un salto al vacío dicen los apocalípticos desintegrados del liberalismo y de la social democracia. No sabemos para dónde iría el Estado en manos de un Profesor. Qué imagen más pervertida de un Profesor tienen quienes en sus programas educativos invirtieron océanos contaminados de linduras programáticas a favor de la educación. Educación sin profesores. Es su programa.

Que Mockus es autoritario, filo fascista. Como lo tachó Caballero en entrevista con Antonio Morales, haciéndole de paso un buen favor a Chucky. Él que carece de argumentos, bien le viene el de Caballero, que califica a Mockus – y niega sin convicción que los verdes sean el centro – de derechista continuador de la seguridad democrática. Le faltó decir que es el gallo tapado de Uribe, como dijeron de Fajardo al comienzo de su campaña. Se le olvidó a Antonio el filo fascismo corporativo del Patrón, el estado mafioso, los consejos comunitarios, la seguridad democrática, la teoría de opinión. No dijo que fuera a dar su voto por Juan Manuel – de la misma manera que dijo que su voto a la pasada alcaldía de Bogotá, iba para Peñalosa, y no para Samuel -, dice que le gustaría darlo por Petro, como también a mí,  pero es  que mientras esté en el Polo, está “petrificado”.

Que Mockus es neo liberal dice Petro, que Mockus no tiene programa dice Vagas Lleras, que Mockus es un idealista dice Noemí, que Mockus es un pacifista dice Uribito, que es la derecha dice Caballero. Si les creemos un poco a todos, con seguridad vamos al vacío, desde el centro. Que todos hablen mal es buena propaganda. En la agenda de cálculo político, los verdes podrían tomarse el poder en las próximas elecciones. Y si no son los verdes, es Chucky. El candidato investido, el guiñado ceremonial del estado de opinión, el hombre al que no se lo ha cogido jamás en una verdad.  

Que a las Farc no se la puede combatir con mimos y girasoles, dice Uribito. Bueno, el argumento le quedaría bien a Jaime Bayly, pero en boca de Uribito es apenas un mugido.

“Preveo que celebraré con emoción novelesca el triunfo de Mockus, que me parecerá  tan irónico como consecuente: pero de mi estremecimiento participará también el temor que siento ante la perspectiva de ser efectivamente gobernada por Antanas Mockus”, dice Carolina en su editorial.

¿Qué nos espera? El gobierno de un pedagogo, que sabe que el espacio menos democrático que existe es un aula. El gobernante inflexible con el cumplimiento de la ley, que en un país sin tradición legal de hecho, puede ser visto como filo fascista. Carolina Sanín encuentra una coincidencia entre el afecto de Antanas por los símbolos, y el del fascismo por ellos.

No sería raro pensar que la naturaleza motriz de la marea verde, sea semejante a la marea que puso a Uribe en el poder, sin partido, sin bancada, en el 2002. Alguien a quien se proyectó el imaginario nacional de “salvador” contra las Farc. Hoy el imaginario tiende a proyectarse representativamente en un Profesor verde, un filósofo capaz de “salvarnos” del Estado mafioso. Alguien que le cure a medio país el Síndrome de Estocolmo con Uribe.

Si Antanas llegara al poder, a lo que conscientemente habré de contribuir, conocerá la misma suerte de Obama, al que la fuerza de la marea plural eligió, para luego dejar a merced de las encuestas y sus enemigos.

El incierto valor del centro

El incierto valor del centro

Ayer caminando por Cali encontré el siguiente grafiti: “prefiero el parkinson de antanas que la gonorrea de santos”. Se me ocurrió creer, por asociación,  que la política goza de una inmunología, que tiene que ver con el lugar que se ocupa en el campo, como en el futbol. Aun sin detenerme a pensar, que a Antanas no le temblará la mano contra los corruptos, y en el respingado tipo Chucky de la nariz de Juan Manuel.  

¿Se imaginan lo que sería la política sin derecha e izquierda? Un lugar de difícil clasificación, en el cual, los hombres – que no son otra cosa que animales que clasifican – tendrían más problemas de orientación, que los que ya tienen para entenderla: el arte de no resolver nada mediante una reforma. Por algo, las reformas a la salud, a la justicia, las fiscales, las de administración de tierras, y las educativas, no solo no han resuelto el problema, sino que lo han agudizado.

Eso de la izquierda y derecha, se lo inventaron los políticos durante las deliberaciones de la Asamblea pre revolucionaria y revolucionaria en Francia, según el lugar en el que dieron por sentarse los señores de la revolución y los monárquicos y sus acólitos. No había entonces  un centro, como no suele haberlo en tiempos de polarización, porque cuando la confrontación sobrepasa el argumento y se torna de hecho, la única doctrina válida de Estado es: “si no estás conmigo, estás contra mí”. Miren a Venezuela.

Uribito ataca a Antanas porque es de izquierda, pusilánime con la guerrilla, y Petro, porque es derecha, continuador velado de la seguridad democrática. Para los extremos de la tabla política el centro no existe, porque no lo pueden ver, y menos en momentos de urgencia electoral, cuando la doctrina sigue siendo válida. Si le damos igual valor de certeza formal a ambos juicios, Mockus no está en ninguna parte.

Mi modesta hipótesis, es que por primera vez en Colombia hay un centro político, que amenaza la opción electoral de los extremos. Creo con Petro, que el espectro político necesita de una izquierda democrática, tanto como de una derecha democrática. Pero voy más allá, también un centro democrático que pluralice el poder. Sin embargo, los verdes, que según los extremos, no está en ninguna parte, se van a tomar el poder, “si no los detienen”. Y cuando en Colombia se utiliza semejante expresión, sabemos de lo que son capaces.

Si revisan el origen de los verdes, van a encontrar la confluencia de cuatro tonos tenores de la escala: Lucho que viene de la izquierda, Peñalosa de la derecha liberal, Antanas de los visionarios y Fajardo de los independientes. Las concurrencias abrieron un nuevo espacio político, un centro real, que dista y equidista de las fuerzas del espectro.

El centro nunca es más polémico como cuando se trata de definir dos cosas: el manejo de la economía y el manejo del conflicto. Los verdes fluctúan entre la solución armada “humanitaria” de Uribe, y la solución dialogada del Polo. Ambas históricamente fracasadas. En economía, fluctúan entre el capitalismo salvaje de Uribe y los modelos estatales del Polo.

No sé exactamente cómo entre cuatro animales políticos que estrenan el centro verde, se pueda conservar la equidistancia sostenible entre los modelos fracasados. Confío, si se me permiten metaforizar a la manera de Orwell - en la Rebelión en la granja-, en que para sostener el centro, Lucho sea un perro ovejero, Peñalosa la hormiga metódica, Fajardo el tío conejo y Antanas, un delfín pedagógico.

 

2012

2012

El mundo se está acabando desde que inició. No es noticia. “El fin se acerca”, es el letrero eterno de los descorazonados profetas que huelen la apocalipsis, a la vuelta de la esquina. Hoy tenemos el pronóstico más devastador y preciso que se haya hecho, desde la última vez que se anunció el fin del mundo, al entrar el tercer milenio. El mundo se nos acaba el 21 de diciembre del 2012 a las doce de la noche. Y si no se acaba, va a revolcarse de tal manera, que ni las algas ni los liberales sobrevivirán. Así, que a quienes interese, yo estaré bebiendo ron desde el día 12.

