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Alberto Rodríguez

Temas de opinión

El Capo o la mafisificación de la tele

El Capo o la mafisificación de la tele

Llegó el Capo, el Patrón ¿me entiende? Cinco veces más rico que Pablo Escobar. Diez veces más frio y veinte veces más exitoso con las mujeres. 932 se llevó a la cama. La diferencia es que, Pedro Pablo León Jaramillo es una ficción de RCN televisión realizada por Fox-Telecolombia.

Producciones como el Cartel, las Tetas, las Muñecas de la mafia y El Capo, son diseños costosos de mercadeo para subir el raiting, hacer propaganda, ayudar a la imagen del ejército, moralizar por entregas, y golpear al narcotráfico con más éxito que en la realidad. Pero todas son ficciones, han salido de la escritura de los guionistas.

El Capo – nadie puede negarlo – salió de un guión, de un estudio, de  un rodaje, de una edición, pero también salió de la barriada, del subterráneo,  de la gran ciudad, del mundo del mercado negro. Nada ha tenido que  inventarse el guionista, le basta la historia, la prensa, algunos buenos amigos, algunos buenos informantes, unas declaraciones y saber cómo hacer unos montajes de tiempo y espacio en la historia, para tener su producto al aire.

Es una ficción, desde luego, pero es lo que como televidentes más nos atrae. Una historia que ya conocemos, en sus protagonistas, su crueldad, su riqueza, su astucia, sus propiedades, su música, su cultura, su gusto. Pero aún así queremos verla todas las noches. Sabemos cómo comienza, sabemos como ocurre en la mitad y sabemos cómo termina, pero nos obligamos a la cita diaria.

Un rector de una academia militar se queja de que el Capo muestra lo ilícito, lo criminal, lo degradado, lo cual no es del todo cierto, también muestra la integridad y el arrojo de un ministro, el coraje y profesionalismo de unos militares,  los gestos de humanidad de los escoltas para con los huérfanos del kamikaze sidoso que se inmoló, para asegurarles el futuro. Dice el rector que necesitamos programas para la paz y la tolerancia, campañas de conciencia. Evidentemente él no sabe que la televisión es un negocio. Alguien se lo debería explicar.

Un crítico – evidentemente – dice que Colombia está haciendo su catarsis con las historias de narcotráfico. Lo que podría entenderse, como revivir con las series, el dolor original del crimen, hasta que el dolor se transforme en purificación y purga de los instintos criminales que nos posen como sociedad. Es una interpretación clásica de origen griego en los tiempos de la narco cultura, del estado mafioso. Le aterra que el país no se escandalice frente a la realidad del narcotráfico y haya quienes – como los rectores – lo hagan con el narcotráfico de la ficción.   

El Capo es una “compota envenenada”. Nos están dando lo que queremos ver, lo que queremos revivir, aún siendo lo oficialmente odiado, lo “humanamente· odiado por una sociedad que ha sido víctima del narcotráfico; pero quizás por odiado, no menos idealizado. Una serie de malos, pero de malos que en el imaginario masivo representan una maldad que no pueden condenar del todo, que es excusable de algún modo.  En el imaginario de muchos televidentes – especialmente los más jóvenes - lo que se ofrece como bueno, no siempre es bueno, y lo que se muestra como malo, no siempre es malo. La dirección del mensaje que se está  montando en la ficción, no responde a la dirección en que los muchachos y muchos adultos, resuelven en su cabeza, en su corazón, en sus barrigas, el contenido de la compota.

Las compotas son manipulaciones manipuladas, son juegos de contra inteligencia dramatizada, lógicas compartidas por RCN, el ejército, el guionista y algunos comentaristas de prensa, pero a su vez un recurso directo para la trivialización del mal. El Capo no se podría emitir si fuera una apología, una incitación, si se emite es porque apunta contra el narcotráfico, aunque sea con la pistola descargada. Es como si los guionistas hubieran dicho: vamos a mostrar a un monstruo, pero lo vamos a humanizar para hacerlo visible, creíble. Y hubieran construido en un estudio una especie de doctor Frankestain de tierra caliente, construido con pedazos de capos puestos fuera de circulación, carteles y cartelitos, pero con una mirada capaz de penetrar el lugar común de la maldad y adentrarse tras las líneas familiares del monstruo. Lo que termina haciéndolo más creíble, pero mucho más peligroso, como ejemplo para niños y muchachos. En muchos suburbios y barriadas de comuna y ladera de Medellín, Cali y Bogotá, hoy los niños y los muchachos juegan a ser Tato, Chemo y Perrys.

Con el Capo, pasa lo que aconteció con la Huaca, es una serie que no se podía hacer con el ejército, pero no se podía hacer sin el ejército. Muchos televidentes, de esos mismos que reportan las cifras de raiting que excitan a los canales, se han hecho inmunes a las delicadas toxinas de las compotas envenenadas. El Capo reproduce con su historia un  imaginario instalado en la creencia, por efecto de la permeación mafiosa del estado y la sociedad civil. La compota es una recreación de la trivialización del mal. Al haber humanizado el capo mostrándolo desde adentro, en su dolorosa equivocación, en su condición de macho alfa, en su condición de solitario, de galante, en cambio de una caricatura mestiza del mal, han logrado lo contario de lo que se pretendían con la estrategia de mercado: que el imaginario colectivo termine quitándole el peso, la seriedad a la maldad que nos venden entre comercial y comercial.

 

 

Entre la extradición y la candidatura

Entre la extradición y la candidatura

Una orden de extradición por violación de soberanía y genocidio, podría ser una buen motor de campaña, si Santos fuera candidato. Una ola de sano nacionalismo uribista sería capaz de conseguir los votos para hacerlo Presidente. No siendo candidato, la acusación que acredita extradición, no le da puntos a él, sino al Patrón.

 

El juez tercero de Garantías Penales de Sucumbíos, Daniel Méndez, pidió al presidente de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), José Vicente Troya, iniciar un proceso de extradición en contra de Santos. Recae también sobre el sujeto, una orden de detención preventiva por la autoría intelectual del bombardeo del primero de  marzo de 2008 al campamento de Raúl Reyes en Angostura, en el cual fallecieron 26 personas. El presidente de la Corte Nacional de Justicia, José Vicente Troya, aceptó la solicitud.

 

¿El Santico si tendría las uñas y las agallas para ser autor intelectual de algo? ¿Cómo se las ingenió Monseñor para decir que el bombardeo no fue un acto de terrorismo contra el terrorismo? Fue, dijeron en su momento, un acto de defensa preventiva, del que no se informó a Correita, porque seguramente habría fracasado la operación. El terrorismo tiene une estatuto internacional, a pesar de lo cual los miembros de Unasur no reconocen a las Farc como terroristas. Con lo cual el ataque colombiano, no es aceptable como parte de la lucha contra el terrorismo. Es la violación de la soberanía  ecuatoriana, con fines delictivos: homicidio.

 

La lógica judicial del Juez Méndez tiene un doble sentido. Es una lógica aplicable al Gobierno colombiano o a las Farc. Una lógica que se aviene al hecho de que cualquier violación de soberanía, de territorialidad, debe ser juzgada y condenada. Pero de otro lado tiene un inocultable sentido de la oportunidad política, tan eficaz como arrojar gasolina sobre las brazas del conflicto colombo ecuatoriano. Precisamente  cuando Quito y Bogotá preparan una reunión de cancilleres el 9 de octubre, para restablecer las relaciones.

Juan Manuel Santos en el patio de la carcel municipal de Sucumbíos, en la amazonía ecuatoriana, purgando pena de por lo menos 50 años, por la autoría intelectual de la masacre del campamento de Raúl Reyes, sería tan aleccionador como paradójico. Si se tratara de un limpio juego de justicia, la órden de extradición debería ser contra Monseñor Uribe. Si se tratara de lucha contra el terrorismo, la diplomacía debería haber resuelto el asunto hace tiempos. Pero es que no se trata, ni de lo uno ni de lo otro.

Veinte años no es nada

Veinte años no es nada

Pekín.- El día anterior a la celebración transcurrió entre espesas oleadas de niebla. Pero durante el desfile el sol abrió como un león estirado sobre un cielo azul cobalto sin una nube, un cielo de primavera roja. El partido ordenó al Ejercito Rojo manipular el ambiente, así que sus aviones salieron en la noche a limpiar el cielo con químicos, como lo habían hecho durante los Juegos Olímpicos.

