Blogia
Alberto Rodríguez

Temas de opinión

¿Donde han metido a Weiwei?

¿Donde han metido a  Weiwei?

El 3 de abril de 2011 la familia de Ai denunció su desaparición, al tiempo que empezaron a colgar carteles escritos a mano: "Ai Weiwei, varón, 53 años, fue asaltado por dos hombres el domingo en el aeropuerto de Pekín (...) Sigue desaparecido".[3] El 7 de abril el gobierno de la República Popular China afirmo que Ai se encontraba detenido en un lugar indeterminado por presuntos delitos de "crímenes económicos".[4

Esfera pública

Hasta diciembre de 2008, el gobierno chino veía a Ai Weiwei  como un artista creativo, a veces insolente, pero nunca peligroso. Hijo de Ai Qing, uno de los poetas más queridos del país, el artista tiene una carrera sobresaliente, que incluye participaciones en la Bienal de Venecia, Documenta Kassel y en los más importantes museos de Europa. Con esta trayectoria, Weiwei fue invitado en 2007 por las autoridades de su país para oficiar de asesor artístico en el diseño del estadio de Beijing, El Nido, sede principal de los últimos Juegos Olímpicos.

El estadio se transformó en el orgullo del gobierno, al mismo tiempo que Weiwei se convertía en una molestia. En diciembre de 2008, el artista apoyó una investigación sobre el devastador terremoto que ese año afectó a Sishuan, donde murieron varios estudiantes. El artista pidió la lista total de los muertos y que el gobierno respondiera por la mala calidad de los recintos escolares. La polémica estalló. Weiwei se volvió un activista y comenzó a tener problemas con el gobierno.

Hoy, el artista más prestigioso de China cumple 11 días de arresto y se desconoce su paradero. El domingo 3 de abril, Weiwei fue detenido en el aeropuerto de Beijing, cuando se aprestaba a viajar a Hong Kong. Días antes, el artista había dicho que deseaba establecerse en Alemania, debido a los problemas que tenía para trabajar en China. Hasta ahora, ni su familia ni sus colaboradores han podido comunicarse con él. Hace unos días, el portavoz de la Cancillería, Hong Lei, aseguró que este no era un caso de censura, sino que Weiwei era investigado por delitos económicos.

Su detención generó una respuesta inmediata. El fin de semana hubo protestas en Hong Kong y Alemania, la Unión Europea expresó su preocupación y la Fundación Guggenheim lanzó una campaña pidiendo su libertad, a la que han adherido los principales museos del mundo, entre ellos el MoMA de Nueva York, la Tate Gallery de Londres y el Museo Nacional de Arte Moderno de Francia.

En el último tiempo el artista enfrentó hostilidades constantes en China. En 2009 sufrió una hemorragia cerebral tras ser golpeado por la policía en una protesta. En 2010 fue arrestado en su domicilio para evitar que fuese a la entrega del Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo. En enero, el gobierno derribó su taller en Shanghai, aduciendo que el terreno no le pertenecía. Por ahora, la Tate Modern mantiene abierta la muestra del artista inaugurada en 2010: 100 millones de semillas de girasol de porcelana, que hacen un guiño a la figura de Mao Tse Tung, a quien se lo representaba como el sol y a su pueblo como semillas. En la fachada del edificio puede verse ahora un cartel con la frase “liberen a Weiwei”.

Siempre hay alguna forma de sortear la censura en China. Lo demuestra este lema: “Ama el futuro” (Ai Weilai). Tan poético alegato sirve hoy en el ciber-espacio chino como seudónimo de Ai Weiwei. Es la única forma que tienen miles de internautas de poder hablar sobre el famoso artista sin que sus mensajes desaparezcan de la red. Aunque ni así: los fontaneros de la censura china, miles de funcionarios que rastrean las páginas web, empezaron a destruir los mensajes y posts que cantaban su “amor al futuro”.

“El futuro ha desaparecido, el futuro está en prisión, el futuro se ha ido”, exclamaba uno de los miles de post colgados en Weibo, la versión china de Twitter. Han pasado ya seis días desde que fue detenido por la Policía en el aeropuerto de Pekín y no hay rastro de él. Un escueto comunicado oficial publicado por la agencia de noticias Xinhua dijo el martes que Ai Weiwei había sido arrestado por cometer “crímenes económicos”. Luego, el miércoles, un editorial del diario Global Times, edición en inglés del diario portavoz del Partido Comunista Chino (PCC), contradijo la versión y le acusó de haber cometido irregularidades con su pasaporte, además de estar “a punto de cruzar la línea roja” y de infringir la ley.

Nada cuadra, y su familia, desesperada, ha colgado por todo Pekín decenas de carteles escritos a mano que dicen: “Ai Weiwei, varón, 53 años, fue asaltado por dos hombres el domingo en el aeropuerto de Pekín. Sigue desaparecido, si sabe algo, por favor, contacte a su familia en este número”. ”La detención de Ai Weiwei es terrible. Corren tiempos muy peligrosos en China”, sentencia con un suspiro Gao Zhen a Público. “No había visto nada igual desde la masacre de Tiananmen hace 20 años. Más de cinco artistas que conozco han sido arrestados recientemente por la Policía, además de Ai Weiwei. No sabes cuándo te puede pasar a ti”, continúa. Gao Zhen y Gao Qiang forman los Gao Brothers, un dueto artístico muy crítico en sus obras con el contexto político de China y las injusticias sociales y bien conocidos en el panorama mundial.

“Hoy es muy fácil desaparecer, sobre todo, si eres un ciudadano común. Con la detención de Weiwei, el Gobierno manda un mensaje a todos los críticos: demuestra que pueden hacer con ellos lo que quieran”, añade el otro hermano, Gao Qiang.

El miedo en el cuerpo

Unos 300 artistas e intelectuales de todo el mundo publicaron una carta abierta titulada Nuestros temores por el destino de Ai Weiwei, exigiendo su liberación inmediata. “Urgimos a todos los gobiernos a ejercer una fuerte presión sobre China para que trate a sus ciudadanos con respeto, justicia básica y humanidad”, reza la carta. También recuerda el caso del premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, que pasará los próximos diez años en prisión por expresar su visión política. “Nos preocupa que a Ai Weiwei le aguarde el mismo destino”, dicen.

Entre los firmantes se encuentran los Gao Brothers y también Cai Yuan, un controvertido performer. “Su de-saparición refleja el lado oscuro de la sociedad china actual: los menos afortunados carecen del mínimo derecho a la Justicia”, clama a través del correo electrónico. Hong Lei, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, confirmó el jueves que el caso de Ai Wewei no tiene “nada que ver con los derechos humanos” y que ha sido detenido por “crímenes económicos”. Y advirtió a la comunidad internacional “no entrometerse en los asuntos internos de China”, después de que la UE y EEUU exigieran su liberación inmediata.

“China dice que es un Estado de derecho, pero cómo, si ni siquiera sigue los procedimientos más básicos de su legislación. No ha dicho nada a la familia en seis días. Todo el proceso es un despropósito: no sólo viola los protocolos internacionales sino la propia legislación china”, denuncia Patrick Poon, secretario ejecutivo de China Human Rights Lawyers Concern Group, una asociación de abogados ubicados en Hong Kong que vela por los derechos de los imputados por crímenes políticos en China.