Los argumentos del anunciado proyecto catastrófico, que irá encendiendo motores histéricos en los templos, los campos, la tele, la Internet y el barrio, son tres. El más fuerte: ese día, a esa hora, se producirá un alineamiento sideral en el eje de espiral de la vía láctea, del sol la tierra y los planetas, que causará en la tierra una reacción en cadena de desastres naturales. Un alineamiento que se produce una vez cada 26.000 años. Posiblemente no sobreviva sino Fidel Castro.

El segundo argumento está basado en la interpretación oficial del calendario maya, más acertado que el calendario Playboy y el Bristol juntos, que anticipa para la fecha,  inquietantes irregularidades cósmicas, amén de otras pequeñeces como terremotos, eclipses, desempleo y hambrunas. Se han encontrado en el subtexto alegórico del calendario los indicios de inquietantes coincidencias, que de haber sido bien leídas, estaría anunciando cosas casi tan graves, como el gobierno de Hugo Chávez.

El tercer argumento es, un “libro perdido”, así llamado, que fue encontrado y descifrado por un grupo experto en análisis simbólico, en Italia. Se trata de una secuencia gráfica lineal de dibujos simbólicos, hecha por Nostrdamus, en la que se leen los signos de hechos armagedónicos, que acontecen desde la primera profecía hasta el 2012. Ahí termina el libro. Porque ni ese ni ningún otro podrá arriesgar una palabra o un trazo, más allá de la fecha.   

Mis vaticinios no suelen ser acertados, así que no me crean mucho. Pero igual, vaticino que el temor popular, el atormentado folclore de la culpa, la crisis económica, la pobreza extrema, la cadena de terremotos, la erupción de volcanes, los tsuanamis, en los cinco continentes, adecuadamente excitados por los mm, producirán brotes histéricos de costa a costa. Si fuera empresario de viajes turísticos fuera de la tierra, empezaría a promocionar sillas para la temporada 2012 de invierno. Si fuera empresario de entretenimiento, programaría la fiesta de fin de año del mundo en el Central Park.

No serán los predicadores, sino los presentadores de la tele, los que en el más reciente proyecto de fin del mundo, le muestren al mundo el fin del mundo. Una transmisión en vivo que iniciará el veinte a primera hora. Telesur pasará un especial sobre el fin del imperio.

No quiero que quede la impresión de que me he unido a la campaña de atemorización mediática que - medios como Discovery Chanel - con programas tan exitosos como que consiguen que la astronomía se ponga al servicio de la astrología. No, desde luego que no. Yo quiero infundir confianza. Quiero hacer un llamado a la esperanza, me acojo de todo corazón al lema de campaña de Noemí para el 2012. Estoy segura que entre todos haremos frente a cualquier situación, por difícil que sea. Con una mujer en la Presidencia, pueden estar seguros que saldremos adelante. Con nuestra política de seguridad, equidad e inversión, que se venga el 2012. Les aseguro que al finalizar el año tendremos una Colombia más segura.  

 

“Yo adhiero e ese movimiento”. Parkinson

“Yo adhiero e ese movimiento”. Parkinson

No hay nada más serio por naturaleza que el poder y las religiones. Carecen congénitamente de humor. Que un joven animal político tenga el humor suficiente para aprovecharse de su condición de parkinsoniano amateur, y declare que “no nos temblará la mano contra los corruptos”, es alguien por el que vale la pena votar.

Posiblemente sí le tiemble la mano, pero aún así, más deberían temblar los corruptos, llegó Super Mockus, el animal de la pirinola, la zanahoria, la capa roja, la espada de plástico, el gorro deforme y el girasol. Aún sin ser parkinsoniana, Noemí ya percibió el temblor, y Chucky ha comenzado a sentirlo, aunque se seguridad democrática no le muestre tambaleando. Por lo pronto sabe, que la mayor probabilidad electoral para la segunda vuelta, es la de enfrentar a Mockus.

Lo que le da credibilidad a Mockus, es que no es solo un discurso, es un par de alcaldías, en las que a Bogotá le fue mejor que con los otros. Tiene la fortaleza de la representación. Un pacifista de armas simbólicas, un tipo al que eventualmente su arsenal representativo, le sirva para enfrentar el discurso agresivo de las armas rusas de Micomandante. Mockus, más que cualquier otro, tiene el perfil para conducir  inteligentemente las relaciones internacionales de Colombia. Cómo me gustaría verlo arrojándole un vaso de agua a Lula en Unasur.

Mockus el único que utiliza símbolos para hacer política, para gobernar, para educar y para mamar gallo. Y esa condición de animal representativo, le otorga una diferencia simbólica que es capaz de atraer a millones de personas, que jamás hemos sido representadas por nadie en el poder. Es el dueño de la más pura franja de opinión, es alguien simbólicamente distinto, que se ofrece a representar a quienes no hemos sido representados. Por eso la marea verde inunda todos los rincones del facebook colombiano. Por eso los girasoles se pasan de mano en mano. Porque no está identificado con la derecha de Vargas Lleras y Noemí, porque no es la izquierda de Petro, porque no es ninguna socialdemocracia, porque es el centro simbólico de un lacerante espectro político, distante de los poderes bipartidistas, que representa un proyecto de poder ciudadano.

Mockus es un animal político. Pero ¿de qué especie? Creo que tiene la agudeza del gato, la nobleza del perro y la fuerza de un caballo. Y cuando digo fuerza, me refiero a la fuerza de voluntad, pese a que se conturba cuando habla, que llora en televisión, que pela el culo en el aula máxima, y cuya palabra favorita es racionalidad. Bien que podría ser un filósofo, que como cualquier filósofo de la República, cree ser el indicado para gobernar. Un recio animal platónico, enrazado de pitagórico.

Yo también adhiero a ese movimiento.  

La tristeza de Benedicto

La tristeza de Benedicto

 Que los votos de castidad con que los curas aceptan los designios de la orden, sean un asunto circunstancial, que no obliga, además porque el instinto no es fiel más que a sí mismo, no explica por qué el instinto de los pastores es tan marcado por los muchachos. Lo que no descarta, que muchos de los pastores sean normal y clandestinamente heterosexuales, y gocen con una colegiala, o una señora separada.

Ignoro, si hay estadísticas de homosexualismo por profesión u oficio. Por ejemplo, información sobre si entre los abogados es mayor o menor la tasa de homosexualidad, que entre los militares, o entre las trabajadoras sociales. Los escándalos de pedofilia en España, Australia, Alemania, Colombia, Brasil, México, Estados Unidos, Inglaterra, y ahora Irlanda, que han causado una gran pena a Benedicto, revelan una propensión de los curas al homosexualismo. No creo que sea suficiente con pensar que el confinamiento conventual o la formación en seminarios, sea la única fuente de la propensión. Una especie de aprendizaje sexual condicionado a comunidades exclusivamente masculinas. El mismo factor que explicaría el lesbianismo en los conventos de monjas o en las cárceles de mujeres.

La semana pasada conocimos la historia de un pastor brasileño de 82 años que se gozaba a su monaguillo de quince. El monaguillo y uno de sus compinches situaron una cámara de video, de tal forma que pudieran grabar la sesión de desahogo del senil presbítero. Así que después de la primera misa, el pastor se llevó al monaguillo al cuarto de la epifanía, le bajó los pantalones, le besó el sexo y luego lo penetró con familiaridad, mientras desde un ángulo de la habitación, la escena quedaba registrada en una cinta de video, que una vez el presbítero se echó su polvo, fue repartida a los medios. La noticia se dio a conocer en los noticieros de la noche, cuidando de velar los pasajes más sensibles para las audiencias. Al día siguiente los reporteros se apresuraron a llegar hasta la parroquia. Cuando uno de ellos le pidió sus comentarios sobre el video que se había emitido, el pastor dijo que no comentaba su vida privada. Se levantó y dejó al reportero con un palmo de noticias.