El 4 de junio se cumplieron 20 años de la masacre de Tian´anmen. Los muertos no se contaron, no se dejaron contar, el ejército los levantó sin ceremonia,  los medios de comunicación fueron censurados. El Partido Comunista Chino (PCCh) ordenó a su Ejército rojo disparar contra una multitud de más de cien mil personas que había ido a pedir libertad de expresión, democracia y freno a la corrupción. Mil estudiantes se habían declarado en huelga de hambre desde el 13 de mayo, en el mismo lugar en donde ayer hubo una  exhibición de fuerza de potencia en ascenso, un milimétrico y agresivo espectáculo militar que vieron 100.000 adultos y 80.000 niños. El Presidente Hu Jintao en su discurso dijo: "sólo la reforma y la apertura pueden asegurarnos el futuro”. Junto a la puerta de Tian´anmen, en cuyo balcón Mao proclamó el primero de octubre de 1949 la República Popular de China, desfilaron como robots 8.000 soldados de elite, 150 cazas de última generación, 1000 tanques Tigre,  500 vehículos artillados y un carnaval frío y riguroso de misiles tierra-tierra capaces de llegar a Washington. Pekín había sido tomada por las fuerzas de seguridad, y el centro permaneció cerrado para la sociedad civil. Bien distinto a hace sesenta, cincuenta, y hasta treinta años. El movimiento del 4 de junio se inició con las protestas de intelectuales, estudiantes y obreros por el fallecimiento de Hu Yaobang.

Lo de ayer fue una parodia de nuevo rico, una parodia costosa  de los desfiles kitsch de Nikita Jruschov, Kim Il-sung o Ho Chi-minh. El cielo fue conmovido por escuadrillas apenas visibles de cazas fabricados en casa. Hu Hintao -  acompañado del ex presidente Jiang Zemin – fue ataviado con un traje parodia, el gris rojo del Presidente Mao, pasó revista a los soldados en una limusina parodia "Bandera Roja", el auto favorito del Gran Timonel.

El sistema chino se autodefine en su constitución como “… un Estado socialista de dictadura democrática popular, dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero campesino… ”. Dirigido por encima de todas las clases, hay que decirlo, por el todo poderoso PCCh, una oscura y tenebrosa organización  que controla el ejército más grande del mundo, 2.3 millones de hombres en armas.

Al autor del milagro chino – el socialismo por vía del capitalismo – el innovador tío Deng Xiaoping, jamás le importó el color de los gatos, con tal de que cazaran ratones. Qué importa, pues,  el color constitucional, el del pensamiento político oficial y el da la ideología, si China aprendió a cazar ratones,  grandes y chiquitos que corretean por occidente y oriente.

 

¿A quién le importa el Polo y el PL?

¿A quién le importa el Polo y el PL?

Entre todos, liberales de centro y de izquierda, pusieron 1.400.000 votos. Si existiera oposición deberían haber puesto el 10% del censo electoral: 2.900.000. Pusieron menos que todos sus registros históricos anteriores, estuvieron por debajo de las expectativas, dieron impresión de debilidad política y organizativa, y lo peor, cuantificaron el grado de dispersión de los votos convocados al proyecto de un frente contra la reelección, que une a los dos partidos.

¿A quién le importa el Partido Liberal y el Polo? Por los votos, uno diría que se contaron las clientelas, para proponer dos candidatos oficiales a las elecciones del 2010. Rafael Pardo obtuvo 370.000 votos y Gustavo Petro 260.000. Independientemente de la suerte constitucional del referendo, los dos candidatos unidos, sus votos, marcan un punto crítico de convocatoria y uno muy débil de partida. Ellos dirán que las elecciones en firme apenas comienzan. Insistir en el lugar archicomún de que las elecciones las ganó el abstencionismo, es un lugar común político de los derrotados, que en nada ayuda a reducir la incertidumbre.

“La oposición no existe. Lo que sucedió el domingo fue que se abrió el camino para que los que apoyan al Presidente y al referendo, lo saquen adelante en las urnas el próximo año, con los nueve millones de votos que se necesitan”, dijo el senador del Partido de la U Armando Benedetti.

El Partido Liberal no se merecía más que lo que obtuvo, con esos candidatos. Si lo más atractivo del abanico es Pardo, qué esperanza. Cecilia López y Alfonso López podrán agregar a su hoja de vida, el triste honor de haber sido precandidatos a la presidencia por el PL. En el Polo, el lánguido triunfo de Gustavo Petro, no obstante, representa la derrota de los Moreno Rojas/Samper/Dussán, la maquinaria clientelista del Polo, que puso de mascarón de proa electoral a Papá Noel.

Pero nada de lo anterior tranquiliza a quienes adivinamos en el futuro político el riesgo de un proyecto hegemónico de estado mafioso. Por el contrario, los resultados del domingo son el peor vaticinio de lo que podría pasar, si  un frente amplio, por la defensa de la Constitución del 91 y contra la reelección, no se constituye en seis meses, como opción distinta de gobierno, a la de Monseñor Uribe. Los resultados fuerzan la alternativa única del frente. Petro tenía razón. Falta ver que los acuerdos entre Gaviria & Gaviria tengan algún peso, y no sean declaraciones para la tribuna.

El César, quien ganó con Rafael Pardo –por quien llegó a romper su imparcialidad, según los otros precandidatos–perdió políticamente, su votación significó menos 1,7 millones con respecto a la consulta del 2006 (2’727.202), cuando ganó Horacio Serpa. Carlos, que redujo en 2.500.000 el capital político de la pasada campaña presidencial, tendrá por compromiso mover el ala clientelista del Polo, apoyada por el PC y el Moir, a que apoyen a Petro. Si no lo logra, no solamente no merece estar en el Polo, sino que habría renunciado a contribuir a la opción del frente democrático amplio.

¿Dejarán Gaviria & Gaviria sus respectivos partidos? ¿Se podrán comprometer partidariamente con la consulta interpartidista, como la única y casi desesperada salida opositora para tener candidato único, o terminarán sepultados por la oposición interna? Los Héctor Elís, los Dussanes, los Gómez Méndez.

El triunfador de la jornada, para desgracia de quienes se hicieron contar, fue Monseñor Uribe y el referendo. Hoy, sin embargo,  nadie puede tener certeza que todos los liberales juntos –PL y Polo - tengan la capacidad, la integridad, la visión y los votos, para jugar a ganarle las elecciones a Monseñor, en el año de gracia en que celebramos los 200 años de una insípida y triste independencia.

 

 

 

 

 

 

 

Lula hizo el pase para que Mel metiera el gol

Lula hizo el pase para que Mel metiera el gol

Si Michelletti & Cia querían ver a Mel en prisión, por el bulto de cargos que hay contra él, se pueden sentir recompensados. Está preso en la Embajada del Brasil, sin agua, sin suficiente comida, sin drogas, rodeado por el ejército hondureño, con los inodoros llenos de la mierda, sin colchones para las 64 personas atrapadas, víctimas de una descarga de gases tóxicos que las ha hecho orinar sangre.

Encerrado en el baúl de un auto ingresó a Honduras por la frontera con Nicaragua. Atravesó sin más dificultad que ir encerrado a 35 grados, veinte retenes - ¿con complicidad? - hasta llegar al centro de Tegucigalpa el 21 de septiembre, directo a la Embajada del Brasil, a diez minutos del Palacio. Su amigo Luis Inacio Lula se la puso a disposición. Desde el segundo piso Mel le gritó a los periodistas: “Estoy aquí para la restauración de la democracia, para llamar al diálogo".

La travesía duró 15 horas. "Tuve colaboración pero no puedo decirlo para que no molesten a nadie", ha explicado Mel. El responsable de la Embajada ha solicitado moderación. Entre tanto el gobierno de Micheletti fue olímpicamente burlado, le atravesaron las líneas de control, no le funcionó la inteligencia, le metieron un gol que reventó en al arco del Brasil. Con la papa caliente Micheletti no sabe qué hacer. Se le creó un foco inmanejable de tensión permanente, de manifestación continua, acompañados de combates callejeros, incendios, destrucción de autos. Y para que no queden dudas de la falta de inteligencia del gobierno, adoptó temporalmente la medida de suspenderle el agua a la Embajada y rocearla con gases, a pesar de que horas antes Micheletti había insistido en “que no tocaré un tabique de la embajada de Brasil”. La embestida es una agresión al gobierno del Brasil. Los químicos y las armas de asedio han sido proporcionadas por” Alfacom e Intercom”, propiedad del israelí Yehuda Leitner, quien estaría operando como intermediario entre el gobierno de Elhud Olmert y el gobierno golpista.

Micheletti le solicitó a Brasil que definiera el estatus de Zelaya. Lula dijo: “No voy a responder a las estupideces de un golpista”. Micheletti ha arriesgado la opción de un encuentro con Zelaya, como comienzo de un diálogo, con lo cual pone a ganar a Mel. Lula ha proporcionado la base para focalizar el conflicto político interior. Ortega el operativo de transporte, Micomandante se frota las manos. Entre todos han conseguido que Mel se instale a diez minutos del Palacio, que esté despachando aunque no tenga agua, reorganizando su gabinete a la sombra, hablando todo el día a través de celular, dando órdenes, coordinando la ayuda exterior, mientras su gente que rodea la Embajada, a su vez esté rodeada por las fuerzas militares. Lula lo ha invitado a que “permanezca todo el tiempo que quiera”. El jueves entraron sin problemas cuatro de los seis candidatos a la presidencia, entre ellos Elvin Santos del Partido Liberal, el de Zelaya. Muchos zelayistas se “encachimbaron” (emputaron) con la visita. Llevan tres meses pintando en las paredes grafitis contra Elvin, que apoyó el golpe.