Aunque no sabe qué va a pasar en los próximos días, Poon da a Público su lúgubre pronóstico: “Lo tendrán detenido hasta que hallen el peor delito posible con el que imputarle. Le harán pasar por un delincuente común, quizá un evasor de impuestos, y empezarán a desacreditarle en internet y en los medios. Luego, si la presión internacional no lo remedia, será condenado a prisión”.

Demócratas, Republicanos, Patriotas y Gigantes

Demócratas, Republicanos, Patriotas y Gigantes

¿A dónde ha ido el dinero? A salvar los bancos y al super bowl. El Lucas Oil de Indianapolis, donde caben 100.000  personas, fue ayer el escenario del choque entre Patriotas y Gigantes, el evento icono de la cultura norteamericana. La competencia despiadada de tanques humanos que se llevan cualquier cosa por delante, con tal de meter un gol.

El super bowl es un icono, el despliegue de fuerza física que da carácter a la cultura norteamericana, la precisión y la táctica, pero también, o quizá y en principio, el icono de un monstruo comercial de proporciones que no caben en la cabeza. Y por supuesto, el escenario para que la diosa, Madona, en un acto litúrgico oficiado sobre una plataforma tan grande como la cancha, apareciera completamente vestida de negro, acompañada de un obeso negro vestido de negro, cantando para 130 millones de televidentes. Cuando terminó, el piso se abrió, y Madona se precipitó y simultáneamente del orificio brotó un chorro propulsado de vapor denso que se elevó al cielo.

Nosotros, el 99%, fue la consigna de los okupa norteamericanos, las víctimas de la debacle económica, los que perdieron sus empleos, sus viviendas, los subsidios, la calidad de vida, las minorías víctimas de la  radicalidad de las medidas contra los inmigrantes. Un candidato – Romney – terminó declarando en la Florida, “no me importan los pobres, mi política va para las clases medias”.

Demonios ¿Dónde está el dinero? El dinero se ha ido para salvar a los bancos, porque el capitalismo no se puede dar el lujo de que quiebren, que sería como si el catolicismo permitiera que se cerraran sus templos, o los judíos las sinagogas. Y ha ido al super bowl.

El super bowl es la negación de la crisis, o si se quiere más deportivamente, la contra cara risueña, derrochadora, consumista de la debacle. ¿Al hacer las cuentas del super bowl, quién creería que USA está en crisis?

Cada 30 segundos de publicidad de televisión valen seis mil millones de pesos. La boleta más barata cuesta cuatro millones y medios de pesos. Un palco VIP, 144 millones de pesos y el palco suite, mil ochenta millones de pesos.

Hay que ser tan imaginativos como los norteamericanos para maquillar la cara fea del icono, de la que hacen parte los que verán el super bowl en el bar de la esquina o en la sala de su casa.

Se van a vender tantas alas de pollo, que puestas en fila, darían una extensión igual al doble del diámetro de la tierra.

Nosotros el 99.  

 

Piruetas neocoloniales

Piruetas neocoloniales

 Las islas Malvinas tienen el tamaño del Caguan, están a 480 kilómetros de la Patagonia y en ellas hoy viven 3500 personas. En 1833 Inglaterra las anexionó con su flota pirata al servicio de la corona, como anexionó todo lo que quiso, por la fuerza y el asentamiento. Según la ONU, hoy es un territorio “no autónomo administrado” por el Reino Unido, un eufemismo colonial, admitido por un tal “comité de descolonización” en el que se sientan las antiguas potencias coloniales. Para Argentina, hace treinta años y hoy, las islas  son una parte integral e indivisible de su territorio que se halla ocupada ilegalmente por una potencia invasora. Los nativos quieren seguir estando bajo el protectorado británico, que durante casi dos cientos años ha ejercido la regencia cultural del archipiélago.  

Cualquier decisión que con la mediación internacional se tome, en términos de decencia política, debería tomar como punto central, la opinión y el deseo de los nativos, los directos implicados en las consecuencias de cualquier conflicto entre poderes bufos. Pero el asunto que treinta años después de la guerra ha reactivado la disputa, se llama petróleo.

En abril, va a hacer treinta años, los militares fascistas argentinos, en un alarde bufo de fuerza se embarcaron en la aventura de ir por las Malvinas, para enmascarar el baño de sangre en el que habían ahogado a su país. Inglaterra respondió militarmente  con ardor colonial, mandó su flota, y en la refriega tan absurda como vil, dejaron la vida 649 muchachos argentinos, 225 ingleses y tres isleños. Eso fue el resultado de la imbecilidad belicista, orquestada por los payasos fascistas argentinos, y los monarquistas constitucionales ingleses.

Hoy miércoles, el Príncipe Guillermo, un sujeto de sonrisa malévola, segundo en la sucesión al trono, disfrazado de piloto, emprendió viaje a las Malvinas, para ratificar la declaración del Foreign Office, en el sentido de que la administración de las islas no es negociable, con lo que dieron respuesta tajante al reclamo diplomático de Argentina, para que se reabra una negociación sobre soberanía.

¿Nostalgia colonial de Inglaterra? ¿Autodeterminación populista de Argentina? Un poco de las dos, pero además yacimientos de petróleo, que ya Inglaterra está explorando en el Atlántico sur.

La mesa del debate tiene tres patas, el argumento de la territorialidad que invoca Argentina, el argumento administrativo innegociable que invoca Inglaterra y el argumento de los nativos isleños, esas 3500 almas que son capaces de vivir en el culo gris y gélido del mundo.

 

 



 

Hay que darles de su misma SOPA

Hay que darles de su misma SOPA

Libertad de expresión vs libertad de censura. A un año de la Primavera árabe, el debate es claro y consecuencia de agitados movimientos en la Internet, que provocan tormentas terrestres.

En materia de restricciones para el uso de la información en la red, Irán, Corea del Norte, Cuba y China, ya nos han dado un mensaje claro: la censura es un privilegio de Estado. Aún así el gobierno patriarcal de Yemen cayó la semana pasada. La Cámara de Representantes, aspira a poner a USA, a la misma altura de aquellos países en los que la libertad individual puede ser abolida por razones ideológicas o de comercio.

El empresariado, los militares y los banqueros que empujaron la Arpanet a la Internet, mataron el tigre y ahora están alarmados con el cuero. Crearon a Frankenstein y ahora que se les ha crecido, claman para detenerlo. No hagan nada en contra, déjenlo que los devore.

La Stop Online Piracy Act (Acta de cese a la piratería en línea) también conocida como Ley SOPA o Ley H.R. 3261; es un proyecto de ley presentado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos el 26 de octubre de 2011 por el Representante Lamar S. Smith que tiene como finalidad expandir las capacidades de la ley estadounidense para combatir el tráfico de contenidos con derechos de autor y bienes falsificados a través de Internet.[Nota 1] Las previsiones del proyecto incluyen la solicitud de una orden judicial para bloquear la publicidad y las redes de pago que proveen las ganancias del sitio infractor y el bloqueo de los resultados que conducen al sitio a través de los motores de búsqueda. Incluye además la posibilidad de conseguir una orden judicial para que los proveedores de Internet bloqueen el acceso al sitio infractor. La ley podría extender las existentes leyes penales, incluyendo al streaming de material con derechos como actitud que puede ser penalizada; e imponiendo una pena de hasta cinco años en prisión.