El jueves anterior el New York Times implicó directamente  Benedicto en el encubrimiento del “monstruo de Wisconsin”, un pastor que abusó de 200 niños sordos, mientras aquel era jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Un par de semanas antes se lo había señalado por el mismo delito de encubrimiento culposo a un pastor alemán abusador, mientras ejercía el cargo de Obispo de Múnich. Con un Papa así… No sé de las preferencias sexuales de Benedicto. De un Papa lo menos que uno pensaría es que fuera bisexual. De un obispo alemán, cabría pensar que prefiriese a los muchachos.

Benedicto les escribe a los irlandeses, expresándoles su “vergüenza” por la pedofilia de los curas durante toda una vida. Y anuncia medidas para la “curación y renovación” de la Iglesia. Sean Brady, dirigente de la iglesia católica irlandesa, saluda la misiva del Papa y expresa su deseo por el “renacimiento de la iglesia”. “Más aspiraciones que sustancia” se quejó de la carta de Benedicto, John Kelly, el representante de la Asociación de muchachos abusados.

Supongo yo que la curación debería ser una castración colectiva de pastores irlandeses, como quien capa pastores alemanes. Que tal vez no sea el remedio, pero sí un buen castigo. Algo público, transmitido por la televisión, sobrio pero aleccionador. Para que en adelante los pastores de todo el mundo, entiendan que solo después de la curación estarán listos para renacer.      

 

PIN PAN PUN

PIN PAN PUN

El Don Abadía, el viejo, padre del Gobernador  Juan Carlos, es un gallero visceral que se mueve con habilidad a la sombra. Le placen dos cosas en la vida: que los animales se maten y el poder.

En 1980 entró al Concejo de Guacarí arropado con el trapo rojo del gallo de López que heredó Virgilio. La historia del Don comienza treinta años atrás, durante los que ha controlando la administración municipal. En 1998 fue a la cárcel por cómplice de Samper en la conspiración. Fue procesado, pagó condena, pero guardó silencio. Nunca dijo más de lo que tenía que decir. Una vez salió, desapareció de la vida pública, no se volvió a dejar ver, en ninguna parte, aprendió a moverse como un fugitivo, como un fantasma. El mito callejero lo describe como un tipo que aparece con un maletín. Durante los últimos cinco años ha puesto los alcaldes. Conserva a su Secretario de Hacienda, en el cargo, desde hace veinte años.

Como un Don responsable con la tradición de la sangre, todo lo que tiene lo maneja con la familia, lo más preciado que se tiene, el valor de la sangre, el emblema de la estirpe. En la dirección de Recursos Humanos de la CVC tiene a su sobrina, Claudia Cardona. A Fabio Navarro – dos veces alcalde de Guacarí – en la Dirección Ambiental de la misma. A Diego Cardona, su otro sobrino, en la Secretaría de Deportes y a Elber Navarro, congresista destituido, en la Secretaria de Educación Departamental. A su hijo, Juan Carlos,  lo tiene de Gobernador del Departamento. Y la electora del Valle – la Palin colombiana – exitosa congresista del partido de la U, es su prima. El filósofo de la familia es Juan Carlos Martínez, su ahijado, a quien puso como Senador del MPU,  y se dejó coger. Hoy tras las rejas, por alianza con HH, el jefe paramilitar de la zona,  a quien pidió asesoría para mercadeo electoral. Quería algunos votos que respaldaran su aspiración al Congreso. HH se la dio y así se hizo Senador, célebre porque pasaba por el doble de Nene Doc, cuando era joven y bello.

El Don Abadía es un experto, en lo que técnicamente se llama, “modelos fluidos de transición de movimiento”. En 1990 fundó el MPU (su primer movimiento). El MPU avaló a Eleonora Pineda y a Miguel de la Espriella, ambos condenados por vínculos con los paras. Cuando se le fundió la MPU, inventó el EC (Equipo Colombia), luego fue la CC (Convergencia Ciudadana), con el Senador Gil, que desapareció porque todos sus congresistas terminaron en la cárcel. Entonces apareció el ADN, y cuando se lo fundieron, inventó el PIN, su quinto movimiento. El Don apacible.    

Hoy el Don está, como a finales de siglo, en el ojo de la tormenta. Al PIN se la cayó la N, y quedó al descubierto, lo de atrás, una larga M, de maletín. Lo acusan las agencias estatales y los miembros de todos los otros partidos de haber comprado elecciones. De haber movido todas las fichas, el maletín, como el Ajedrecista, hasta subir su votación regional a Senado en un 320%, y la de Cámara en un 122%. Tuvo las primeras votaciones en 19 municipios. Aumentó su votación regional en 222%. En Andalucía la votación se elevó 12000%, y en Restrepo 5397%.

El ideólogo del PIN, es un tal Samuel Arrieta, ex mamerto de poca monta, con veleidades guerilleristas, que hace el trabajo político de relaciones, que el Don, desde su pueblo, no podría hacer. El mismo que notificó a todos los otros candidatos a la Presidencia, que si nadie quiere sus votos, darán la orden de que todos los miembros del PIN, voten en blanco. Fue él quien orientó el apoyo del PIN a Uribito, implicando al Gobernador a hacer política con los alcaldes. Pero Uribito perdió, el único que los quería. Él que nunca tuvo escrúpulos para considerarlos buenos socios. ¿Pero por qué habría de tenerlos si fue él el cerebro de AIS?  

Blanco, un bonito color, como el del talco, es lo que promete el PIN, si a nadie le sirven sus votos, que tanto ha costado conseguir al ingenio y la paciencia a la sombra, del Don, que después de haber sufrido los rigores intimidantes de la prisión, regresó convertido en un fantasma electoral.

El día de las elecciones en Guacarí, el Don  apareció en la plaza, vestido de blanco, para dejar ver que nunca antes había estado tan vivo. A las tres y media de la tarde se le acabó el efectivo.     

 

Paquete chileno

Paquete chileno

 

Volvámosle a echar la culpa a Dios. Así lo enseña la Seguridad Democrática, la ley y el orden. Parecería Él haber dado muestra, una vez más de su equidad, de su imparcialidad. Quiso que una fuerza natural estremecedora se desatará contra el pueblo más miserable y el más próspero del continente latino: Haití y Chile. Dios es justo, Dios es grande.

El “milagro chileno” consistió en tapar asistencialmente la pobreza, en un clima de inversión. El terremoto lo que hizo fue agrietar la veladura neo liberal que separa a las dos Chiles – según Jorge Ramos – y que tan bien ha calado a los gobiernos de Chile, desde Pinochet.

El gobierno de Chile, a través de sus redes de alerta, las agencias de prevención de desastres, la Armada, no fue capaz de avisarle a la gente del tsunami, que causó más víctimas que el terremoto mismo. El gobierno de Bachelet pasará a la historia por haber fracasado en el cumplimiento de su obligación para con la sociedad civil en lo más sagrado, la vida. 