Mel exclama “Patria, restitución o muerte”. Cuatro funcionarios de la OEA son devueltos en el mismo avión en que llegaron. Y al tío Lula no se le ocurre enviar un avión con frazadas, comida, agua, drogas, para las 63 personas que todavía permanecen atrapadas con Mel, en su Embajada.

Las uñas de la mano de Dios

Las uñas de la mano de Dios

 

 El Diego, mejor dicho Dios, va a hacernos el milagro, a porteños, a latinos, a todos, hará que por jugar mal, por primera vez Argentina no vaya a una copa del mundo. Es grande el Diego, él sabe cómo hace sus cosas. Es invencible, nadie como él, el único, el que todo lo sabe, hasta perder. El pibe  está haciendo historia, está poniendo a prueba a los bárbaros del Río de la Plata, en su fe.

 Los periodistas no pueden comprenderlo. Se sienten autorizados a repreguntar a Dios, a pedirle cuentas. Venía de un partido que acababa de perder con Paraguay - donde  ensayó cambios, mostró su adusta panza  y se tragó las uñas de la mano de Dios -  y fue entonces que algunos incrédulos, infieles filtrados a la rueda de prensa, le preguntaron qué pensaba hacer. Dijo Dios: “a ustedes los vengo peleando desde los quince, ahora tengo 48. No le tengo miedo a nadie. Ustedes no tienen los suficientes huevos”.

Una de las pancartas a Riquelme en el Monumental de River, luego de su polémica con Diego decía: "No te metás con Dios".
Eso mismo le digo: con Dios no te metás.  Dios no renuncia, más allá de él nadie. Dios fue el 10 del 86. No se les olvide. Su vida es un milagro. Sobrevive a un par de matrimonios. Mete perico tres días seguidos hasta que lo tienen que sacar en ambulancia al hospital. Traga como un bulímico, pero en vez de vomitar, engulle. Fue Dios mediterráneo cuando estuvo en Nápoles. Y se caga en Pelé.

¿Dónde carajos andaba Dios cuando la derrota ante Alemania en Italia 90? ¿Dónde cuando los pibes del equipo descendieron en pantaloneta al infierno en USA 94?  Dios ha tenido mundiales malos, como todos. ¿Cómo no los iba a tener si eligió ser futbolista? Dios no tiene suplente. Así que si Dios ha elegido que Argentina no vaya al mundial, hay que creer a Dios, y pedirle  que Argentina no vaya al mundial.

No importa que ahora sea un Dios cincuentón, cebado, que está en todas partes y en ninguna. No acaban de entender los argentinos que se condenaron a no matar a Dios. Y esa, que es la peor de las condenas, desatará mucho más adelante las furias futboleras de la misma tradición de furias trágicas que desataron  Perón, Gardel y Eva, que con su muerte hizo gritar a la aristocracia pampeana "¡Viva el cáncer!".

Argentinos: Dios no les durará por siempre. Tampoco la Señora K. Aprovechen para no ir a Surafrica ahora que todavía está con ustedes. No se zafarán de Dios, a menos que quiera morir, aún a pesar del éxito de su inmortalidad. Si Dios en sus planes ha trazado el repechaje como salvación, tengan fe. El es Dios, la salvación está en los otros. Y si a última hora se malogra el repechaje, es porque se lo merecen, ustedes se merecen todo, son un pueblo grande que tendrá que admitir que no superaron la prueba de fe.

Trilogía de fuerza

Trilogía de fuerza

La “carrera armamentista” es un nombre rimbombante para la adquisición de armas y aliados, que les aseguraría un potencial de maniobra, a Brasil, Colombia y Venezuela en la región. Es apenas una escalada de la vanidad de quienes están en el poder. La vanidad tri nacional de los jefes de estado, el ex sindicalista, el ex golpista y el ex liberal, según dice Antonio Caballero.

Hay que hacer crujir los dientes, ladrar en las fronteras, gruñir en los encuentros. Tanto el proyecto emergente de Brasil en el mundo, el proyecto hegemónico de desmantelamiento del antiguo poder en Venezuela, y el malhadado proyecto de refundar la patria en Colombia, necesitan – más que fuerza de argumentos – argumentos de fuerza. Sentarse a hablar armados, ha sido costumbre de los vanidosos presidentes suramericanos.

En el espectro más tropical de la sur América del norte, Brasil se arma, el duro del patio trasero, socio de varios clubes grandes, jefe de la pandilla regional, el socio de Sarkozy para el negocio de armas. Venezuela también se arma, la hija boba del Libertador aprendió a disparar con ayuda de los cubanos, tierra de reinas, de petróleo, de extremos, que ha echado mano de Rusia – como Cuba en otra época - para polarizar el Caribe. Los Estados Unidos activaron su cuarta flota del Atlántico y los rusos van a hacer en Venezuela inversiones en industria de guerra. Colombia también se arma. Le abrió siete, o diez, o quince bases, las que sean a las fuerzas norteamericanas de Obama. Aislada como ha dicho Micomandante que está, tan necesitada, tanto como USA, de un socio en la región, no necesariamente confiable. Entraron entre sí en una especie lánguida de cooperación republicana.

El ministro Silva y el canciller Bermúdez van a Quito y mostrar el acuerdo militar con los Estados Unidos. Objeto de la reunión de cancilleres de Unasur, en cumplimiento del compromiso de Monseñor en Bariloche. Pero llegaron a Quito a decir, que no podían compartir el acuerdo mientras los Estados Unidos no autorizaran, que Colombia es soberana para pcatar tratados, y que si la van a hostigar tanto, se sale de Unasur. Debería causarles toda la vergüenza del mundo al par de “cafés con leche” hacer declaración tan entregada, tan falta de soberanía y dignidad, pero ambos desconocen la vergüenza. Cuando los bellacos llegaron a Bogotá, después de ese costoso desastre de la reunión de Quito, cambiaron la declaración. Como si fueran expertos en cambiazos o paquetes chilenos, dijeron que el acuerdo no estaba finiquitado, y que solamente lo compartirían cuando le hubieran puesto punto final. Con un par de bobos desvergonzados representando al desvergonzado supremo, Lula, Correa y Chávez, tienen por qué temer.

USA, Francia y Rusia no se van a limitar a ver el juego desde afuera. Terminado el primer tiempo, se han puesto sus uniformes para disputar el resultado. El favorito es Brasil-Francia. Venezuela-Rusia no terminarán el torneo. Y USA-Colombia, si no cambian de entrenador, se enterrarán en el campo.

Bonny and Clyde en su casa rosada

Bonny and Clyde en su casa rosada

Los argentinos tienen miedo de tumbar a La Señora K, y con ella a la provinciana dinastía matrimonial que regenta al país. Y no se atreven por miedo a que el remedio sea peor que la enfermedad.

Lo que han hecho desde el poder Bonny and Clyde, daría tranquilamente para otro golpe. Qué da uno más. A Yrigoyen lo tumbaron en 1932. Perón fue puesto por Farrell, que tumbó al golpista Pedro Ramirez en 1943. Lonardi tumbó a Perón en 1955, que a su vez fue tumbado por Aramburu en el 58, que modificó la Constitución del 49. En 1963 Guido tumbó a Aramburu, y en el 66 el General Onganía – un homínido con charreteras – lo derrocó confinándolo en la Isla de Martín García. María Estela, la viuda esotérica,  fue depuesta el 26 de marzo 1976, por los militares, que con coraje y pundonor, sin tener que incurrir en lo legal,  hicieron que Argentina avanzara gloriosa al pleistoceno. Históricamente se  prueba que si en alguna parte los remedios siempre han sido peor que la enfermedad, es en la Argentina.

La Señora K y el Señor K, son una pareja adicta al poder del poder, que ha incurrido hasta en lo legal para controlar una larga y transparente cadena de corrupción. Manejan negocios a los que conviene que un sector de los productores agrícolas quiebre, mediante una habilidosa jugada legal de normas fiscales de exportación. Durante las movilizaciones de cultivadores, B&C echaron mano de escuadrones de esquiroles sindicales - neoperonistas erectus - que emulan con la “mano negra”.

El diario La Nación denunció la existencia de una flota de aviones paralela a la oficial,  que utilizan B&C: cuatro aviones y un helicóptero. Mueven en ella su primer anillo empresarial y un juego de maletas de contenido desconocido vigilado por custodios. "Florencia, la hija del matrimonio gobernante, puede hacer esperar hasta diez horas a una tripulación”. K tiene mal carácter, no mira a nadie, no habla con nadie, solo abre la boca cuando pasan por entre una turbulencia. Le tiene miedo a volar. 

Existe en curso una "causa penal " contra B&C por supuesto enriquecimiento ilícito que se detectó al rastrear 158% de incremento patrimonio en el último año. Justificaron el aumento por la venta de 16 inmuebles en Santa Cruz, provincia natal de K, con la que triplicaron sus depósitos bancarios; y por la creación de dos nuevas empresas hoteleras.  K arremetió contra una periodista que le preguntó sobre su incremento patrimonial, le dijo: "No sé si te mandó el Clarín. Como cualquier ciudadano me someto a la investigación de la Justicia y no al monopolio Clarín".