Mi diatriba no va contra los derechos de autor, ni más faltaba. Pero sí en camino de señalar que la piratería, y por ende el mercado negro de información, es inherente a la Internet, como inherentes los mercados negros al blanco. Si el mercado del impreso se interviniera con una ley que prohibiera las ediciones, para evitar que los piratas publicaran, cualquiera podría decir que los responsables de la medida están completamente chiflados. La situación no es muy distinta en la Internet: al buscar frenar a la piratería, frenan la libertad de mover información a cientos de millones de usuarios de la red. Algo tan estúpido como echar a la cárcel a cualquiera que se fume un porro, en vez de arrestar a los distribuidores.

Gabe Newell presidente de la industria Steam-Valve de videojuegos, ilustra la paradoja prohibicionista de Internet. En una sociedad que compite por la calidad de servicios, si un pirata ofrece un producto ya y a menos costo, comparado con un proveedor oficial, que apenas lo puede situar tres meses después y a mayor costo, los consumidores, por una ley económica, tenderán a comprarle al pirata, que ofrece “un servicio más valioso”.

Los artistas y creadores que tienen sus obras amparados legalmente bajo derechos de autor, deberían ir pensando que la Internet, de la misma manera que provoca un movimiento de transición, de la cultura impresa y la cultura virtual, representa la transición entre los derechos reservados y el creative common.

Hay mercados negros porque hay mercados blancos. Hay piratería porque hay derechos de autor. Hay censura porque ha libertad de expresión y al revés. Frankenstein – el moderno Prometeo - ha echado andar y para detenerlo hay que detenernos a todos los que hemos puesto pedazos de nosotros mismos en él.

Un bonito y soleado día

Un bonito y soleado día

¿Si los aviones de la fuerza aérea china son capaces de intervenir en el sistema de las nubes, para impedir que el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín llueva, y haga un lindo y soleado día, por qué un chamán colombiano no puede estar en la posesión del Presidente Santos, para hacer que también haga un lindo y soleado día?

La palabra chamán es una degeneración del sánscrito, shramana, que  para los antiguos mongoles significaba mago. La magia es omnipresente en la mayor parte de los actos institucionales y privados en América Latina. El chamanismo, es una capacidad especial de los chamanes, para comunicarse con el mundo de los espíritus que gobiernan el mundo y la vida de los hombres. ¿Si el catolicismo cobra por la salvación, por qué un chamán no podría cobrar por hacer que no llueva?  El mundo de los espíritus, no solo no se niega, sino que se confirma  cómo podría el poder político deslegitima el derecho a vivir de la comunicación con los espíritus.

El caso viene a cuento, porque hemos sabido que para el teatro, los festivales, las posesiones, las exhibiciones al aire libre y los campeonatos de futbol, en Colombia, se contrata a chamanes para evitar que llueva, y cuyos servicios oscilan entre un millón y cuatro de costo. Muy económico por cierto, para tener un bonito y soleado día.

Doña Fanny Mikey, protegía su Festival internacional de teatro, del mal clima, invitando chamanes. Al fin y al cabo su arte no es lejano al teatro que revive espíritus, que encarna personajes y que afianza su carácter. Fue justamente Ana Marta Pizarro, la actual directora del FITB, la que medió ante el Instituto Distrital de Cultura y deporte, para que se pagase a Jorge González, durante el espectáculo montado en la final del mundial sub 20 de futbol. En cambio de agradecerle a Ana Marta y a González, y de paso a los espíritus, la Contraloría de Bogotá se molesta por unos honorarios que hicieron posible que el trabajo de un hombre, hiciera posible el espectáculo. No llovió - dice Ana Marta -, así que se pagó por un servicio efectivo. Pero no, cuando hay dineros públicos de por medio, nos damos el lujo de actuar como los Moreno o como los Nule, pero no podemos gastarnos una platica en un chamán, que evitó la lluvia.

Qué difícil es para los chamanes defenderse de los políticos charlatanes, de los brujos legales, de los espíritus del mal, de los contralores. No veo por qué si les pagamos a los senadores y a los representantes, no podríamos pagarles a los chamanes. Los primeros son capaces de pasarse cuatro años haciendo negocios para enriquecerse, los segundos, tres días para evitar que llueva, y haga un bonito y soleado día.

¿Desarmar a quién?

¿Desarmar a quién?

Colombia es un país armado. En manos de las fuerzas armadas – monopolista legal de la fuerza – hay alrededor de 700.000 armas cortas. En manos de civiles, con licencia oficial de tenencia, hay alrededor de l.500.000 armas. Y sin licencia, hay cuatro millones de armas. Un poco más de seis millones de personas armadas. El 13% de la población, lo que significa la generalización del principio de la autodefensa, lo que a cualquiera, que no sea Monseñor Uribe, le sería suficiente para saber que en Colombia existe un conflicto auténticamente armado.

El proyecto de desarme ha vuelto  a ponerse en la mesa  a causa de la política del amor del alcalde Petro. La muerte como los instrumentos de muerte, no hacen parte del proyecto amoroso, son la negación de la vida, que al no poder separarse de la muerte, pone en serios aprietos de argumentación, otra propuesta de Petro, la de acabar el espectáculo de muerte que excita a las señoras con sombrerillo español, bota y manzanilla en la arena de toros.

La propuesta de desarme necesitaría  hacerse una pregunta: ¿Desarmar a quién? ¿A los que tienen armas con licencia? Según Alfredo Molano “el tráfico de armas es también tráfico de licencias”. Es decir, para conseguir un arma con licencia se necesita un intermediario militar, lo que hace que las armas con licencia, estén en manos de los familiares, amigos, socios y colaboradores de los militares, lo que según Molano, supone una manera de extender y diversificar su circuito de poder. ¿Es a ellos a los que se pretende desarmar?  Indumil hace las armas, los militares operan como intermediarios, dan licencias y las venden. ¿Es a ellos a los que se pretende desarmar?

¿Desarmar a quienes tienen los cuatro millones restantes de armas? Por ahí se podría comenzar, pero para hacer efectiva la medida, habría que ganarles la guerra, a los paracos, a los bacrim, a las guerrillas y al narcotráfico. Someterlos, desarmarlos para reducir el número de armas. Algo, que no está ni en la jurisdicción, ni en el alcance del alcalde Petro.

Seguramente terminaremos capturando armas hechizas en redadas y llenando los estantes de la policía con las armas del hampa metropolitana. Redadas en las que hasta se podría encontrar una que otra licencia para matar.

El desarme no hay que pensarlo, solo como una medida de fuerza para incautar armas. Habría que pensarlo como una acción política de justicia pública, que desbarate las condiciones y las estructuras sobre las que se ha hecho posible una justicia privada extendida.      

 

Los urabeños

Los urabeños

Ya quisieran los uribeños tener el poder de los urabeños. Los “zetas” colombianos. Como respuesta a la muerte de uno de los Úsuga, que se hacía llamar Giovani, y que actuaba como jefe de los Urabeños, ellos invitaron cordialmente a parar actividades, entiéndase, al comercio, la actividad que mueve dinero. Así que los comerciantes, los tenderos, los transportadores, los descargadores, sin más, aceptaron la invitación y paralizaron Urabá, Córdoba, Sucre, Magdalena y Guajira durante 24 horas.

El aparato paramilitar, si bien hubo desmovilizaciones, aunque no sabemos exactamente cuántas efectivas y cuántas simuladas, jamás se desmontó. Más el hampa necesitada de trabajo y la inversión de capital mafioso, han dado como resultado una organización criminal, que no necesita ningún tipo de discurso para justificarse. Organizaciones que no se justifican, como sí las guerrillas de Timo, o las AUC de Castaño. Ahora tenemos aparatos militares mafiosos, hordas asesinas que defienden el territorio, como una forma de defender el negocio, las rutas, los accesos, los puertos. El negocio a secas.