El ejército volvió a salir a las calles, a imponer el orden. Multitudes de chilenos se lanzaron a arrasar con los supermercados, a llevarse desde el efectivo hasta un cactus. Puestas en extremo las multitudes, por una desgracia natural, reaccionan como reaccionaria cualquier que estuviera en su situación. Pero quizás no hay un pueblo más temeroso de sus fuerzas armadas que el chileno. La historia está muy fresca, la tradición de fuerza bruta institucional restaña heridas recientes. Se decretó el toque de queda. Se restringió la movilización de periodistas. Se militarizó el sur. El gobierno de Bachelet y el de Piñera, implícitamente han aceptado la ayuda internacional, reconociendo también implícitamente, que la prosperidad chilena, su autosuficiencia económica, no ha alcanzado más que para la mitad del país. Hasta Alan García les tendió la mano, a pesar del diferendo por el que atraviesan sus relaciones.

Haití y Chile necesitan de la ayuda internacional. Son tan vulnerables, porque ambos están inmensamente divididos. Hoy todavía, las ayudas internas y externas, los abastecimientos básicos, la reparación de servicios, no llegan al sur de Chile, mejor que lo que llegaron a Puerto Príncipe. Los últimos días de Bachelet la mostraron desbordada, desleída en su autoridad, dando declaraciones de un falso y relamido optimismo, con una presencia agotada, errática, sin sur.

Todo lo mejor de su función se le vino abajo en el último minuto a la Presidenta. El terremoto tumbó el muro que durante tantos años todos los gobiernos de la coalición, liberales y socialistas, levantaron entre la habitación miserable de medio Chile y la sala bonita y moderna de la otra mitad. Separadas por un velo neoliberal rojo con rosas estampadas. 

 

 

 

“Están notificados”

“Están notificados”

Un tipo  que de llegar a controlar la calle donde vivo, me haría ir. Si llegara a controlar el barrio me cambiaría de barrio. Si llegara a controlar la ciudad, me iría a otra ciudad. Pero es que se propone controlar el país. Con la seguridad democrática, la inteligencia del “ingreso seguro” y el Estado de opinión. ¿Así cómo?

Felipe Zuleta Lleras hizo el intento de llegar al Senado, confiado en ser Lleras, nieto del Gran Alberto, autor de un prestigioso blog y una prestigiosa columna desde donde se despacha a gusto contra lo que lo indigna, que es casi todo, y seguramente imbuido por la legitimidad de la causa GLBT. Tres ventajas imparables, que a la hora de probarse no alcanzaron a llevarlo un paso más allá del umbral. ¿Quién dijo que por ser Zuleta y ser Lleras, y todo lo demás, tiene derecho a entrar a las alcantarillas? Nadie entra impunemente a ellas, fue la dosis de cálculo inteligente que faltó al diseño de su campaña.

Retirado, tras brevísima campaña, como la de los reyes carolingios, Zuleta regresó a su ordenador, para lanzar ráfagas contra las alcantarillas, contra el Santo – el enmascarado PIN,PAN,PUN -  al que acusa, sin ambages, de no tener credenciales morales para aspirar al cargo de Presidente. Escribe una columna en la que anuncia que ha creado una Fundación de “Madres de Soacha” que llevará la reclamación por el asesinato de sus hijos, hasta los tribunales internacionales. El argumento es, el Estado cometió un crimen de lesa humanidad. El Santo, que siempre tiene una respuesta para todo, dijo que crímenes imputados a las Fuerzas Armadas hay desde 1984. Nada nuevo, nada que no hayan hecho ellos, he hecho yo. El Santo tiene máscara, lo que le faltan son hígados.

Zuleta utilizó la imagen de las alcantarillas para ilustrar su oferta política de limpieza. Un servicio que el Moreno Descaro ya había ofrecido en las elecciones en las que lo admitieron en las alcantarillas.  Él a pulso, se ganó el derecho a ser elegido a ellas. El día de la posesión se presentó a la cámara alta con dos gatos persas, que se dejaban cargar tranquilamente, mientras miraban con apetito a los asistentes. La cena a la que el Moreno las había llevado. Otro día, apareció en la prensa promocionándose a sí mismo como un cazador de ratas. Había ido a cazarlas  y terminó convertida en una de ellas, meliflua rata consentida, ahijada por el poder, relamida, aconductada, al punto que Monseñor la envió a Sur África, como su Embajador. Regresó a Colombia tras un breve periodo, diciendo que no concebía su vida sin los consejos comunitarios. Una rata que desplegó todos sus encantos de legación, al punto, dice él mismo, que sedujo “un maricón que me manda plata para hacer política”.

Zuleta va a crear una unidad de investigación periodística, una especie de cuerpo élite de medios, con recursos de las universidades y de fundaciones. El proyecto, que viene andando, es una unidad de investigación periodística blindada que siga a los miembros del Congreso. Un cuerpo civil de “Intocables”, que va a cazar ratas, como quien va a cazar vampiros.

Están pues notificados, el Santo, su gabinete, y el Estado al que representan, de que son incriminables en cualquier corte penal internacional, o susceptibles de ser solicitados mediante protocolo de crímenes de lesa humanidad. Debió ser que en un descuido del Santo, se le metieron algunas ratas a las fuerzas militares.  Durante su administración, siguiendo la tradición de crímenes de Estado, solamente se reportaron 1687 “falsos positivos”. Del Santo se podrá decir todo, menos que no es un hombre de resultados. Ha sido Ministro de todos. A todos ha servido. Comenzó vendiendo café en Londres, como los López en Honda. Y, salvo que Dios en un acto de parcialidad, se resuelva por la oposición, terminará controlando el país. El Santo nunca debió haber abandonado Ciudad Juárez.

Demos gracias que Zuleta no entró al Congreso. ¿Se imaginan de todo lo que nos habríamos perdido? Seguramente hoy no estaría notificándolos de la misma forma como lo hizo hace un par de días desde su ordenador. De haber ingresado, aunque digo yo, no se lo merecía, no podría haber tenido el mismo tono su notificación. Tendría que haberse hecho como se hace una notificación en el Congreso.  Y estaría, sin siquiera un gato de angora, solitario y aterido, frente a las huestes del Santo de la U.

 

Las cuentas espesas y el chocolate claro

Las cuentas espesas y el chocolate claro

 El gran vencedor: Monseñor Uribe. Ganaron sus dos grandes baluartes, los que le garantizan la continuidad. Porque a diferencia de Fabio Echeverry, yo sí creo que “hay uribismo sin Uribe”. En palabras de Uribito, el proyecto de seguridad democrática necesita cien años. Y yo le creo.

El PC, por gracia de Dios, se metió en un foto finish entre el ala pastranista del conservatismo con Noemí, y el ala uribista del conservatismo con Uribito. Aunque son más las cosas que a ella la unen, que las que las separan del Presidente. Pero ha querido la providencia que el curso de la definición política haya entrado en un círculo de incertidumbre. ¿Quién se va a quedar con el partido que Monseñor exhumó y amamantó de la teta del poder durante ocho larguísimos años?  

Perdió el PL porque quedó con el mismo número de curules que en las elecciones anteriores. Y fue oportunamente derrotado por el PC, la mejor venganza política, contra las huestes de Pardo. Después de Samper el liberalismo no debería volver a levantarse. Aún así Pardo es el gran elector de la oposición. Si el juego opositor, de verdad consiste en detener el proyecto de continuidad de Monseñor, todos tendrán que hablar con Pardo. Y me refiero en especial a Petro y a Vargas. El  país nacional no le premió al PL la independencia.