Los K atacan al Grupo Clarín al mejor estilo chavista. No necesitan cerrar los medios, basta que legalmente los reduzcan, no les renueven licencias, o instiguen leyes para sacarlos del mercado. Recursos completamente legales de  gobiernos mafiosos. Abren las puertas de la competencia, con quien tienen acuerdos, para que como está sucediendo, la entrada de nuevos operadores en el mercado del cable, saquen a Cablevisión, del Clarín, el principal operador de cable hoy en Argentina. Buscan que una asociación entre la Corporación América, de Eduardo Eurnekian, y el presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez, tome el control en detrimento del Grupo Clarín

El Clarín develó el tráfico ilegal y la cadena mafiosa de adulteración de medicamentos; la investigación contra Carlos Torres y César Pose, que aportaron dinero a la campaña electoral de la K en el 2007, mediante lo cual habrían lavado una cantidad grande de dinero. Los dos están vinculados con el empresario Néstor Lorenzo, de la mafia de los medicamentos.

Benedicto XVI, el taciturno engendro vaticano, sacudió con sus recientes declaraciones la insondable sensibilidad de los K, al declarar que la pobreza en el mundo es un escándalo. K desafecto a las ceremonias clericales, se apresuró a asistir a un oficio en donde declaró su completa coincidía con el jefe del Vaticano. Otro tanto hizo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por encargo de la Señora K, y desde luego la Señora K. Porque con la pobreza todos tienen razón: es un escándalo, al que todos arrojan gasolina. Todos coinciden, todos tienen la pobreza en el primer lugar de sus agendas, la pobreza los une en sus propósitos, les agita al unísono el corazón justicialista y anima su petit socialismo de vaudeville.

Posiblemente B&C sean la versión argentina de Robin Hood: unos bandidos que roban a los pobres y los a ricos para ayudarse a sí mismos. La tragedia argentina es que siempre, el remedio ha sido peor que la enfermedad.  

11 S

11 S

La dimensión física y simbólica del golpe a las torres de New York, es quinientas veces mayor al de Pearl Harbor. Más de tres mil muertos. Rompimiento inteligente de todos los anillos y dispositivos de seguridad de la inteligencia norteamericana. Un golpe en su propia casa que llevó a hacer pensar en la liquidación de la CIA. El honor echado al piso. Un golpe al corazón, en la mitad de New York, en el centro de los negocios. Un golpe al Pentágono: el corazón blindado del establecimiento, el cerebro artillado de la guerra. Nadie, nunca, antes había golpeado a USA de un modo tan interno y global. Y las consecuencias, una de las cuales es la crisis económica de 2008, no vendrán  a ser manifiestamente comprendidas hasta el próximo golpe. La inteligencia norteamericana lo espera, el Gobierno lo espera, los laboratorios de guerra lo esperan, el Pentágono lo espera.

Han pasado ocho rapidísimos años desde el 11-S, durante los cuales  hemos aprendido sobre el terrorismo, sus motivaciones, sus agentes, sus modelos tácticos, su financiación. Hemos aprendido, por ejemplo, que el enrolado en Al Qaeda, no es necesariamente un paria, semiletrado, drogado de fanatismo, con los ojos saltones y colmillos afilados. Puede ser un doctor en física, que se viste en Harrows, habla tres idiomas, autor de artículos, que sabe pilotear una avioneta y jugar al golf.

En el “desamor en los tiempos del cólera”, el vecino que riega las matas todos los días a las nueve, recoge el periódico, recibe la leche y acompaña a los niños al bus del colegio, puede ser un asesino en serie.

Si algo logró el golpe del 11S, fue el efecto colateral de levantar una nube radiactiva de paranoia nacional. El temor de la población, de las instituciones, de los inversionistas, de la prensa. Si lo hicieron una vez, pueden volverlo a hacer. Una paranoia que exacerbó el racismo y la xenofobia, que hizo más recalcitrantes a los recalcitrantes. Una paranoia que llevó a violar los derechos humanos, que permitió la apertura de las cárceles de Abu Graib y Guantánamo.

Los cuarenta mil miembros de los servicios de rescate y voluntarios que participaron en la tarea de salvar víctimas del ataque y recoger los escombros, fueron expuestos por inhalación a un alto y concentrado volumen de gases tóxicos derivados del daño ambiental causado por el colapso. Cientos de ellos han muerto, muchos están irreversiblemente enfermos y van a morir. Se trata del contingente de veteranos del 11-S, que fue declarado por Bush - durante una ceremonia en “la zona cero”, a la que Bush asistió con cachucha de la marina - héroes nacionales.

Americanos América está dejando morir a sus héroes del 11-S, a los rescatistas abnegados de hace ocho años. Se están muriendo sin atención médica. Y el Negro ahí.   

  

Madonna: un monstruo perfecto

Madonna: un monstruo perfecto

 

 Truman Capote tituló el primer capítulo de Plegarias atendidas “Monstruos perfectos”. Escribió sobre ella, se conocieron y fueron de juerga, como con la Monroe. Hoy al cumplir 51 años duerme cuatro horas diarias, destroza el corazón de los hombres a cualquier hora y gana 500 millones de dólares en una sola gira. Es Madonna: un monstruo perfecto.

Tenía 20 años, el pelo moreno y la genuina languidez de las mujeres de Michigan. Trabajaba en  Burger King a dólar la hora. Un fotógrafo de Nueva York le pagó treinta,  así que se quitó la ropa, algo por lo que no le pagaban en el Burger.  Hoy tiene 51 años, muestra cuarenta, tiene las carnes firmes, hace dos horas diarias de gimnasio. Es una tirana absoluta en la producción del espectáculo, una tirana absoluta en el escenario y fuera de él. Es judía conversa, cambio como Mohamed Alí su nombre al que bien le indicó su nueva fe, así que ahora se hace llamar Esther y no canta los viernes.

Su manager es israelí y ella se hace cuidar de un grupo de hombres fuertes ex miembros del Mossad. Los cabalistas lamentan que se presente en los lugares sagrados del judaísmo. Pero ella es Madonna. ¿Qué se creen los ortodoxos, para decirle a una diosa pop dónde debe posarse?

Hoy, viva, coleando y culeando como Dios manda, se conserva pura, fatal, otoñalmente punk, desafiante, provocadora, conversa. Está sentada en el mismo palco de la historia con Elvis Presley, los Beatles y Michael Jackson. En el panteón de los dioses forrado en raso blanco y neón.

Parecería que se casó con los hombres para vengarse de ellos, para cobrarles lo que siempre han hecho a las mujeres. Madonna fue violada. Con los años al recordar el suceso dijo que “había sido una experiencia muy educativa”. Guy Ritchie, su primer marido, tenía que pedir cita con su relacionista para verla, si contaba con suerte se la daban para la próxima semana. Sean Peen, su segundo y desafortunado marido, cuenta que en cuatro años de matrimonio jamás tuvieron una conversación real. Tiene tres hijos -dos de ellos biológicos y uno adoptado- y hoy espera que la justicia de Malawi le facilite los trámites para adoptar a la pequeña Chifundo.

Es un monstruo perfecto: disciplinado, hiperactivo, coreográfico, versátil, ambiguo, camaleónico, rotundo, taciturno, brillante, proteico. Puede ser Evita, puede ser una punketa, una dominatriz, una colegiala, una gitana, puede hacerse crucificar, salir vestida de novia, o con botas negras y látigo de puta holandesa, o darle un beso a Britney Spears.

Se llamó Louise Ciccone, después Madonna y ahora Esther.  Su consigna:”Sé exactamente lo que quiero. Soy ambiciosa”.

                        

 

 

  

 

  

  

  

  

 

 

 

 

 

 

 

Molano et al

Molano et al

Algunos domingos Alfredo Molano nos levanta con una columna en El Espectador, en la que para darse un alto en la briega descifra su nostalgia. Un ejercicio que lo salva, algún domingo que otro, de la dura tarea de señalar como lo ha hecho siempre, la bellaquería de lesa humanidad del Estado. Entonces comienza a narrar, con la agilidad - de cronista andariego - con que ha escrito diez libros.

Hace un par de domingos evocaba su época de ladrón de libros. Estudiante de sociología de la UN, izquierdista cerrero, alternativo de mochila y pelo largo, que sin dinero, se veía obligado a ir a la librería de Karl Bucholz  a deslizar algunas obrillas bajo su chaqueta, a cuenta del viejo, que sin hacerse el de la vista gorda, ayudó a que muchos encontrásemos el punto B de lectura. Comenzamos a leer cosas cada vez más buenas cuando aprendimos a robar libros, por necesidad, desde luego. Un delito de subsistencia.

Yo anduve enrolado en el “séptimo de caballería” del ejército de ladrones de libros, en el mismo regimiento donde estuvo Alvarado Tenorio. Debo confesar que mi necesidad era grande, y yo era y sigo siendo débil. Diciembre de 1971, 28 de diciembre, habíamos viajado desde Buga para ir a la librería Nacional y a encontrar a los amigos.

Molano recuerda cómo después de haber salido de la librería, una cuadra más allá, fue detenido por la policía, que lo condujo a una inspección donde retuvieron la mercancía letrada,  le llenaron su ficha, le hicieron la foto de reseña, y le untaron el dedo con tinta negra, para que les dejara su huella.