El gobierno ha intentado minimizar el efecto de la convocatoria de los Urabeños, el efecto social, la parálisis a causa de una invitación cursada a los comerciantes, a quienes vacunan y extorsionan, en lo que vendría ser un impuesto más costoso y efectivo que los impuestos comerciales y de catastro. Actúan como un para-estado que convoca, que grava, que amenaza, que ejecuta, que recauda, que ajusticia.

Es mucho más grave el fenómeno de los Urabeños, que el de las llamadas repúblicas independientes de las Farc en los años setenta. La sola idea de que hubiera alguien capaz de disputar el dominio territorial, llevó al gobierno de entonces a una campaña de aniquilación que borró la tentativa de independencia.   

Una guerra de proporciones continentales se ha iniciado. De un lado brazos armados en México – el Golfo, los Zetas, Sinaloa –Guatemala, Honduras y el Salvador, y por abajo, Perú, Venezuela y Colombia haciendo de bisagra geopolítica. Y de otra, unos gobiernos débiles, unos gobiernos cómplices, unos gobiernos que no están dispuestos a promover en bloque la legalización.

Como cruzados suicidas, de Zetas a Urabeños, todos están dispuestos a defender el negocio, cueste toda la sangre, toda la plata y todas las armas del mundo.



Nostalgia

Nostalgia

Si hay algo que me deja perplejo son los misterios del tiempo. ¿Cómo puede uno sentir nostalgia de un tiempo que no vivió? ¿Cómo entender la velocidad relativa y contradictoria de los tiempos del sueño y la realidad? ¿Tiene el tiempo un origen? En las noches de fin de año, que simbólicamente marcan el fin de un año – y menos simbólicamente el inicio de otro -  y que cada vez ocurren como si entre unas y otras hubiera menos tiempo, hay casi siempre un aire emocional de nostalgia, las mujeres lloran y se ríen, los hombres se ponen sentimentales y optimistas, todos se abrazan, una mezcla agridulce de alegría y tristeza invade la fiesta, por lo que se fue, por los que murieron, por lo que se perdió, por lo que ya no es.

La nostalgia, esa emoción tan calumniada, tan ambigua, tan proteica, con tantas acepciones y matices, a la que Milan Kundera le hace una novela, La Ignorancia, casi tan misteriosa como el tiempo, no es descriptible. Las dos raíces griegas de nostalgia son nostos, que significa regreso, y algos que significa sufrimiento. Literalmente su significado sería sufrimiento de regreso, que siempre se ha hecho valer como sufrimiento por el regreso incumplido, la nostalgia de Ulises, el más nostálgico de los héroes griegos.  

¿Cómo pudo el pobrecito Hölderlin sentir nostalgia de una Grecia tan lejana? ¿Cómo pudo Novalis enfermar de nostalgia por lo clásico? ¿Cómo puede Woody Allen sentir tanta nostalgia por París de los años veinte? ¿Cómo pudo un hombre como García Márquez o Cabrera Infante  tener tanta nostalgia Caribe? No lo sé, cómo lo sabría, si no sé cómo puedo sentir nostalgia por los años cuarenta, o por el renacimiento? ¿Cómo pude llegar a despertar de un sueño con la nostalgia empapándome la cara? ¿Cómo es posible que sienta nostalgia de la noche de fin de 1945 en Times Square?

En preguntas y respuestas Yahoo una adolescente escribió:”En  serio no se que sea, es desir, se que es un sentimiento, pero como se siente o como?”. Alguna vez alguien quiso hacerme entender la diferencia entre nostalgia y tristeza, y para hacerlo utilizó una metáfora: alegría es cuando tu cielo es gris  y tu lo vez azul, tristeza es cuando tu cielo es azul y lo ves gris, y nostalgia es cuando el cielo es azul o gris, pero ya no es tu cielo.

 

Un rey jugando a general

Un rey jugando a general

La disposición multitudinaria de fuerzas, las columnas simétricas e interminables de hombres armados, la uniformidad a gran escala, la multitud con un gesto único de pesadumbre, la nomenklatura,  hasta el aire y el color, durante la ceremonia de despedida de “King” Jong Il en Corea del Norte, me recordaron las paradas hitlerianas, las grandes concentraciones de fuerza del nacional socialismo, la multitud como espectáculo intimidador. La muerte de “King” como despliegue. La honras que se confunden con la parada.

Con apenas 27 años, “King” Jong Un, el tercero de la norcoreana dinastía King, es el general más joven del mundo al mando de las cuartas fuerzas armadas - Ejército Popular de Corea (조선인민군) - del mundo (millón cuatrocientos mil soldados en activo y 4,7 en la reserva), las primeras en gasto militar en comparación con el PIB (25%).[26] De acuerdo a los lineamientos derivados de la política Songun - "militares primero" – Corea dedica el mayor porcentaje de recursos al rubro de defensa. Tiene 45 soldados por cada 1.000 habitantes, una tasa relativa mayor a la de cualquier país del mundo, incluyendo naciones militarizadas como Israel (25 soldados por 1.000 habitantes).
 
 King Jong Un, es hijo de King Jong Il, que a su vez es hijo del mítico y todopoderoso King Il Sung, creador de la idea zuché. El joven Jong Un se graduó de la Universidad Militar Kim Il Sung, y apenas terminó consiguió trabajo de general de cuatro estrellas. No tiene ninguna experiencia administrativa, no tiene antecedentes públicos, no tiene carisma y tiene una cara de gordito malgeniado, pero tiene en su haber dos cosas: ser el primero en la sucesión dinástica y haber ordenado un ataque de artillería a la isla de Yeonpyeong, que provocó la muerte de cuatro surcoreanos en noviembre de 2010.

Su primera orden de gobierno, apenas asumió – la semana pasada – fue acuartelamiento de todas las tropas. Un tío paterno, miembro de la casa real le habla al oído, es un mayor responsable que funge como su tutor político, pero que podría ser o no ser el cerebro tras el trono. Una hipótesis plausible pero no comprobable aun. Se sabe que la lealtad del generalato está dividida.

El nuevo King no la tiene fácil. Sin embargo en el juego estratégico global podría pesar en acciones que tengan que ver con el manejo de la crisis económica global y la crisis china, que podría estar en la agenda de debacles del año entrante.

Cuando uno es un general de 27 años, pasan dos cosas: o nadie se lo cree, o uno tiene que hacer algo suficientemente drástico para que todos se lo crean. Para Corea del Norte cualquier opción es mala, para el mundo peor. La acumulación de fuerza, nunca es buen signo. Podría ser tan adverso como el 21-12-2012

 

¿Para qué sirve la renuncia de un profesor?

¿Para qué sirve la renuncia de un profesor?

    “La manera en que leemos hoy depende en parte de  nuestra distancia interior o exterior de las universidades…”. H.Bloom. Cómo y por qué leer.