Ganó el PIN. Dicen los malpensados en Cali, que es el partido Independiente de los Narcoparapolíticos. ¿Cómo no iba a ganar si es que lo que tienen es plata? Están todos los untados en las empresas de Monseñor, la tercera parte en la cárcel, la tercera parte con investigación a cuestas y la tercera parte como herederos de las dinastías tras las rejas. El elector del PIN en el Valle – el partido del Gobernador Abadía -  es el Señor Rizetto. Ellos, los parias del uribismo se convirtieron en la cuarta fuerza electoral. Lo que quiere decir que para donde se inclinen, podrían poner el 30 de mayo un millón de votos. ¿Cómo va a hacer San Chucky para adherirlos después de haberlos rechazado?     

Perdió el Polo. Perdió porque con un tipo como Dussan tenía que perder, él mismo que es el Presidente – no por mucho tiempo más – se quemó. Perdió porque un partido con un tipo como Samuel de Alcalde, tenía que perder. Perdió porque las fuerzas están divididas, dispersas, porque no obran como partido, también son microempresarios electorales. Perdieron – dice Robledo – porque Monseñor y el Procurador los persiguió. Sí, desde luego, eso es cierto, pero no lo único para explicar el mediocre resultado. De ahora en adelante el gran elector del Polo impondrá la dirección. Lo primero que hay que hacer es echar a Dussán. Petro, en el espíritu de su política de flexibilización, tendrá que volver a hablar con Pardo, si la política sigue siendo la de un frente anti uribista.  

Perdió Vargas Lleras, porque mi Dios castiga la soberbia. Porque  los que ponen los votos se fueron a la U. Porque la mayoría cree que la política radical, de fuerza, contra el terrorismo, es la de Monseñor. El país nacional tampoco le perdonó la disidencia. Pero el proyecto de independencia no le fue premiado en los comicios. Y el vergonzoso pasado de dependencia, no es señal de confianza para nadie en la oposición. Lo mejor que podría hacer Vargas, es retirarse de la contienda.   

Ganaran los 3T. A Antanas le pertenece la franja más solida y estable del voto de opinión. La franja que demanda argumentos. Se le ratificó su credibilidad. Peñalosa se queda con la opción de Bogotá. Habiéndose dejado contar y después de que entregue Samuel, tendrá otra oportunidad para ser alcalde, no estoy seguro si le interesa o no. Lucho desapareció, el último de los tenores se fundió políticamente. Es una buena fórmula vicepresidencial, más valioso por lo que representa que por su fuerza electoral. Lo cual, en principio, es un buen aval para Antanas. Ellos representan el nuevo centro: la izquierda redimida de Lucho, el liberalismo fallido de Peñalosa y la pedagogía ciudadana de Antanas. Eso les da fortalezas de criterio, de acuerdo, pero los va a poner en muchas dificultades, a la hora de hacer alianzas. Si es que se van a permitir tal cosa.

¿Y Fajardo? ¿Quién?   

 

 

   

 

En caso de fraude…

En caso de fraude…

Un Presidente elegido por el voto no necesariamente hace un gobierno democrático. Hitler y Mussolini subieron por el voto. Chávez y Celaya subieron por el voto. ¿Y? Así que sin concesiones al valor formal y relativo del voto en las democracias manoseadas, como las de América Latina, deberíamos ir a pronunciarnos en contra de algo. Porque siempre se vota en contra de algo, más que a favor. Para que no suban los comunistas, los godos, los republicanos, los negros, los militares, los golpistas, los populistas, los indios, los sindicalistas, los latinos, los uribistas. Para que alguien no suba. De los que suben, lo sabemos, no hay mucho que esperar.

En Colombia hoy hay treinta millones de personas habilitadas para votar pero el gran “elector” nacional sigue siendo el abstencionismo. En las presidenciales que más se ha votado, se ha llegado al cincuenta por ciento de participación. A la mitad de la gente le importa un higo lo que los políticos hagan desde el Congreso y el Gobierno con el país, y eso, no es más que irresponsabilidad civil. Si se les dejan las cosas públicas, tranquilamente podemos resultar implicados en un proyecto de “refundación de la patria”. Es cierto que el voto es un derecho. Pero debería ser una obligación. Propongo tramitar una ley de obligatoriedad electoral, como existe en otros países. Dejémonos de pregonar derechos que no se ejercen y hagamos algo con el voto. En El ensayo sobre la lucidez, Saramago imagina unas elecciones en donde todos votan en blanco, así que las autoridades convocan, por decreto, a una segunda vuelta, en la que el blanco vuelve y gana con el ciento por ciento. Una bonita metáfora del absurdo electoral.

Mañana – 14 de marzo – el PL, el PC, la U, CR, Polo, Compromiso y 3T, y otras hierbas como el PIN, van a disputarse entre diez y doce millones de votos. Cabe esperar más “participación” en estas primarias que en las anteriores, no solamente porque sean las elecciones en que se cierran ocho largos años del gobierno de Monseñor, sino porque los hombres del maletín, los intermediarios, los compradores de cédulas, los trasteadores, los paracos, la burocracia, algunos gobernadores – como Abadía – y el Presidente – naturalmente - se han movido sin reparar en gastos. Faltaba más, para eso vivimos en una democracia. Probablemente nunca se había gastado en una campaña más dinero.

En cualquier caso las apuestas coinciden en algo, el elector va a ser la U, el triunfo va a ser del Monseñor. En el segundo lugar va a estar CR. El tercero se lo disputan el PC, el PL y el Polo. Fajardo y los 3T, podrían en varias apuestas, no alcanzar el umbral. No sé todavía si voy a participar en las elecciones “internas” del PC o los 3T. Si lo hiciera por el PC, votaría por él único candidato que está con Dios, el candidato del más allá, el joven José Galat, homofóbico y boyacense. Hoy los hackers cometieron un imperdonable mal gusto, suplantaron su página web debidamente bendecida, por una página vampiresca, roja, demoniaca, sangrienta. Caray, no hay derecho, al único que está con Dios. Su sueño es derrotar a Uribito, cuenta con mi apoyo. Por lo pronto en las encuestas puntúa por encima de la bruja Ramírez.

Si lo hiciera por los 3T, no votaría por Peñalosa, me parece muy elegante, y siempre desconfío los elegantes, su fragancia engreída me causa rasquiña. Por Liberalucho podría ser, no tiene nada de elegante, pero no por falta de elegancia se ganan mi adhesión. Pero cómo no hacerlo por Antanas. No sé, quizás, mañana cuando vaya a votar, me acuerde que “que la culebra todavía está viva”.

Y fue lo que Dios quiso

Y fue lo que Dios quiso

Y fue lo que Dios quiso, que Monseñor se replegara, camino a sus cuarteles de invierno. Aunque Uribe retirado, podría ser más peligroso. Dicen las malas lenguas, que el proyecto de Monseñor en el retiro, será una universidad virtual, a la que llevaría a trabajar a los chuzadores del DAS que saben mucho de sistemas, a los recolectores de firmas porque trabajan la escritura y a los prevaricadores legislativos porque saben cambiar textos. José Obdulio sería el portero.