Yo era maoísta, también por necesidad, otro crimen, no sé si de subsistencia. Sin embargo, una vez adentro, mientras contemplaba cientos de nuevos títulos de distintos colores y tamaños, la ansiedad me asaltó y me obligó a robar un libro de Trostky: el segundo tomo de Cultura y revolución. Había leído el primero, y quería saber en qué paraba la cosa. El único dinero que tenía era el de beber, así que ni modo. Aunque la librería estaba llena, los vigilantes nos descubrieron por la facha de lectores pobres. Así que antes de salir nos atraparon a los dos, nos condujeron a una oficina, me quitaron el libro, sacudieron nuestros bolsillos y se quedaron con todo, y para que el castigo fuera suficientemente aleccionador, después de limpiarnos llamaron a la policía. Salimos de la librería esposados en el santo día de los inocentes a la Plaza de Caicedo, en medio de una pequeña aglomeración  pública. A ella la treparon a una radio patrulla verde llena de putas y la condujeron a la inspección del Calvario. A mí en otra, a los patios de la policía en la primera, donde todavía está el cuartel general, a pesar de los bombazos. Me tuvieron dos días con sus noches en un patio descubierto de tierra, en una especie de retiro –apropiado a la fecha – con lo más granado del lúmpen caleño, recogido por esos días en el centro y la quince. Dijeron que el caso había pasado a un juzgado, pero que como habían cerrado por la fecha, tendría que esperar en el patio, hasta el siete de enero, en el que un juez conocería de la causa.

Solo unos días después de la celebración del año nuevo me enteré de la forma como logró rescatarme del coloquio, un 30 de diciembre a las cinco de la tarde. Lo que recuerdo con más vivacidad y emoción cuarenta años después, es el larguísimo beso que nos dimos en la esquina apenas salí. Entonces ella sacó de su mochila el libro de Trotsky envuelto en papel regalo y me lo extendió.

También casi cuarenta años después, a Molano le reaparece el expediente de ladrón de libros, después de que debió marchar al exilio para salvar su vida, y mientras Araujo et al, lo querellan a nombre de todos los victimarios.

 

Con su música a otra paz

Con su música a otra paz

                      El último Juan que estuvo antes de Juanes en la Habana, y reunió trescientas mil personas en la Plaza de la revolución el 22 de enero de 1998,  fue Juan Pablo II. El de la sotana blanca no cantaba tan bien como el de la camisa negra, pero también cantaba, y lo hacía por la paz. Un año después de su “concierto” en la Habana, grabó su primer álbum de estudio, producido por Sony International, en el que canta en inglés, francés, español, italiano y latín, mejor que el loro del Doctor Juvenal Urbino. Y que me acuerde, los cubanos del exilio no salieron a las calles a matar la música del papa por haberse dejado usar por el régimen cubano. Ellos, más que nadie, saben que nadie que vaya a Cuba lo evitará, cuando se hace con invitación oficial. El solo hecho de ir es un reconocimiento, aunque oficialmente se diga que es un gesto de buena voluntad para con los pueblos. Pero es que los gestos también se pueden usar. ¿Por qué rayos no se les ocurre pensar que Juanes y Bosé también pueden usar al gobierno cubano?

Una pequeña horda de fanáticos de Juanes asesinó su música en la calle ocho de Miami. Pisoteó con rabia cientos de sus compacts, como si hubiera entendido que por el que  ayer rabió de dicha, hoy es necesario matar. Asesinaron simbólicamente al ídolo, como el asesino de John Lennon lo hizo realmente con el suyo. Los mataron por celos.

Si Benedicto XVI que también canta, mejor que Miguel Bosé, digo yo, le anuncia visita a Raulito ¿cómo decir que no? Que venga y nos cante, también lo hará por la paz. Juanes debería servirle de telonero. A los fanáticos de Benedict, que se cuentan por millones, les informo que se va a dar un lujo que no se ha dado Juanes. Va a grabar su compacto con arreglos de la Filarmónica de Londres, en el mítico estudio de Abbey Road, donde grababan los Beatles. Benedecit ignora el aroma de riesgo que impone la fama, por eso no va a Cuba, y por tanto no exalta el odio católico de los cubanos en el exilio.

A los católicos del exilio cubano les parece que Juanes no debe ir a Cuba. Están seguros que él y Bosé serán un par de bobos útiles al aparato cubano de propaganda, que terminará mostrándolos como amigos de la dictadura. Pero tranquilos, Miguel se encargó de todo, con esa españolísima afirmatividad suya, le dijo al gobierno cubano, por el teléfono, que ni se le ocurriese politizar el concierto. Ellos no se dejarán usar, saben usarse a sí mismos. Al menor intento, recogen bártulos y se largan con su música a otra paz.

Juanes y Miguel Bosé hacen una pareja muy linda. Un dúo de lo más pacífico, casi inane, que va por los países soltando canciones solidarias, que convocan mares de fanáticos, que mueven el mercado y hacen que los medios lleven sus mensajes de paz por el mundo. De cualquier forma los van a usar, pero si no van, tremendo, las cubanas quieren verlos.

No hay derecho a que les dañen la fiesta. Benedict, escucha, dales vuestra merced la bendición al par de muchachos, para que vayan y canten, y se dejen usar, y usen, y hagan felices a la multitud, y hagan gritar a las morochas y a los morochos, y al amanecer se emborrachen en la suit del hotel. Vayan pues en paz.

 

¿Estado de qué?

¿Estado de qué?

El único Estado que aceptamos es el estado del tiempo. Por lo que el anarquismo podrá ser tachado de lo que se quiera, menos de anacrónico. El anarquismo es el peor enemigo del Estado y el Estado lo sabe, pero una buena parte de la sociedad civil lo ignora. Es la tragedia primigenia del anarquismo. Al poder de las armas el poder de los textos. Al poder de la palabra, la palabra poderosa. Al poder de la oscuridad el poder de la luz. No aceptamos un Estado que con los amigos hace justicia y a los enemigos aplica la ley.

El Estado es el aparato armado y desarmado de una pandilla que electoralmente se alza con el poder político, para controlar todos los negocios públicos, y buena parte de los privados, desde el privilegiado lugar que le da controlar las “reglas del juego democrático”. Ya no es más como creía Marx: una máquina de una clase para aplastar a otra. Las pandillas ahora son pluriclasistas, suprapartidistas, multirraciales, con intereses en distintos negocios, de distinto origen.

El Estado siempre es de hecho, porque su única base de sustentación es el monopolio oficial de la fuerza. El Estado de derecho, así autollamado, sí que es un embuste del derecho. Un derecho que aunque escrito, el Estado no lo hace cumplir, con lo que siempre favorece a alguien y siempre se tira a alguien. ¿Asegura el Estado el derecho al trabajo? ¿Asegura el derecho a la vida? ¿Asegura la vida de indígenas y sindicalistas? ¿Garantiza sus derechos a los desplazados? ¿Alguna vez hizo una reforma agraria? ¿El poder judicial no ostenta en su índices, el noventa por ciento de impunidad? ¿No asalta el Estado a la multitud de contratistas que viven de contratar? ¿No quiebra el Estado al campesinado con su política de importación de alimentos? No conformes con el monopolio oficial de las armas, los para políticos uribistas convirtieron a los paramilitares en sus jefes de campaña. ¿No es el Estado el que desde las mismas fuerzas militares organiza la caravana de la muerte, los falsos positivos? ¿No es desde el poder que se entra en tratos con detenidos en las cárceles, para que se presten a ensuciar a magistrados? ¿No fue con un cohecho como se empujó la reelección salida de la reforma de un articulito? ¿No nos ha tocado en desgracia un Congreso refractario al homosexualismo, a la dosis personal, al aborto, a la eutanasia, a la reparación?

No hay miseria, canallada, desgracia, porquería, que el Estado no haya hecho, no haga, o vaya a hacer, para conservarlo en manos de la pandilla legal. En eso es exactamente igual que la mafia. No es claro cuál de los dos es el origen del otro. Aquí no hay partidos, hay bandas. Si revisan las cifras de parapolíticos en la cárcel – un 35% del actual congreso – verán que no miento. El Estado es el peor enemigo de la sociedad civil. Hablo de una sociedad desarmada en su mayoría, material y simbólicamente. Su fuerza motriz, no tiene conductores, porque carece de medios. Una sociedad civil sin medios, es una sociedad sin opinión.

La opinión es de círculos, oficiales y no oficiales, que disponen del control de los medios oficiales y privados. Círculos de poder y contrapoder. Pero el gran círculo, la sociedad civil, es una fuerza sin medios. Así que cuando Monseñor Uribe Vélez habla en su discurso veintijuliero, del veinte de julio, del “estado de opinión”, invoca precisamente lo que no existe, lo que no aflora porque el Estado no necesita que aflore. Si fuera por la opinión, Monseñor debería haberse caído, como se cayó Nixon en los Estados Unidos. No hay nada que aquel no haya hecho, que no hiciera el tristemente célebre pandillero republicano, mil veces más peligroso que Al Capone.