La renuncia escrita de Camilo Jiménez, a su cátedra en Comunicación Social de la Universidad Javeriana, se ha interpretado como, que los estudiantes no pueden y no quieren redactar, como el tedio de aula, el aburrimiento curricular de un profesor para enseñar a redactar a muchachos que no quieren redactar. Como la incapacidad del maestro para resolver creativa y éticamente el conflicto del aprendizaje de redacción en el aula. O como, de manera más general, el fracaso de la enseñanza  de la lengua escrita en la educación superior, el agotamiento de los modelos de enseñanza, la formalidad superflua de los currículos, la calidad de escritura del maestro que enseña a escribir, o de algo crucial, aunque no se mencione, la didáctica de la redacción.

Harold Bloom comienza su libro, Cómo y por que leer, diciendo: “No hay una sola manera de leer bien, aunque hay una razón primordial por la cual debemos leer. A la información tenemos acceso ilimitado; ¿dónde encontraremos la sabiduría? Si uno es afortunado se topará con un profesor particular que lo ayude; pero al cabo está solo y debe seguir adelante sin más mediaciones”. Si como la pedagogía de la lengua escrita enseña, escribir es otra forma de leer, una razón de fondo para entender  el “escándalo mediático” de la renuncia de Jiménez, más allá de sus motivos particulares, completamente respetables, es que los muchachos no redactan porque no leen.

Redactar es a escribir, como solfear es a componer. La educación en general lo que necesita es que los estudiantes tengan competencias funcionales para redactar, para entender textos informativos, narrativos y argumentales, con los que se les hace la oferta académica de lectura. La redacción no consiste en poner en palabras escritas lo que hablamos, sino en decir con palabras algo que solamente se comunica con la redacción, en función de un orden, un tiempo y una extensión, mucho más formalizadas que en el habla. Así que si el problema es que no redactan, la enseñanza de la redacción debería comenzar por la enseñanza de la lectura. Todo lo que se necesita para aprender a redactar y a escribir está en los textos. ¿Dónde más?

Cuando redactamos nos leemos de manera distinta a cuando leemos los textos de otros, así que cuando nos auto leemos, para bien de la vanidad, para corregirnos o por escarnio, aprendemos algo que solamente se aprende en los textos que hacemos. Aparentemente el asunto es simple, algo que todo el que redacta debería saber, en realidad es el corazón de la propuesta para enseñar y aprender la lengua escrita.

Si los muchachos no leen y no redactan, es porque no les hemos enseñado, o les hemos enseñado mal, de forma inapropiable para ellos. O porque según, lo más fatalistas, en el mundo de ellos ,hoy tan cruzado por una maraña sofisticada de tecnología  de comunicación, no hay tiempo para aprender la escritura convencional. Existen muchas otras formas de escritura.

¿Sirvió la renuncia de Jiménez? Otras universidades estarán tentadas a ofrecerle clases. Él reconoce su impotencia, su incapacidad. Los estudiantes confirman que lo dicho es cierto, pero le reprochan no haber hecho lo necesario, lo suficiente. Los editorialistas ofrecen cifras lastimeras sobre el consumo de lectura. Realmente no es nada que no se supiera. De esa crisis se habla hace 25 años. ¿Entonces para qué diantres sirvió la renuncia de Jiménez?

¿Quién fuera Laura Acuña?

¿Quién fuera Laura Acuña?

La navidad es una buena época para hablar de culos. ¿Qué tal una nochebuena con Jessica Cediel? Ella disfrazada de Papá Noel y uno destapando el regalo, atado con cintica roja. Yo me declaro incapaz de entender la lógica del culo. La Cediel es declarada el mejor culo colombiano. Y muchos hombres lo creyeron, ella no. Pero, aun así, se fue y encontró un médico asesino, con máscara y todo, que le aseguró que le mejoraba el culo, como si se pudiera. Y para mejorárselo le inyectó biopolímeros, como si fuera a hacer botas de bomberos y le dejó el culo como una media llena de canicas. El médico Martín Carillo, puede ser declarado el mejor mataculos de Colombia.

La dimensión estética del culo de Jessica la pude apreciar en uno de esos shows mañaneros, que dirige Jota Mario. La invitó al programa y le pidió mostrar el culo a los colombianos y a las colombianas, y ella envuelta en una seda gris aguada, caminó, se volteó, y le puso el culo a la cámara en primer plano, movió los glúteos y se contoneó. Jota Mario echaba humo por las narices, un hilo verde le salía por las comisuras, las gafas le saltaban y de repente, como un milagro aparece Laura Acuña y por detrás y le echa mano al culo a Jessica, se lo toma a manotadas y lo aprieta como a una papaya, mientras ella le rodea la muñeca. Mejor que el beso de Madonna y Britney Spears. Puro talento colombiano.

Cuando uno tiene la mejor cola de Colombia, el Ministerio de Cultura debería declararlo patrimonio arquitectónico, no debería permitir que se hicieran refacciones que modificaran el diseño original, el espíritu del culo. Es como si a la quinta de Bolívar le pusieran balcones como los del pueblito paisa.

Martin Carrillo se defendió del delito estético de haber dejado el mejor culo de Colombia como un colchón de ñero, diciendo que el procedimiento había sido todo un éxito y que los biopolímeros tenían registros aprobados del Invima.

Creo que el mejor castigo para el mata culos, sería inyectarle una dosis industrial de biopolímeros, aprobados por el Invima. 

 

La guerra de Irak en cifras

La guerra de Irak en cifras
  • 304,4 billones de dólares gastados por  USA y 4339 muertos.
  • 5.1 billones de libras gastadas por el Reino Unido y 198 ingleses.
  • 1.033.000 civiles iraquíes muertos (Opinion Research Business. Agosto 2007).
  • El 10% de los niños iraquíes desnutridos.
  • 53.470 insurgentes iraquíes muertos
  • 25.955 militares americanos heridos durante combate.
  • El 67% de la población en situación de alto riesgo.
  • 343 dólares, sueldo medio mensual de un soldado iraquí.
  • 4160 dólares, el sueldo promedio de los soldados americanos.
  • 66 periodistas muertos. (En Vietnam 63).
  • 251 civiles extranjeros secuestrados.
  • Una media de 5 civiles extranjeros secuestrados mensualmente.
  • El 47% de la población iraquí sin energía eléctrica.
  • 20 muertos mensuales a causa de las minas.
  • Inflación en Irak, 20%.
  • Entre el 35% y el 45% de la población laboral activa de Irak está en el desempleo.
  • Un 70% de la población tiene problemas con los sistemas de aguas residuales.
  • 162.000 soldados americanos, 8.000 británicos y 13.000 de otras naciones, comienzan a ser retirados.
  • Un promedio de 90 ataques diarios de los insurgentes en Irak.
  • El 82% de los iraquíes aprueba la desocupación militar.
  • 0 armas de destrucción masiva encontradas.
  • 35.819 millones de dólares es el coste estimado por el Banco Mundial. para la reconstrucción.

Otra que se pierde

Otra que se pierde

USA tardó nueve años en oficializar en los hechos, la derrota política y militar en Irak, que aceleró la crisis económica interna. El fin de la intervención llegó sin argumento. USA se retira de Irak, porque aunque se estén cien años, no podrán contener las fuerzas en pugna, la fuerza del magma cismático del Islam. No podrán imponerles la democracia.

Entraron con una mentira de burro, como todas las de Bush: llevar la democracia. Una democracia que llegó en portaviones, se acantonó en bases, bombardeó en tapete, militarizó las ciudades y los pozos. Primero pusieron un embajador virreinal, luego hicieron elegir a un nativo, uno como Hamid Karsai. Sí, fueron a apagar un incendio, pero lo mejor que encontraron para echarle, fue gasolina de alto octanaje. No era un incendio como el de Viet Nam, de donde los echaron con la bandera estrellada en el culo.