Micomandante en una rabiosa declaración, furibunda diatriba cargada de soberbia hormonal, dijo que Monseñor es un criminal. Que presidía un gobierno mafioso en un estado paramilitar. Ya no sé si todavía Gustavo Petro suscribiría la acusación, que él mismo hizo aquí en el Senado.  Ha dicho ayer, que de ser Presidente, y si la Corte Penal internacional solicitara a Monseñor en juzgamiento, él no se lo entregaría. Una nación tiene que defender el fuero presidencial, independientemente de los méritos que apoyen el pedido de cualquier corte internacional. Definitivamente mi voto no será por Petro. Su política de des radicalización como estrategia de campaña, tal vez le alivie el pasado guerrillero en el imaginario electoral, pero lo desnaturaliza. Yo no votaría por un candidato contra natura.

El referendo dependía de Dios, el pueblo y las cortes. El pueblo, como en casi todo, es muy poco lo que tiene que ver. La corte votó siete a dos por la inexequibilidad. Se detuvieron solo en los vicios de forma, irrefutables, contundentes, que al Procurador le parecieron subsanables. La virgen de Fátima, con quien Monseñor habló a propósito del tercer mandato, le había dicho que la Corte no se iba a prestar para ponerle un semáforo verde a la reelección, a costa de toda su credibilidad ante las cortes del mundo. Monseñor, de soberbio que es, no le creyó. Le dijo que sería lo que Dios quisiera. Y fue lo que Dios quiso. Así que después de dar gracias a Dios por haber garantizado la vigencia de la legalidad constitucional, caemos en cuenta que también Dios podría querer que Juan Manuel fuera el próximo Presidente.

Si es cierto que Dios sabe como hace sus cosas y que el pueblo en las urnas los va a contar, no hay sino dos opciones. O se consigue el relevo, o tendremos la continuidad. El Estado de transición, al dos mil catorce, cuando Monseñor podría volver a postularse, es el quid de todas las tensiones políticas en la campaña.

    Ayer mismo, a alguien se le ocurrió que Monseñor podría reemplazar a Samuel en el cargo. Aquel ha dicho que servirá a Colombia desde cualquier trinchera. Porque todo será, pero que Uribe regresa por lo suyo, no lo dudo. O se va a dirigir la universidad del estado de opinión, o se somete a una corte internacional, o se queda gobernando detrás del trono, o haciendo oposición. Todo será, pero conociéndolo, es más peligroso fuera del poder.

      

 

 

Orlando y la primavera negra

Orlando y la primavera negra

En Cuba torturan el gobierno norteamericano y el gobierno cubano. La doble moral política del liberalismo continental, le permite  hacer gestos parciales de señalamiento. Pero o denuncian y combaten las torturas de cualquier bandera, o se hacen cómplices.

De Orlando Zapata Tamayo solo quedan dos fotos. Una en blanco y negro, formato carnet, y otra, colectiva, tomada durante uno de los nueve ayunos que emprendió, en la que no mira a la cámara.

El viernes último, Zapata había recibido diez años más de pena por "desacato y desórdenes en establecimientos penitenciarios". El tres de diciembre inició su último ayuno en la Kilo ocho de Camagüey, reclamaba "los mismos privilegios que Fulgencio Batista le dio a Fidel Castro cuando estuvo preso en el Modelo".

En Esquina Caliente, el recodo del Parque Central en la Habana, se discute con todo el calor deportivo de los cubanos sobre béisbol, y solo sobre beisbol. Cualquier otro tema es sospechoso. Zapata Tamayo, un plomero negro, llegó esa tarde a Esquina Caliente, muy caliente, estaba indignado. Era miembro del MAR (Movimiento alternativo republicano), un grupúsculo nacido en el 2002, por más señas, pacifista. Orlando había ido a quejarse de "lo mala que está la cosa" caballero. Era el seis de diciembre del 2002. Una hora después de que habló, dos agentes de la policía política lo detuvieron. Se le imputaron automáticamente cargos por desacato y desobediencia y lo encerraron en Guanaja.

Salió en libertad condicional el 7 de marzo del 2003. No bien Orlando estuvo en las calles se comprometió con una jornada de “ayuno opositor”. Pero la Primavera Negra abrió su boca y se lo tragó. Fue enjuiciado con diez y ocho ayunantes más y condenado a tres años de prisión el 18 de mayo de 2004.

Había nacido el 15 de mayo de 1967, el año "del Vietnam Heroico", en Banes, donde lo enterraron ayer. En la Habana sufrió la persecución al emigrante de las provincias orientales. Siempre fue un preso difícil. Aún en condiciones extremas se resistió, se opuso. Igual que los primeros comunistas en la revolución del treinta contra Machado, o los miembros del Directorio Revolucionario en los cincuenta.

El primer ayuno en prisión – como el de los monjes en Buda Blues – hizo que el Estado le subiera la pena de prisión a 36 años. En abril del 2004 por defender el derecho a la posesión de unas revistas, le propinaron una golpiza que casi lo mata. El Coronel Wilfredo Velázquez, de la Minint, volvió a golpearlo a comienzos de 2005 cuando fue trasladado a la prisión Taco-Taco en Pinar del Río. Entonces declaró su segundo ayuno.

Hay algo que a un prisionero torturado no le pueden impedir, dejar de alimentarse por vía convencional. No le pueden evitar auto torturarse, hasta morir. La muerte por ayuno es un señalamiento, el último que se puede hacer, por eso lo brutal. Se podría creer que Zapata estaba buscando suicidarse para evitar la tortura. Pero también se puede  creer que Zapata estaba haciendo gandhismo: resistencia pasiva y huelga de hambre. Las armas de la paz.

En las cárceles de Cuba existe una organización no oficial de presos-sicarios que trabaja para la dirección de prisiones, para sus directores, para el Estado, para los Castro. Se encarga, de acuerdo a órdenes precisas de ejecutar el trabajo sucio contra los presos políticos. Actúa como unidades paramilitares carcelarias. Una de las muchas golpizas que Zapata recibió se la dieron dos paramilitares, reos comunes, Mayarí y el Potrico, al que en premio le extendieron a 72 horas la visita conyugal.

Thierry Mariani, un diputado francés "padrino" internacional de Zapata, se dirigió a Jacques Chirac y a René Mujica, encargado de negocios de Cuba en París, por el caso Zapata. Ni Francia ni Cuba respondieron. Hermetismo políticamente correcto.

Bajo los efectos extremos del debilitamiento, la dirección carcelaria lo privó de agua durante 18 días. Si lo que quería era suicidarse, las autoridades le dieron los primeros auxilios. Mientras agonizaba, tras setenta días de ayuno, fue trasladado al hospital de la Prisión Combinado del Este en La Habana, donde no le hicieron nada. Falleció el 23 de febrero en el hospital de los Hermanos Ameijeiras.

Según la madre de Zapata, el oficial de la policía política que le dio la noticia a la familia dijo: "Les tengo una noticia buena y una mala: la buena es que está en el hospital Ameijeiras; la mala es que se está muriendo". La madre ha dicho a través de medios que se han filtrado, que el de su hijo es un crimen intencionado de Estado. Un crimen político, anunciado, con el que el régimen de los Castro, recibe al caballero Lula da Silva.  

Que silencio continental más criminal el de todos los gobiernos liberales de América Latina. Ya enterrado Zapata bajo un aguacero – como Mozart - en el cementerio de La Guira, ninguno ha sido capaz de señalar directamente a los Castro por criminales, por los procedimientos en sus prisiones políticas.