Los columnistas de la prensa de provincia descubrieron que “el estado de opinión” tiene origen roussoniano. Otros comentaristas creen haber visto en el Estado de opinión la fase superior del uribismo. Otros: que el estado de opinión es la superestructura del estado comunitario. Los políticos aseguran que es el resquicio teórico a través del cual Monseñor intenta encontrar una alternativa en el artículo 104 de la constitución, si el referendo se hunde.

Pero no, el “estado de opinión” es una ironía, un chiste cruel, una de las bromas librescas que José Obdulio le sopla a Monseñor.

Querido Diario

Querido Diario

  La desgracia de los pueblos es tener gobernantes, y mayor todavía, cuando se quieren reelegir a su costa. El bolivarianismo siglo XXI, la inseguridad democrática y el socialismo ecuatoriano, están unidos por un mismo y paranoico proyecto reeleccionista que  necesita de la combinación de todas las formas de gobierno para triunfar. Tal la esencia de la desgracia.

          El trasfondo común al enfrentamiento de Bogotá con el eje Quito-Caracas, está las actividades trasnacionales de las FARC. El carácter internacional del tráfico de drogas, el mercado negro de armas y la industria del secuestro. Proyectos tan paranoicos como dañinos para los pueblos.  

           Micomandante y Correa  no pueden ser más que tajantes contradictores del proyecto de Monseñor. Pero las relaciones internacionales, el comercio, la condición de “hermanos bolivarianos”, los obliga – de manera cada vez más laxa - a una diplomacia de colmillos, que oculta los lazos con las FARC. La imagen de la contraparte de la cara sonriente de la foto es la de sendos traidores. ¿Están o no con sus hermanos bolivarianos? Difícil esperar una respuesta, a los tres les interesa más su proyecto, que la gente.

          Campamentos transnacionales de la guerrilla, ataques colombianos a territorio ecuatoriano, tráfico de secuestrados, utilización política del computador de Reyes, politización del acuerdo humanitario, armas venezolanas en poder de las FARC, cercanía de Chávez con el negocio del narcotráfico, financiación de las FARC a la campaña de Correa, fumigaciones colombianas en la frontera. Hermanos bolivarianos. Seguramente se tratan así porque se quieren.

          Que entre el diablo y escoja entre esta partida de hermanos “bolivarianos”. Que entre a ver a quién se le cree, al Micomandante que firma acuerdos de asistencia técnica militar con Rusia, a Monseñor que le abre las puertas a los contingentes blancos de Obama, o a Correa, a quien las FARC dicen haber entregado 400.000 dólares para su campaña.     ¿Habrá de dónde escoger?

          La bella María Cristina Uribe en el palacio de Condorelet quiso hacerle a Correita una entrevista, que desde luego no se pudo hacer. Ella no sabía que era inentrevistable, por tanto, que mientras él daba una declaración en versión, durante el tiempo que estuvieron en cámara, ella se limitó a decir: pasemos a la siguiente respuesta (eso sí de una impecable manera periodística). Correita contó que le había llegado una copia del diario de Reyes, a mano. La versión es que  fue obtenido en el campamento  por unos honrados comerciantes ecuatorianos, mientras las fuerzas militares colombianas capturaban los computadores. Los comerciantes quisieron venderlo al mejor postor, la prensa, los servicios de inteligencia, los colombianos, otros comerciantes, pero no se pusieron de acuerdo, así que uno filtró la copia al gobierno que la compró por “una fuerte suma” al gobierno ecuatoriano y lo hizo llegar a la Fiscalía, no sin antes haberle hecho una fotocopia.

       Correita acorralado por la prensa colombiana, por el video del Mono Jojoy, por la prensa panameña y española, encontró en la versión manuscrita del diario - asumiendo que hay una versión virtual que esta en los discos duros - , la prueba de que nada tiene que ver con las FARC. Uno de los apartes del diario de Reyes dice: “…Correa nos ha traicionado”. Se le entregó el dinero y no cumplió. Valiente faltón el ojizarco socialista.

      Del fragmento, se infieren dos cosas: que en Correa no se puede confiar, y que las pobres FARC fueron timadas por alguien que lo suplantó. Ecos de un elefante que se robaron en Colombia, que nunca alcanzó a llegar a las manos del Presidente.

 

Las fantásticas

Las fantásticas

Se entregó a la justicia norteamericana en el 2001, fue procesado y condenado por narcotráfico. Un caleño hiperactivo de cuarenta años, novio para envidia colectiva de Sofía Vergara, que tuvo que reducir su embale cuando se encontró metido en una celda de dos por uno cincuenta, donde terminó haciendo lo que cualquier sensato haría para sobrevivir, leer: Andrés López.

Los amantes declarados y clandestinos de la literatura de semáforo, estamos esperando con ansiedad la reedición pirata del nuevo libro de López – no el de la cienciología – sino el ex cartel del norte del Valle, Las fantásticas, y que la serie de televisión se ponga al aire cuanto antes (nos han dicho que posiblemente para comienzos del 2010). Visualmente promete más sexo, más sufrimiento y más violencia privada, que la que vimos en el Cartel de lo sapos. Si atrapó la audiencia nacional, que quería ver lo que ya sabía que había pasado, con mayor razón, ahora que al narcotráfico se le revuelve sexo: toda una polvareda.

Entren a www.lafiscalia.com y encontrarán – en el registro de respuestas del año pasado - que los lectores ya antes de haber salido el libro habían identificado a “las fantásticas”, las mujeres trofeo, las prepagos selectas: Carolina Cruz y Natalia Paris en primer lugar, y Carolina Gómez, Nataly Umaña, Angely Moncayo, y Sandrita Muñoz.

Qué pena con las niñas, que los guaches lectores hayan podido siquiera imaginar que ellas se hubieran metido a las camas de los mafiosos. Ignoro de dónde sacan tan irresponsable seguridad, para decirlo con toda desfachatez. Pero lo que si me queda claro es que el imaginario erótico colectivo en Colombia, pasa por la camita de ellas, que quizás sin habérselo propuesto, llegaron a ser el sueño húmedo de una generación de machos.

López dice que las mujeres son lo más cercano al sentimiento mafioso, si es que existe algo así. El libro es una narración múltiple, en la voz de seis mujeres - primera persona - , esposas o amantes de narcos colombianos. Asegura que a pesar de que son ellas las protagonistas, él como escritor, lo que quería mostrar fue lo que no alcanzó en su primer libro, la condición de los mafiosos a través de los ojos de ellas. Desde luego no pretende aprovecharse del chisme sexual, de la privacidad de las mujeres, de su desgracia personal, de los expedientes secretos. Lo que según él se propone es advertir a todos los padres de familia, para que cuiden a sus hijas. Y como no pudo hacer una cartilla preventiva, se resolvió por un libro testimonial. Qué ternura.

López, no se cree un escritor, ni más faltaba, tampoco quiere competir con los escritores, lo que ha querido es dejar un testimonio escrito de lo que conoce. Es un hombre sin fama, sin riqueza, que carga el peso del convicto, que no tiene más que a Sofía Vergara y un computador, y que intenta ganarse la vida de la manera más honrada: escribiendo.

“Les voy a confesar algo - dice López -: nunca dije una sola palabra de alguien que no se la mereciera”. Eso es ética mijo.
 

 

 

 

Veo como perdido al compañero Chávez

Veo como perdido al compañero Chávez

            

 

 

 

 

                  Si yo fuera astrólogo – qué más me gustaría – diría que en la carta astral computarizada de las relaciones entre Colombia y Ecuador se ve la proximidad de un choque, una  inminente tormenta tropical que presagia la opera bufa de una ruptura de relaciones. Los tres presidentes tienen largos y frondosos rabos de paja, que deberían restarles legitimidad. A Correita, en diminutivo, porque es un torpe pequeño bravucón que quiere parecerse a Micomandante, que a esta hora en su sala de generales, estará planeando la desestabilización de Honduras, para devolverle el poder  a Mel, el granjero del Alba.

Mico no debería poder acusar a los Estados Unidos de intervencionistas, aunque lo son, porque él mismo lo es, con menores costos geopolíticos y económicos, pero con el mismo riesgo histórico de llegar a ser detestado por los pueblos.

Tanto Correita como el Mico están más cerca de las FARC, que lo que pueden llegar a admitir. Y no digamos más cerca que de Uribe, porque se detestan, aunque los tres se parecen: todos quieren ser reelegidos, a los tres molesta la independencia de poderes, los tres hacen cosas sucias para sostener su proyecto, los tres hacen uso anticonstitucional de las fuerzas armadas. Los tres son actores del conflicto. El uno no tiene empacho en dar albergue y protección a campamentos de  las FARC en Venezuela (situados por satélites de los Estados Unidos). El otro no tiene reato de violar la soberanía territorial del Ecuador para capturar un campamento terrorista. Y el otro, el pequeño,  tampoco en admitir alguna ayuda en dólares de las FARC, para hacer posible el proyecto socialista en Ecuador.