Tampoco la versión que USA dio a Naciones Unidas para explicar la intervención, tenía argumento. Tardaron 5000 muertos norteamericanos en declarar el fin de la guerra, no encontraron armas químicas, no apagaron el incendio, violaron los derechos humanos, propiciaron la fuga de información que le dio a Julian Assange el material para WL. Lo único que logaron fue que los europeos y los norteamericanos puedan caminar en las calles del área verde de Bagdad.

Tardaron 250 billones de dólares en retirarse, con lo que abrieron una fuga no presupuestada a la economía, que aunque da lugar a buenos negocios, no alcanzó para contener el déficit fiscal. Tardaron seis años en darse cuenta, que estratégicamente Afganistán importa más que Irak, aun siendo una guerra perdida.

USA ya no está en condiciones de ganar las guerras, es el síntoma más doloroso de la decadencia imperial. La retirada de Irak, deja el mercado político y militar de la región, en manos de Irán, China y Rusia, que es como decir sunitas y chiitas.

Una piadosa duda

Una piadosa duda

La muerte hace un par de semanas de cuatro militares en un campamento de las Farc en el Caquetá, es un asesinato. Un procedimiento criminal, fascista, mafioso, de eliminación del contrario. No importa quién lo haya hecho, ni quien lo haya ordenado. Es un asesinato.

Las Farc reconocen haber asesinado a los militares, aunque  señalan que el responsable es Santos, por haber ordenado el rescate militar. El determinador del crimen es  - según ellas - el Presidente. Los hizo asesinar para responsabilizar a las Farc.

El Gobierno ha sido ambiguo en reconocer que se trató de un rescate. El Tiempo – televisión - , por ejemplo, dijo que no se trató de un rescate. En una operación de patrullaje se encontraron con una unidad de las Farc. En versiones radiales se ha dicho que fue un rescate. Los familiares de los asesinados dicen que fue un recate militar. Cuando le preguntaron al Comandante de las Fuerzas Armadas, dijo que el rescate es una obligación constitucional. Los informes forenses de medicina legal dicen que los disparos se hicieron a un metro distancia, por la espalda, tiros de gracia. Uno de los militares pudo escapar, el sargento Luis Alberto. Su declaración es que los militares fueron ajusticiados por los de las Farc cuando sintieron que les habían llegado los helicópteros.

Mi Sía Piedad se permite dudar con derecho, sobre los responsables del asesinato. Difiere tanto de la información del gobierno como de las Farc, como de la del sobreviviente y de la de las familias. Sino fue las Farc, fue el gobierno. Sino fue el gobierno, fueron las Farc. Si no fueron ninguno de los dos, los militares se mataron entre sí, muy de cerca unos de otros, y por eso uno sobrevivió.

Juan Manuel siente lástima y furia por Piedad. Lo mismo que ella debe sentir por él. Mi Sía Piedad pide una comisión que esclarezca el asesinato. Podría ser una comisión cuatripartita: gobierno, Farc, Naciones Unidas y familiares. Entre todos, tal vez podrían llegar a esclarecer las dudas de Piedad.

En argot popular se diría que la duda ofende, sin embargo Piedad la tiene, porque sabe que los gobiernos, como las Farc mienten. Que lo hagan o no respecto al asesinato de los cuatro militares, no evita sus sospechas.

No sé por qué ahora me resulta posible pensar que un dueto político posible, podría ser Piedad Córdoba y Carlos Alonso Lucio. O sí se, por cuestiones de estilo. “Y el estilo es el hombre”.

 

 

 

¿Quién duerme con Viviane?

¿Quién duerme con Viviane?

A nadie, salvo a ella, debería incumbir con quién pasa las noches la Fiscal General - Viviane Moral – después de sus largos días de trabajo en los que debe vérselas con políticos corruptos, corruptos criminales, corruptos mafiosos y paramilitares y corruptos a secas. La Fiscal se merece un poco de cariño, calor de afecto, compañía, al lado del quien su corazón le haya dicho que merece el lugar. Y por qué no, un buen polvo. Alabado sea el Señor.

Así que sin que nos incumba como tal, la reconciliación de la Fiscal con su ex, se ha convertido en un hecho de interés público - sobre el que hoy, María Isabel Rueda ironizó con saña en El Tiempo - confirmado por ella misma, ni siquiera a una revista del corazón, a una del páncreas. Ha vuelto con Carlos Alonso Sucio, un señor con una hoja de vida fascinante, con más pasado judicial que presente, pero tal vez con un futuro que solo le sea deparable a quien duerma con la Fiscal.

Carlos Alonso Sucio tiene una biografía de bandido de novela, o quizás su vida sea una novela, como lo fue la de Kadafi, que tanto me gustaría escribir. Estuvo en el M-19, de donde lo echaron. Se fue a trabajar como asesor político del ELN al monte, a donde fue a visitarlo Viviane, de ahí también lo echaron. Entonces viajo a Cali y se puso al servicio de los Rodríguez como relacionista público. Cuando a sus jefes los apretaron, se fue de asesor de los paramilitares. Con Julián Bolívar estuvo en Caracas y se sentó al lado de los jefes de la AUC en las negociaciones de Santa fe del Ralito. Fue representante a la cámara, politiqueó al lado de Ingrid Betancourt en el grupo llamado los mosqueteros, contra el gobierno de Honesto Samper. Víctima de un atentado criminal en Cali, tras el cual voló a Cuba. Fue miembro de la Constituyente de 1991, ni más faltaba. Fue procesado por la Corte Suprema de Justicia por estafa y estuvo tras las rejas más de un año, a donde Viviane también fue a visitarlo. Ha terminado acusando a Petro de haber recibido financiación de los Nule para su campaña presidencial. Se casó con Viviane Moral estando en la cárcel, cuando salió… aquí hay un bache informativo que me encantaría aclarar, si fue ella la que lo echó, lo más probable, o si fue él quien debió irse. Como haya sido, ahora que ella es la Fiscal General, ha vuelto a su cama. Lo único que falta es que sea un buen polvo.

Ya se ha rumorado que Carlos Alonso Sucio pudo haber tenido que ver algo con el nombramiento del Fiscal Pabón, el primero contra los Nule, o con la lentitud  de la Fiscalía para instruir el proceso por robo en Estupefacientes. Rumores, rumores, nada confirmado, pero que con seguridad van a comenzarle a minar la calma a Viviane, en las noches al lado de su amor bandido.

Así que la pregunta de titular, podrá variarse: ¿Con quién duerme la Fiscal? Primero, con un pastor cristiano y ahora con un pastor criollo. No nos debería importar.

“En el séptimo cielo”

“En el séptimo cielo”

“En el séptimo cielo”. Una película alemana del 2008, dirigida por Andreas Dresen,  con un guión a ocho manos que revela la cooperación en equipo, como la mejor alternativa creativa en el cine. La participación de distintas voces y distintos puntos de vista, obra como  garantía de escritura en condiciones de explorar la diversidad de la emoción, la alternativa de los puntos de vista, las variantes en la construcción del personaje, y la alteridad manifiesta en la tarea de concederles voz a los personajes, creíble, sostenida, diciente.