"Lamento profundamente que una personas haya muerto por una huelga de hambre", dijo Lula. Como se lamenta la muerte de cualquiera, en cualquier parte, con exigua piedad. Como se lamenta el deceso de una anoréxica. Como si sus anfitriones no fueran los causantes del ayuno forzado. ¡Lula eres cómplice! Medio centenar de presos políticos cubanos pidió a Lula el fin de semana pasado, en una carta abierta, que intercediera ante los Castro. Lula se limitó a decir que no le había llegado "ninguna misiva".

El General Castro dijo, a un reducido grupo de periodistas que accedió, lo mismo que Lula, pero agregó que era culpa de los Estados Unidos. Si los norteamericanos levantan una base carcelaria en Guantánamo para torturar, por qué los Castro, que manejan la mayor parte de la isla, no podrían continuar con la misma práctica, utilizada desde épocas de Pedro Luis Boitel. "No hubo ejecución” agregó. No era necesario General, todos, incluyendo a Zapata, trataban de matarlo.

Sexo, elecciones y mentiras

Sexo, elecciones y mentiras

La red colombiana de líderes en salud sexual y reproductiva, le formuló a todos los candidatos presidenciales, ocho preguntas sobre las consecuencias de la forma como tiramos los colombianos, especialmente los jóvenes. La última pregunta dice: “Se calcula que en el último año ocurrieron alrededor de 180.000 abortos provocados en adolescentes. ¿Qué opinión le merece esto?”. La pregunta, entre líneas,  les preguntaba: ¿qué opina usted de la legalización del aborto?

Uribito dijo que el aborto en las adolescentes afecta su vida y la de las personas cercanas. “… es una irresponsabilidad en el ejercicio de la sexualidad” (sic). Las adolescentes tienen la culpa, son irresponsables, tiran y luego quieren abortar. La legalización sería un premio para ellas.

Peñalosa, dijo seriamente, que el tabú sexual impide la educación sexual que contribuiría a evitar los abortos. Nos dejó saber, que los abortos son lamentables. Sería la primera vez que una campaña de salud pública saliera a cazar tabús para evitar el aborto. ¿Pero dónde están los tabús? La cabeza del tabú a cambio de la legalización.

Fajardo, el matemático de las elecciones, dijo que los abortos clandestinos son un fracaso de la sociedad y el Estado. Mientras no ofrezcamos programas atractivos las cifras seguirán siendo altas. ¿El aborto universal no es lo más atractivo?  Si la sociedad no puede impedir los abortos clandestinos, como no puede impedir la violencia o el narcotráfico, por una vez debería ser generosa, y proponer la iniciativa.

Vargas Lleras – genio bendito – invita a las jóvenes a abstenerse, para evitar el aborto a toda costa. Dice que aún en el caso de la aprobación del aborto universal, este debe evitarse tanto como sus causas, la tiradera. Evitándolo derrotamos a las abortistas. Los hijos hay que tenerlos. ¿Qué es eso de estar matándolos? Hay que introducir criterios éticos y médicos para evitarlo.

 LiberaLucho dice que el asunto se arregla con campañas de comunicación y “estrategias de socialización”. No se necesita moral, sino informática, para evitar que algo tan lamentable se siga produciendo. Bueno, al menos uno de los candidatos, está contra el moralismo reproductivo. Pero, como buen liberalucho, se cuida de mencionar la legalización, porque calcula que eso le resta votos.

Antanas, el filósofo urbano, dice que es un problema grave. Se necesita educación sexual. “Políticas de promoción de vida sostenible”, que en derecho, apuntarían a la protección de la autonomía de las adolescentes para decidir qué hacer con su cuerpo. Pero tampoco – a pesar de la autonomía - una palabra sobre legalización.

La bruja de la Marta Lucía – ex de la defensa de Monseñor – que no podría ostentar peor pasado burocrático, también tiene su yocito. La solución – dice la Señora, que hace días pasó la edad reproductiva - está en “reorientar las estrategias de educación”, acercando a los actores más cercanos a la juventud “para socializar el ejercicio responsable de la sexualidad”. Se le olvidó decir, que los actores más cercanos a las adolescentes, son los que se las comen sin condón.

La ex embajadora en Londres, dijo que “el aborto no se puede convertir en método anticonceptivo”. Ignora que ya lo es. Hay que darles educación a las adolescentes, para que como piensa Antanas, tengan información que les permita tomar buenas decisiones. Las adolescentes tienen que ser responsables, con lo que de paso sabotean la legalización.

Petro eludió las preguntas embarazosas. Él también sabe que se pueden perder votos. Prefiere el silencio a la retórica de campaña, atestada de estrategias, socializaciones, tabús, educación, ética, responsabilidad y autonomías. Un catálogo pueril de declaraciones hueras, de palabrería de ocasión, de salidas por la tangente en tiempos de campaña. Todos se merecerían que las adolescentes los escupieran.

Ninguno cogió al toro por los cachos, ninguno fue valiente, ninguno acertó. Todos se escondieron en la generalidad de sus palabras, de sus lugares comunes morales, de sus tecnicismos sin imaginación. Todos prefieren oponerse a la legalización, aún sirviendo para salvar vidas.

No saben cuánto lamenté – caray - que el formulario no le hubiera llegado a Don José Galat. El candidato del más allá.

      

No más “Cambio”

No más “Cambio”

El cierre de la Revista Cambio de la Casa Editorial El Tiempo del Grupo Planeta, no se debió a que diera pérdida, como debe darla todo medio que se respete. En el 2009 dio ganancias y para el 2010 había vendido más de $1 500 millones. Mucho menos de lo que ganó el Tiempo el año pasado y lo que factura para el 2010, desde luego. Uno de los Santos, Luis Fernando, Presidente del Tiempo, dijo que a Cambio “no se le veía solución”, porque desde 2007 venía perdiendo suscriptores y ventas en la calle. Y si bien el año pasado —dijo— “tuvo un margen de contribución de 300 millones, eso no es ganancia porque no se le cargan los costos indirectos (contabilidad, distribución, servicios compartidos) y con esos costos adicionales estaba en rojo”. La verdad es que  Cambio molestaba a Monseñor. Y El Tiempo no tiene en sus planes molestar a Monseñor Uribe, más allá de lo que al Estado de opinión, resienta  la objetividad de la noticia.  

Rodrigo Pardo, Director de Cambio, y María Elvira Samper, Editora general, han dicho que la decisión se debió a las denuncias que se hicieron sobre la  corrupción del régimen de la Seguridad Democrática. Ese enquistado engendro de fascismo tropical, que insiste en seguir atornillado, y que se da el lujo de tener teóricos de Estado, como José  Obdulio Gaviria. Él, con otro de los Santos, Juan Manuel, hizo, todo lo que su mala conciencia le dictó, para quitar del camino a un medio impreso que se les había salido del libreto. Como lo debería hacer cualquier medio que tuviera un poco de respeto por sí mismo, y por sus lectores. Juan Manuel, interrogado por su participación en el cambiazo, dijo: “Cuánto me gustaría tener el poder de cerrar revistas”. Sin embargo, días antes había calificado a Pardo y a Samper de “idiotas útiles de la guerrilla”. “El primo hermano de mi secuestrador, el asesor del Presidente, el asesor de Pablo Escobar Gaviria, su apoderado, es quien ha estado detrás de eso. Lo que no entendemos es cómo Planeta tiene de asesor de su grupo al primo hermano del narcotraficante más grande que ha habido en la historia de la humanidad” dijo Pastrana a NTN 24.