Correita echó a Barack Obama de su base en Manta. Esa cosa de estar espiando todos los días los movimientos del terrorismo y de la mafia, no ajusta bien al modelo de autonomía. Simultáneamente, Obama y Monseñor acuerdan una instalación de personal militar y contratista en tres bases aéreas en Colombia (Malambo, Palanquero, Apia). Mico desde Bolivia acusa a los Estados Unidos de narcotráfico y al Presidente Micheletti de Honduras de mafioso, otro Vito Corleone, dice. Parecería que la única película que ha visto es el Padrino.

Fidel en su editorial de ayer denuncia la acción de la embajada norteamericana en el golpe en Honduras, siguiendo la tradición de los embajadores de saco blanco de los Estados Unidos en las banana republic.

 Hace un par de semanas un juez promiscuo municipal de la provincia de Sucumbíos, en Ecuador, emitió una orden de captura contra Santos, por asesinato. Monseñor, en el mismo aeropuerto, como si estuvieran en guerra,  organizó una oficina para la defensa internacional del ex ministro y de los miembros del gobierno. Semana dice que detrás del juez está Correita, a través de la red de testaferros políticos necesarios para la estabilidad del proyecto socialista en Ecuador.

Ecuador bloqueó las exportaciones colombianas. Colombia hizo una consulta a la CAN – de la que Correita, por recomendación del Mico, debería retirarse – sobre la medida. La Comunidad respondió diciendo que Ecuador se ha salido de la normatividad en asuntos comerciales, pero no se pronuncia a favor de Colombia. Al impacto económico de la medida, hay que sumarle el de las medidas chavistas de restricción de importaciones, cuando justamente la producción industrial bajó, según cifras oficiales, un 6%.

Y el escándalo mediático del día. A una guerrillera de las FARC, capturada en Bogota, se le encontró un video- conferencia del Mono Jojoy, grabado al día siguiente de la muerte de Manuel. Tengo dos noticias que darles, les dijo a su hombres, apretados entre sí,  en un claro de la selva. Primero la mala: el camarada Manuel dejó de existir ayer. “A causa de un infarto, decimos nosotros”. La buena, que Correa ya no hablará más con Reyes. Para rematar - él sabe de eso - dijo Jojoy, que la actuación política internacional del Mico no es ajustada, ni precisa, “veo como perdido al compañero Chávez”.

       

 

Michael Jackson: el fantasma de un rey

Michael Jackson: el fantasma de un rey

Un Rey niño, un infante terrible e inocente, pero tan inmensamente solo al otro lado de la vida, como en este. Es el primer Rey en la historia cuyo fantasma se presenta ante una cámara de televisión antes de que el cadáver repose en tierra. En Dinamarca, ya otro, había hecho una gracia parecida.

Sí, es cierto, a Michael Joseph Jackson de 51 años le gustaban los niños, tiernos niños blancos, limpios y bien alimentados, a los que encantaba durante el día para que pasaran con él la noche. Pero es que él mismo era un niño, un  Peter  Pan con vitiligo que llegó a convertirse en Rey del pop.

Jordan Chandler, el niño con el que tantas noches durmió abrazado en una de las sesenta y tres camas de Neverland, lo acusó en 1993 de haber tenido felaciones recíprocas. Después, muchos después, cuando ya se le había venido la justicia al Rey encima, por haber dormido con otros muchos niños, Jordan se retractó: “Michael nunca abusó de mí, mentí por mi padre, lo siento Michael”.

Neverland fue ideada por el Rey como una ciudad para los niños. En sus instalaciones existió, antes de que las autoridades federales la intervinieran, un pabellón para niños con cáncer, cuyos costos asumía el Rey.

La gente de Larry King fue a Neverland para hacer un programa. Instalaron un set y distintos camarógrafos se distribuyeron en la casa. El que fue al tercer piso activó su cámara desde el corredor. Entonces, al final, dentro de la habitación, decorada en pastel, la grácil, frágil, tierna, blanca figura del Rey, apareció; su cuerpo de bailarina enferma hizo un leve giro, movió su cuello, agitó tenuemente el cabello y siguió.

El Rey fue un niño-prodigio, un pequeño genio musical  que sumó inteligencias rítmicas, creativas y melódicas, suficientes para haberse convertido en Rey. Nunca nadie hasta entonces había tenido tanta fuerza, tanto ángel en un escenario como él. En 1982 produjo  Thriller, el disco más vendido de la historia de la música. Un niño que nació negro y se volvió blanco, un Mozart mestizo.

El vitiligo es un mal cutáneo que destruye la melanina y aunque con componente hereditario, se sabe que lo que más influye es la tensión nerviosa. Tiene dos variantes, focal y universal. La del Rey, desde luego era universal – ni más faltaba – lo que lo llevó a una despigmentación por encima del 60%. El maquillaje profesional, el alisado de cabello y 21 operaciones en la nariz, hicieron el milagro de convertir a un pequeño rey negro en un pequeño rey blanco.

Pero ni siquiera el cambio de color lo hizo feliz, como lo demuestra el hecho de que en  1994, para quitarse de encima la presión de las cortes, de los medios, por su irrefrenable gusto por los niños que lo había llevado a ganarse una muy honorable fama de pederasta, se le ocurriera casarse.  Y lo hizo con la hija única del Rey anterior, Lisa Marie, hija de la leyenda Elvis Presley. El matrimonio duró dos largos años en los que se reprodujeron. Pero los escándalos continuaron y se vino el divorcio, que le costó 25 millones de dólares.

La sombra de la pederastia – como a Oscar Wilde - lo acosó por el resto de sus días. El señalamiento, la interinidad legal, su imagen comprometida, lo llevaron al exilio en su propia patria. Fue tal el acoso que en 1995 aceptó la ayuda incondicional del príncipe Abdul aha-Jamed para refugiarse en Bahréin. El Rey había llegado al sitio de donde nunca debió salir, la tierra donde aprecian a los reyes, donde tienen una marcada dignidad para tolerar las monarquías.

Michael Jackson escribió dos libros: Moonwalk, su autobiografía hasta 1988, y Dancing in the dream, un libro de poemas sobre los niños y los animales. Fue el guionista de su película Moonwalker y del video Blood on the dance floor. Redactó el storybook  de “E.T” por el que ganó un Grammy. Y dejó un muy digno retrato de Charles Chaplin, dedicado a una sobrina.

El Rey ha muerto. Tal vez no habrá un cielo, ni un infierno donde su alma encuentre el sosiego infantil con el que siempre soñó. Murió como debe morir un Rey, de sobredosis.Y aunque su muerte no es completamente transparente para todos, el hecho es que nos ha dejado. Su muerte tocó a quienes tanto lo quisieron, como a quienes no.

Como una especie de Cid campeador del pop, hizo el milagro ya muerto, de vender lo que no vendió en los últimos desgraciados años de este siglo. El suicidio y el asesinato son crudas hipótesis sobre su muerte. ¿Sobredosis asistida, solitaria, deliberada, inintencional, natural o divina?  No importa si se aclara o no, su fantasma igual se pasea por los corredores de la casa en que amaba pasar las noches con sus niños, en la tierra de “nunca jamás”.  

 

La herencia de la guerra fría

La herencia de la guerra fría

La organización "Ecologistas en acción" ha  denunciado la hipocresía de Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea en el conflicto de Georgia, Osetia del Sur y Abjasia. El conflicto ha puesto sobre el tapete, una vez más, la política de dobles raseros, de las dobles morales en la política internacional. De una parte llama la atención que Estados Unidos y la Unión Europea pongan el grito en el cielo por el reconocimiento de Rusia a Osetia del Sur y Abjasia, donde la mayoría de su población quiere la independencia de Georgia, y que ya funcionaban con independencia de facto ntes del conflicto. Este comportamiento es especialmente contradictorio cuando ambas potencias acaban de reconocer a Kosovo. Pero, por otra parte, también resulta llamativo que Rusia aplique un criterio tan distinto en Osetia del Sur y en Abjasia frente al de Chechenia, donde han masacrado, cuantas veces ha sido neceseario a su población, cada vez que se ha levantado a luchar por su independencia.

Ecologistas en Acción denuncian la escalada militarista, la violación de los derechos humanos y el incremento de la tensión que han   aportado las intervenciones de Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea al conflicto. En ningún caso se trata de  defender los intereses de las poblaciones locales, sino sus intereses geoestratégicos y los de las élites locales que les sirven de operadores. En nada hemos avanzado, respecto a los juegos sucios que hicieron carrera durante la guerra fría.

El conflicto envuelve un juego espeso de intereses petroleros, como los que rondaron en el conflicto de Irak. Rusia envía su flota a bloquear los puertos georgianos y Estados Unidos manda su VI flota a la misma zona. En respuesta Rusia reconoce Abjasia y Osetia del Sur, pero Estados Unidos pone un radar antimisiles en Polonia. Entonces Rusia dispara un misil que puede traspasar el escudo antimisiles. En respuesta la Unión Europea “estudia sanciones contra Rusia”, a lo que se responde con una amenaza velada de corte del suministro de gas a Europa.

La desgracia de los pueblos sigue siendo estar en manos de las grandes potencias, que muy por encima del modelo democrático de exportación, utilizan a los pueblos para dirimir sus conflictos de intereses.  