Es un drama de viejos, que con generosidad estética, propone el asunto del amor, de las ganas de la carne, sin conmiseración senil, sin sentimentalismo otoñal, sin compasiones kitsch, sin manierismo respecto al amor físico. Es un drama que se valida en la medida del espesor humano con el que se explora la condición humana en la vejez, en el contexto de una historia vulgarmente sencilla, llana, elemental, si se quiere. No debe confundirse con “El séptimo cielo”, una película muda de 1927 dirigida por Frank Borzage.

Infidelidad conyugal, atracción, amor, adulterio, pasión, sexo, castigo, separación y muerte. La viva constelación de emociones que enmarca la historia de tres viejos, que se presenta con exquisita naturalidad, con inocencia por momentos, para darle curso a emociones completamente vivas y furiosas después de los setenta. El amor a los setenta, mostrado con una franqueza estética que no encalla en el paréntesis de las concesiones generacionales, como en algunos films, en los que el amor de los viejos se dispone como objeto de curiosidad, como si fueran animales, o autistas, o ciegos, como si se tratara del amor de otra especie, extraña, que apenas si sirvieran para el espectáculo. Es la diferencia que marca el trabajo de Andreas Dresen.

De la monotonía de la máquina de coser, del tiempo sin objeto, de la soledad en apartamentos que huelen a orines, se pasa a los desnudos, a los cuerpos dispuestos, en medio de una economía de diálogo que apoya el foco en la fuerza expresiva, la mirada diciente, al gesto, la atmósfera discreta y sobria de las alcobas donde se entrecruzan los rostros de Inge (Ursula Werner) Karl (Horst Westphal) y Werner (Horst Rehberg).

Dresen confiere al film un ritmo parsimonioso, adusto, con la economía del cine nórdico, cargado de un halo de austeridad estética, matizado con estampas de la vida conyugal. Una película sin artificios, sin trucos, sin efecto, simple, clamorosa, pausada, como algo no ajeno a Dogma.

Dresen hace una película sobre viejos que retrata a los viejos, que del amor pasan a la tragedia, como en la vida, con la amenaza del castigo moral, también como en la vida, pero sin hacer concesiones a la senilidad espectáculo, a la decrepitud exhibida. Es una película terriblemente honesta y agridulcemente bella.

“Solo los imbéciles no cambian de opinión”

“Solo los imbéciles no cambian de opinión”

Deliciosas besatones, abrazos a los soldados, senos al aire, nalgas pintadas, disfraces, comparsas teatrales, consignas imaginativas, persistencia en el movimiento y justeza en los fines. Así describiría el movimiento estudiantil en Colombia, que desde abril tomó para sí dos banderas de la educación: derecho y calidad. Dos retos tan poderosos, que ningún gobierno actual en América Latina puede asegurar.

El movimiento de los estudiantes tiene el eco de los indignados de todo el mundo y se puso al margen de las banderas mastodónticas de las viejas izquierdas. Recoge de manera inevitable algo de la ola fresca de indignación mundial contra los abusos naturales que el Poder necesita para mantenerse: concentrar la riqueza, reducir los derechos y empobrecer las mayorías. No importa qué nombre se le dé a semejante abominación, es igual en todo el mundo. La democracia neoliberal amenaza con tragarnos.

La concentración de la riqueza en un mundo quebrado, Europa al garete en manos de los chinos, USA con la mayor crisis económica, dos frentes de guerra y ad portas de un conflicto militar en Irán. El panorama mundial no podría ser más desolador. En manos de los actuales gobernantes no podríamos ir más que al precipicio. Todos deberían hacer lo de Berlusconi.

El gobierno del Santico se mostró resuelto y firme en la reforma a la ley 30, que el Congreso terminaría aprobando por subordinación de bancada. Pero las circunstancias primero lo obligaron a excluir del proyecto la expresión con “ánimo de lucro”, que históricamente define a todos los Santos. Y la semana pasada debió anunciar el retiro del proyecto. Lo fue desactivando por pedazos y en la medida en que el movimiento estudiantil no solo se sostenía, sino que crecía. Porque el Santico no está para  arriesgar su capital político, de la misma dogmática manera como lo ha estado haciendo un imbécil como Piñera en Chile, que sin embargo hoy está sentado concertando con los estudiantes, que le van a ganar el pulso.

Santos tiene un instinto político de animal fino, que le evita el defecto de las ideas fijas. Echó para atrás las modificaciones a las tablas de fletes, echó para atrás los proyectos  hoteleros en el Tayrona y ahora echa para atrás la reforma a la ley 30. Con lo que logró recuperar la calma y el control en los sectores. “Porque - según lo exoplica él mismo - solo los imbéciles no cambian de opinión”. Aunque hay opinión de opiniones. Los oportunistas también saben cambiar de opinión, aunque sean unos imbéciles, con una facilidad que estremece.

Los estudiantes han aceptado hacer un alto, mantener la presencia, esperar a que retiren efectivamente el proyecto y sentarse a la mesa a concertar una nueva ley para la educación superior. A pesar del llamado de Piedad Córdoba, a mantener en pie el movimiento, a seguir en la  luchar contra el neoliberalismo, contra el santismo, contra el imperialismo. Contra todos los ismos que no le caben a la matrona en el alma. Qué sospechosa consejera para el movimiento estudiantil, puesto que resulta mucho más imbécil que Santos.

¿Si el gobierno, como consecuencia de la movilización estudiantil, se sienta a concertar una nueva propuesta de ley para la educación superior, por qué habría de sostenerse un movimiento sin bandera? Si concertar es como procede una democracia deliberativa. Renunciar a pactar la ley de la educación le restaría al movimiento estudiantil  legitimidad combativa y le daría un punto a Santos.

Si Santos se atreve a cambiar de opinión, así sea porque perdió el pulso, el movimiento estudiantil también puede hacerlo, porque ninguno de los dos quiere pasar por imbécil.

Las gafas de Cano

Las gafas de Cano

 ¿Qué significa cuando los medios de prensa se refieren a Alfonso Cano como ideólogo de la guerrilla? Una palabra en manos de los medios corre dos riesgos, cuando se usa reiteradamente, o se desgasta - pierde su significado -, o se trivializa. Es el caso de la palabra ideólogo aplicado a Cano, quien pasará a la historia como el ideólogo joven, el hijo político de Jacobo Arenas, el marxista de la UN que llegó a la dirección de la guerrilla. En cualquier caso es un equívoco, porque las FARC no tienen ideología. Y no sé si alguna vez la tuvieron, y si así fue, sería el mejor ejemplo de lo poco o nada que sirve tener una.

Si una ideología es la guía, el camino de ideas coherentes que acompaña el accionar, para llegar al fin global, las FARC no tienen una ideología, o tienen una a la que la realidad rebate. ¿A dónde condujo la ideología de Cano, o el ideólogo Cano, a la organización armada?

Fue un mito de los políticos liberales y de la prensa, con el que asustaban por temporadas a un país poco pensante, el cuento de que las FARC buscaban tomarse el poder. Y si ese fue el propósito – guiado por una contrapropuesta ideológica – hicieron todo lo que estuvo a su alcance para no tomarlo jamás, porque jamás se ganaron a la población, jamás conmovieron a sectores de la sociedad para producir el levantamiento civil que políticamente conducido fuera capaz de tomarse el poder. Por el contrario, terminaron poniendo de blanco a la sociedad civil. ¿Qué clase de ideólogo promueve acciones contra lo sagrado de la revolución?     