Cambio reveló el escándalo de Agro Ingreso Seguro, en el que Uribito se mostró como aventajado aprendiz de Monseñor Uribe. Reveló las andanzas del pequeño Valencia Cossio, que puso la Fiscalía de Medellín al servicio de Don Mario. Reveló el proyecto las bases militares en cooperación con los Estados Unidos.

Planeta – que hasta donde sabía era el diario donde trabajaba Clark Kent, el alias protector de Supermán - demostró que está dispuesto a hacer todo lo que tenga que hacer con el propósito de quedarse con el millonario negocio del tercer canal privado de televisión. Sin embargo, el Director del Grupo, declaró – sin ningún ceñido a la verdad - que el cierre de la revista, se debió a que el enfoque editorial del grupo, es darle gusto a las audiencias, más  que buscar la verdad.

 

El enfoque de Planeta y la naturaleza corrompida del estado mafioso, hacen una peligrosa simbiosis de poderes, por debajo de la mesa, en contra de la libertad de expresión, en contra de la opinión, en contra del derecho a la información, en contra de la más simple ética mediática, en contra de la verdad.

 

 Manes del Estado de opinión, digo yo.

 

Aprender de Haití

Aprender de Haití

 

  Ignacio Ramonet

 Por muy “natural” que parezca, ninguna catástrofe es natural. Un sísmo de intensidad idéntica causa más víctimas en un país empobrecido que en otro rico e industrializado. Ejemplo: el terremoto de Haití, de magnitud 7,0 en la escala de Richter, ha ocasionado más de cien mil muertos, mientras que el de Honshu (Japón), de idéntica fuerza (7,1), acaecido hace seis meses, apenas provocó un muerto y un herido.

“Los países más pobres y los que tienen problemas de gobernabilidad están más expuestos a riesgos que los otros”, confirma un reciente informe de la ONU (1). En una misma ciudad, el impacto humano de una calamidad puede ser muy distinto según las características de los barrios. En Puerto Príncipe, el seísmo se ensañó con las desvencijadas barriadas populares del centro. En cambio, los distritos privilegiados de la burguesía mulata comerciante apenas padecieron estragos.

Tampoco son iguales los pobres ante la adversidad. La Federación Internacional de la Cruz Roja sostiene que, en caso de desastre, “las mujeres, los discapacitados, los ancianos y las minorías étnicas o religiosas, víctimas habituales de la discriminación, son más castigados que los demás” (2).

Por otra parte, aunque un país no sea rico, si se dota de una política eficaz de prevención de catástrofes puede salvar muchas vidas. En agosto de 2008, el ciclón Gustav , el más violento de los últimos cincuenta años, azotó el Caribe con vientos de 340 kilómetros por hora. En Haití mató a 66 personas. Sin embargo, en Cuba no causó ninguna víctima mortal…

¿Es Haití un país pobre? En verdad, no hay países pobres; sólo existen “países empobrecidos”. No es lo mismo. En el último tercio del siglo XVIII, Haití era la Perla de las Antillas y producía el 60% del café y el 75% del azúcar que se consumía en Europa. Pero, de su gran riqueza sólo se beneficiaban unos 50.000 colonos blancos, y no los 500.000 esclavos negros que la producían.

Invocando los nobles ideales de la Revolución Francesa, esos esclavos se sublevaron en 1791 al mando de Toussaint Louverture, el Espartaco negro . La guerra duró trece años. Napoleón envíó una expedición de 43.000 veteranos. Triunfaron los insurrectos. Fue la primera guerra racial anticolonial y la única rebelión de esclavos que desembocó en un Estado soberano.

El 1 de enero de 1804, se proclamó la independencia. Sonó como un aldabonazo en el continente americano. Los esclavos negros demostraban que, por su propia lucha, sin la ayuda de nadie, podían conquistar la libertad. Afro-América emergía en la escena política internacional.

Pero el “mal ejemplo” de Haití -así lo calificó el Presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson- aterrorizó a las potencias que seguían practicando la esclavitud. No se le perdonó. Y nadie reconoció, ni ayudó a la nueva república negra, pesadilla del colonialismo blanco. Aún hoy, el viejo terror no ha desaparecido. Pat Robertson, telepredicador estadounidense, ¿no acaba acaso de afirmar: “Miles de hatianos han muerto en el seísmo porque los esclavos de Haití hicieron un pacto con el diablo para obtener su libertad” (3)?

El nuevo Estado independiente fue boicoteado durante decenios con la idea de “recluir la peste” en ese país. Haití cayó en guerras civiles que arrasaron su territorio. Se perdió la necesaria etapa de construcción de un Estado-nación. Institucionalmente, a pesar de la gran calidad de sus numerosos intelectuales, el país quedó estancado.

Después vino el tiempo de la ocupación por Estados Unidos que duró de 1915 a 1934. Y de la guerra de resistencia. El héroe de la rebelión, Charlemagne Péralte, fue crucificado por los marines , clavado en la puerta de una iglesia… Washington acabó por ceder Haití a nuevos dictadores, entre ellos: Papa Doc Duvalier, uno de los más despóticos.

En los años 1970, aún gozaba Haití de soberanía alimentaria, sus agricultores producían el 90% de los alimentos que consumía la población. Pero el Plan Reagan-Bush, impuesto por Washington, obligó a suprimir los aranceles sobre la importación de arroz, producto básico del cultivo local. El arroz estadounidense, más barato porque estaba subvencionado, inundó el mercado local y arruinó a miles de campesinos que emigraron en masa a la capital, donde el seísmo los ha atrapado…

La única experiencia de gobierno realmente democrático, fue la de Jean-Bertrand Aristide, dos veces Presidente (1994-1996 y 2001-2004). Pero sus propios errores y la presión de Washington lo empujaron al exilio. Desde entonces, de hecho, Haití se halla bajo tutela de la ONU y de un conglomerado de ONGs internacionales. El Gobierno de René Préval ha sido sistemáticamente privado de medios de acción. Por eso resulta absurdo reprocharle su inoperancia ante los efectos del seísmo. Hace tiempo que el sector público fue desmantelado y sus principales actividades transferidas, si eran rentables, al sector privado, o a las ONGs cuando no lo eran. Antes de convertirse en el Ground Zero del planeta, Haití ya era el primer caso de “colonialismo humanitario”. La tragedia reforzará la dependencia. Y por consiguiente las resistencias. El “capitalismo de choque”, descrito por Naomi Klein, hallará una nueva ocasión de reclamar -en nombre de la eficacia- la privatización integral de todas las actividades económicas y comerciales ligadas a la reconstrucción.

Estados Unidos está en primera línea, con sus Fuerzas Armadas desplegadas en una ofensiva humanitaria de gran envergadura. Resultado sin duda de un generoso deseo de socorrer. Pero también de indiscutibles intereses geopolíticos. Washington prefiere invadir Haití de ayuda que ver invadidas sus costas por decenas de miles de boat people haitianos. En el fondo, se trata de la misma vieja obsesión: “recluir la peste”…

Notas:
(1) Riesgo y pobreza en un clima cambiante. Invertir hoy para un mañana más seguro , Naciones Unidas, Nueva York, mayo de 2009.
(2) Informe Mundial sobre los desastres 2009 , Cruz Roja Internacional, Ginebra, julio de 2009.
(3) Christian Broadcasting Network, 14 de enero de 2010.