 

La reelección de Mel

La reelección de Mel

El exilio lo ha llevado a San José, Managua, Washington y San Salvador. Comenzó cuando los militares lo sacaron en pijama de su casa a las cuatro de la madrugada y lo echaron del país, porque Mel quiere ser otra vez presidente.

Manuel Zelaya – alias Mel – es nieto de terratenientes, hijo de terratenientes, terrateniente él mismo. Su apariencia retocada es la del mestizo bigotón, que usa sombreros de vaquero de mil dólares y botas de piel de culebra de 1500, y que ajustaría al casting del mexicano rudo que maneja pillos.

Mel – Presidente constitucional de Honduras - ha adquirido, al menos en público, las maneras diplomáticas que aprenden los políticos. Pero sigue siendo un propietario, un ranchero, mestizo, hondureño, político y bandido, que conoce como todos los de Centro América, el “Recurso del método”, que Alejo Carpentier ilustró en su novela.

       En 1975 un grupo de caminantes que abogaba por una reforma agraria que repartiera la tierra concentrada, entre centenares de campesinos empujados contra las cercas, fue detenido por el ejército mientras marchaba a Tegucigalpa. Se los condujo a una finca de los Zelaya donde fueron asesinados. En el grupo había dos colombianos.

 El exilio de Mel comienza porque quiere ser otra vez Presidente. Necesita hacer aprobar un referendo que promueva una reforma constitucional que le asegure un nuevo período. El Consejo Electoral no se lo autoriza. El Congreso debe aprobarlo. Mel   apela a su as bajo la manga, las leales Fuerzas Armadas. Le pide al Ministro de la Defensa que se tome las Cortes, pero los militares se niegan. Sus pillerías le han ganado enemigos, las trampas anticonstitucionales, las violaciones legales, los trucos de poder, como pretender utilizar a las fuerzas armadas para coaccionar a los otros poderes. Así que fueron por él a su casa, de madrugada, lo sacaron en calzoncillos, lo condujeron al aeropuerto y lo embarcaron a Costa Rica.

Mel quiso hacer lo mismo que Chávez, Uribe, Correa y Evo, Ortega. Por interés por supuesto, que en cada caso se arropa con un mesianismo diferente, el del socialismo bolivariano, el de la seguridad democrática, el de la democracia pluriétnica y el de la democracia social.

 Mel quiso hacer lo mismo que los K, que Lula y Bush. Pero Mel juega en las ligas menores de tierra caliente, que poco entienden de mesianismo.

 

 

 

 

 

 

 

Palabras mayores

Palabras mayores

Sófocles escribió el Edipo Rey a los cien años. Ernst Junger murió escribiendo a los 102 años. Su última novela, La tijera, la terminó de escribir a los 95. Tennyson escribió las Baladas a los setenta. William Carlos Williams fue hasta los sesenta años pediatra, debió retirarse de la profesión a causa de un accidente cerebro vascular; desde entonces se dedicó a escribir y a los setenta ganó el premio Pulitzer de poesía. Y nuestro tan cercano José Saramago, que estuvo a punto de morir mientras escribía Las intermitencias de la muerte, y luego mientras terminaba El viaje del elefante, es un hombre que se acerca a los noventa.

       ¿Qué es lo que tienen los escritores que la vejez los respeta? ¿Qué es esa cosa lúcida que conservan a pesar de la edad? La lucidez nostálgica de animal caribeño en García Márquez. La lucidez escéptica de un monárquico como Álvaro Mutis, para siempre perdido en los laberintos de democracias tropicales. Y esa otra desesperanzada lucidez de un hombre como Fernando Vallejo, que perdió todas las fuerzas para mentirse. Los dos primeros pasan de los ochenta. Vallejo está en los setenta. Y sin embargo, los tres, a su maldita manera, son la conciencia del país.

Mishima y Kawabata se mataron por honor, a  Bolaño lo mató el cáncer, a García Lorca los fascistas, Andrés Caicedo se mató por pendejo, y Byron murió echando bala por la independencia de Grecia en Misolinghi. Lo primero que demuestran las biografías, es que cualquier cosa puede acabar con la vida de un escritor. Lo segundo, que  la pervivencia tiene que ver más con lo que hace que con lo que come. La ciencia –la biología de la cultura - vino con el tiempo a enseñarnos cosas como que: la lectura y la escritura prolongan la vida cognitiva con calidad.

La respuesta a las preguntas bien podría ser: la lectura y la escritura son prolongadores activos de la vida intelectual y emocional, merced al permanente forcejeo con y entre palabras, que nos ayudan a ensamblar ríos de emociones e ideas que actúan como fuentes de sentido y vida. Y eso es la obra literaria, un manantial de sentido en cualquier lugar, en cualquier tiempo, para quien se acerque a beber. La lengua escrita es combustible simbólico,  que prolonga la vida en la escritura y la escritura en la vida.

No siempre se llega a viejo, pero cuando se llega, se lo hace de dos formas: con o sin autonomía.  Pero la autonomía de la vejez, no es solo una cuestión de ser capaz por sí mismo de caminar, de hacer bicicleta fija, o masticar. Hablo más de la autonomía para hacerse valer cognitiva y afectivamente, en esos períodos en donde se perciben los primeros fríos de una irreparable soledad a la que debemos enfrentarnos cuando desaparecen nuestros contemporáneos, amparados en el calor conocido de la palabra, el alma de la especie al fin de cuentas.  

A finales del año pasado por una iniciativa conjunta del Ministerio de Cultura, a través de Renata (la red nacional de escritura creativa), Coomeva y la Fundación Casa de la Lectura, se abrió en Cali el proyecto Palabras Mayores, del programa para adultos mayores, Vida en plenitud de Coomeva. Palabras Mayores es una invitación de sentido a los adultos mayores, a leer, hablar y escribir.

Palabras Mayores representa una iniciativa de prolongación de la vida cognitiva y afectiva en los “centros de la palabra”, tertulias literarias y talleres de escritura creativa. Las primeras abiertas a toda la población adulta mayor y los segundos a los afiliados a Coomeva. Hace un par de semanas abrimos el primer centro de la palabra en Medellín y en julio estaremos abriendo el primero en Bogotá. La idea es extenderlos a todo el país.

La mayor parte de los programas destinados a ofrecer alternativas a los adultos mayores se proponen el problema del tiempo excedente, el de la cantidad de tiempo disponible que hay que rellenar para que social y terapéuticamente el viejo no termine  girando en el vacío. En tal perspectiva, Palabras Mayores ­- proyecto de utilización letrada del tiempo - introduce una distinción capital entre el ocio griego – creativo, constructivo, artístico – y el ocio taciturno, esa especie de sobrante temporal que obra como un remolino del río del tiempo, al que de no oponérsele la fuerza de ninguna creación, termina consumiéndonos.

Un problema alternativo al del tiempo libre, es el de la recreación, como alternativa de rellenarlo plausiblemente con actividades que recrean en diferentes opciones los espacios del ocio senil. Palabras Mayores admite que su tentativa de utilización letrada del tiempo libre, se instala en un proyecto que va más allá de la recreación. Propone la creación - con todos los conflictos y estímulos que como tal supone – como una ociosa opción de gastarse el tiempo en un ciclo simbólicamente productivo, que en última instancia explicaría la bondad de la prolongación de la vida, merced a la utilización de la lengua escrita como inversora del tiempo excedente. Gastarse creativamente el tiempo  en el levantamiento de una historia de vida, en una correspondencia, en trazar un cuadro de familia, en un retablo de opiniones (que hoy perfectamente sería un blog), en escribir los   cuentos o las novelas, que antes las urgencias de la vida productiva no dieron lugar; es una oportunidad de afirmarnos creativamente, de prendernos con sentido a la vida, que bien lo necesita, porque por si misma carece de él.

Palabras Mayores no es una sencilla recreación del tiempo libre que pudiera transarse con la disponibilidad de un surtido variado de crucigramas, la opción divertida del scrable, o el préstamo de novelas a domicilio, como lo han hecho antes exitosos programas recreativos.  Representa una tentativa mucho más comprometedora de uso creativo del tiempo libre, la utilización de la palabra, como un acto capaz de afectar duraderamente todo lo que somos.

Los textos, tanto el que sale de la mano de un joven escritor profesional, o el que proviene de la solitaria evocación de un viejo sin mayores afanes de publicación, tienen tres efectos conocidos: nos forman, nos deforman o nos transforman. Someternos pues al riesgo vital de escribir y leer no es un acto inocente, impune, tampoco queremos que lo sea, en tanto nos tomamos la vejez en serio, suficiente para reafirmar que el sentido de la autonomía cobra su mayor validez en la figura del anciano protagonista.

  Leer y escribir nos exponen deliberadamente, nos desnudan simbólicamente, nos fragilizan, pero también  nos fortalece, en la medida que al hacerlo estamos exponiendo lo que sentimos, lo que pensamos, lo que somos. Nadie sale siendo el mismo después de haberse arriesgado a tomar el curso del río del tiempo, que a diferencia del de Heráclito, nos deja bañarnos hasta el final de la vejez, donde comienza la eternidad.