 Las prácticas de la guerrilla la lumpenizaron, y como enseñó Marx, el lumpen no tiene ideología. Las FARC están tan implicadas en el narcotráfico que son el “cartel rojo”. Están tan instalados en el boleteo, la extorsión, el secuestro, el asesinato, el asalto y el bombazo, que terminaron legitimando los procedimientos del enemigo al que combaten como sus formas de lucha. Administran campos de concentración. Son responsables de etnocidios, a Cano se lo señaló como determinador de la masacre de los Iwa en Nariño. Tan errática, prevalida del todo vale, la guerrilla se pervirtió “ideológicamente”, al punto que terminaron actuando como los mafiosos y fascistas. Todas las formas de lucha, tal como aparece en la cartilla ideológica.

La muerte de Cano, no dejó a las FARC sin ideólogo. Y si así hubiera sido, la ideología no haría más que refrendar la vieja nostalgia de los dinosaurios del poder. Cano era un marxista modelo setenta. Cuando llegó al secretariado fue el único interlocutor que tuvo Arenas. Llegó con conocimiento, había estudiado antropología, y con ideas nuevas. Era terco, dogmático y tenía un yo demasiado grande. Todo lo cual lo hizo pésimo negociador, pésimo estratega y pésimo político, tan malo que nunca vio lo que significó el Caguán para las FARC.

No sé si alguna vez Cano se enteró que los berlineses, del oeste y el este, tumbaron el muro a patadas. No sé si se enteró de que la URSS y el PC desaparecieron. No sé si supo que el PC chino se pasó al capitalismo. No sé si supo de una revolución a noventa millas de USA que terminó derrotada por el Internet.

Siento un dolor al momento de la muerte por Cano, como el que se siente por un personaje que huye por las arracimadas montañas caucanas, con una escolta diezmada, que en un momento en el que las bombas caen y va a producirse el desembarco de fuerzas especiales, tiene que huir sin sus gafas, las culo de botella del estudiante miope, sin su caja de dientes, sin sus armas, sin sus 194 millones de pesos en el morral y sin su escolta. Medio ciego, abrumado, disminuido, flaco, sin su barba marxista, sabiendo el final, escondido en un rastrojo no alcanzó a ver al soldado que le hizo tres disparos.    

Polo a tierra

Polo a tierra

 El candidato del Polo a la alcaldía de Bogotá era Petro. Nadie en el Polo se quiere hacer cargo del desplome, de los 32.000 votos – un nivel de votación de la izquierda de los años setenta – que le pusieron al pobre Aurelio. Un hombre bueno, cuyo encanto no sobrepasa el de un manual.

Con Dussán a la cabeza hoy tienen la mierda al cuello. Cometieron todas las equivocaciones de la izquierda, el liberalismo y el oportunismo juntos. Su cobardía innombrable frente al juicio de responsabilidad al clan Moreno, les pasó cuenta de cobro. Todavía no hace mucho llamaban a su militancia a salir a defender a Moreno, ya cuando Petro había tenido que irse, tras encontrarse en medio de una secta de miopes y sectarios jugando al espíritu de cuerpo. Esperaron a que Moreno estuviera en la cárcel para quitarle el apoyo y echarlo del Polo.

Ni siquiera quienes votaron por los concejales del Polo votaron por Aurelio. Después de que Moreno puso un millón de votos y papá Noel, casi tres millones, en las presidenciales del 2002. Ojalá el voto de castigo que debería llevar al borrón político, fuera presagio de cuenta nueva. Hoy Iván Cepeda se ha dirigido al Comité Ejecutivo del Polo, para solicitar dos cosas. La convocatoria extraordinaria de un Congreso del Partido y la renuncia de Dussán. Como si algo les faltara se aproxima una división interna que va dejar al Polo, como algo menos que una “asociación rural”, como dijo Pastrana del Partido Conservador. El senador Robledo con sus fieles del Moir, tendrá que cargar con ese muerto y volver a lo que eran hace treinta años.

Dussán, el samperista enquistado, intermediario activo del ingreso de los Moreno al Polo, fue capaz de decir al otro día de elecciones que al Polo le fue muy bien en las elecciones, porque fueron los votos del Polo los que eligieron los ocho concejales de Petro, más cuatro de ellos, les da un resultado de doce. Qué curioso que dos meses después de que el Comité Ejecutivo, tachara a Petro de traidor, de derechista y francotirador de la administración  Moreno, hoy resulte acreditando el triunfo de Petro al Polo.

También hoy, Clara López ha anunciado que su administración pondrá en vigencia la dosis mínima vital de agua para los estratos uno, dos y tres, anticipándose  a la oferta de campaña de Petro. Le tiende la mano, para probar – en contra de lo que decía Peñalosa y Gina - que si se puede, y toma distancia de las ratas enquistadas en la dirección del Polo, que dieron al  traste con el experimento político más importante de la historia de la izquierda en Colombia.

Una política del amor, tal como Petro la propuso, ha resultado políticamente más exitosa, que si la hubiera propuesto Antanas o Gina, a quienes les habría sonado bien.

¿Para qué va a perder su voto, pudiendo perder su opinión?

¿Para qué va a perder su voto, pudiendo perder su opinión?

Mañana elecciones.  ¿Qué más da? La democracia nos convoca a elegir aunque nunca la mayoría elija. Una parte de los que eligen lo hacen por opinión, porque coinciden con la del candidato (se trata, desde luego, de una especie en extinción, como ya se verá). Al resto,  la opinión le importa un carajo. Si algo retrata las elecciones - Colombia/2011 - es que los candidatos no tienen opinión, porque no la necesitan. ¿Quién dijo que la opinión le gana al maletín? ¿Quién dijo que la opinión le gana a las pandillas políticas? La mayoría no dice nada, hace clientela.

Magistral la tesis del Senador Juan Carlos Martínez: “es mejor negocio una alcaldía que un embarque”. No quiero pensar mal, pero descreo de la autoría. ¿De dónde se le atribuye? ¿Quién? La tesis es un concepto de política administrativa. Si hay alguien en este país que no haya necesitado de opinión, para haberse convertido en el poder tras las rejas, es él. Con lo cual no quiero decir que no tenga una.

El grado de violencia desatada, la criminalidad preelectoral, es hoy más intensa que en la pasadas y antepasadas elecciones. Más muertos, más golpes de la guerrilla, más candidatos incriminados, más alianzas de rejas para afuera, de más configuración fraudulenta. Y un Registrador que debería estar siendo investigado. Con un mapa de riesgo electoral, al que sus puntos se les ve saltar de castaño a oscuro.

En el Valle del Cauca, mañana se eligen tres candidatos. El de la liga de los azules - Ubeimar Muñoz -, una pandilla diestra de corruptos ex gubernamentales, amamantados por la teta sulfúrica de Monseñor. El de la liga de los rojos  - Homero Giraldo -, una pandilla central de corruptos disidentes, hoy pegados a la teta azucarada del Santico. Y la liga del PIN (no es el nombre de un club de tiro), con su candidato Héctor Fabio Useche, ex Secretario de salud del tristísimamente célebre delfín Abadía, del clan Abadía, de Guacarí. Con su mentor político y financiero, el Nene Doc, y  ni más faltaba, con el apoyo de los “Combas”, según Noticias Uno.

Ya saben: el voto útil. ¿Para qué van a perder su voto pudiendo perder la opinión?    

 

 

   cualquier alianza sirve, los