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Alberto Rodríguez

Relato de un asesino

Relato de un asesino

 Tafur, también llamado el Loco – digámoslo de una vez, Doctor Jekyll and Mr Hyde en versión bogotana – nos cuenta su vida, capítulo a capítulo, desde la escuela primaria – su primera cárcel – y la cárcel distrital, su última morada antes de ir a parar a un psiquiátrico, por haber matado a su mujer y al engendro que llevaba en la barriga.

Mario Mendoza hace una novela de personaje, las más entrañables. Se dedica a bordar un personaje durante trescientas páginas, utilizando el recurso de su escritura, tal como en Buda Blues. El principio de identidad del y para el personaje – y por extensión para el lector que se enfrenta al asesino – es para el autor materia de la organización novelesca. Si se parte de la idea de un yo múltiple, como lo hiciera Stevenson, se da por sentado que la identidad se desdobla rompiendo la unicidad, que se abre para ser negada. El reto técnico de la novela, es hacer una aplicación dramática del modelo hegeliano.

Tafur es un caso de doble identidad. El desarrollo de la novela está basada en la idea de que no solo somos lo que creemos ser, sino otros, de los que no sabemos, y que pueden resultar francamente insoportables, imposibles de invitar a almorzar. Desde el primer capítulo de su relato – cronológicamente ordenado - que escribe desde la cárcel, en cuadernos escolares que le facilitan, cuenta el desdoblamiento: la epifanía de Tafur. Se ve llevado por un remolino interior misterioso que lo introduce en un trance angustioso de despersonalización. Lo especial, es que cada vez que le sucede, se ve obligado a huir, a esconderse, a apartarse, como si sintiera una enorme vergüenza, o un enorme miedo, de la revelación.

Tafur tiene tres desdoblamientos radicales, dramáticamente cortantes, que lo llevan con todo el arrojo a destruir lo que se  le ponga delante y con una fuerza bestial. El primero, cuando arremete  contra un grupo de travestis que no lo dejan dormir, con un garrote que tiene en su extremo una puntilla de 16 pulgadas, con el cual masacra la manada travestida. El segundo – el más memorable – cuando siendo administrador del hotel Eliat en la costa del Mar Rojo, se enfrenta contra un soldado kurdo – mercenario al servicio de Israel – que asegura haber pagado la noche al muchacho palestino que hace las habitaciones, que a su vez dice que no le pagó. Tafur salió de la administración y a cabezazo limpio y a patadas casi mata al kurdo, la mandó fracturado al hospital. Todo, porque le creyó al palestino. Y la tercera, cuando en un ataque de celos arremete brutalmente contra su mujer hasta matarla.

Tafur tiene algo claro, necesita ser un escritor. Durante su viaje por Israel y Egipto, así se presenta. Su escritura a juzgar por los cuadernos escolares que transcribe el libro, siempre es limpia, a veces la de un profesional – en los diálogos  - y a veces la de un aficionado. A mí como lector, me queda faltando algo de la novela: la escritura de Hyde, la escritura oculta, la escritura de la epifanía. No me satisface que el motivo por el cual Tafur emprenda su largo travesía para buscar un perdido monasterio en el corazón de Egipto, se me cruce con los motivos del Alquimista de Cohelo.

Me faltó más del otro. El relato no tiene sino un registro, el de Jekyll. Cómo hubiera querido zurcir – así se me habría ocurrido escribir la novela si yo hubiera sido Mendoza – un afilado y rápido contrapunto entre dos escrituras alternantes. Indispensables dramáticamente para escenificar el desdoblamiento de identidad, que soporta la arquitectura de la novela.

El relato de los cuadernos debería haber sido, a juicio de este lector, una escritura a cuatro manos, para que el yo múltiple se hubiera revelado en la iluminada gracia de la escritura desdoblada: la vida mediada de Tafur por el loco Tafur. El apodo, que le vino desde el colegio, es más que un apodo, es una caracterización coloquial del desdoblamiento.

No he descartado la idea de que el autor hubiera considerado que Hyde, no sabe, o mejor,  no puede escribir, por razones obvias. Pero  si se le niega la depresión a Hyde, su otro estado, su morbosa latencia, su oculta oscilación entre un lado y otro del yo, se violenta el principio de identidad del personaje. Qué bien hubiera venido al Tafur escritor, una mano del Loco Tafur en el relato. Ya hubiera querido verlo leyendo textos, en su cuaderno, que no recuerda haber escrito, que no reconoce como suyos, aunque conservan el patrón caligráfico, con rasgos nervioso y zigzagueantes, que revelan lo que dice y hace el otro.

Relato de un asesino es un libro escrito con las tripas, que fuerza al lector a sentir las suyas mientras se expone a la prolongada confesión de Tafur. Mendoza se ha tomado el trabajo de ensayar, una vez más, la novela de identidad, en la que su personaje es al mismo tiempo, un escritor – que termina siendo publicado cuando está en la cárcel -, un asesino, y un hombre que disfruta pintar él mismo su apartamento para ahorrarse unos pesos, comprar flores en la esquina y tener una tranquila cena en mantel limpio, con Fernanda.    

 

Brooklyn follies

Brooklyn follies

Paul Austur muestra en su novela publicada en el 2002 y en la voz de un ex vendedor de seguros jubilado de sesenta años con cáncer de pulmón, que ha ido a morir a Brooklyn después de cincuenta y seis años de ausencia, tres características que lo hacen grande entre los novelistas.

Muestra cómo se construye un personaje. La capacidad para dotar una invención con los rasgos de la vida, en un orden, una sucesión y una temporalidad, que la convierten en una novela, un dispositivo para cazar lectores. La capacidad casi matemática de zurcir un personaje en su justa proporción de humanidad, mediante un balanceo perfecto entre lo que dice y  hace. Glass no se excede ni se queda corto, tiene lo que debe tener, en proporciones que le dan densidad, que hace que al leer la novela, esta parezca una especie de diario, o una crónica. Nathan Glass en sus ratos libres, para sentirse importante, escribe un libro al que ha clavado el ampuloso título de: El libro del desvarío humano. Auster descubre la forma precisa de cómo debe hablar Glass, y desde luego cómo debe escribir, puesto que es una novela de escritura, para hacer que se revele en el detalles - del que vive la novela -, en los contrastes. Todo en la perspectiva del motivo de la trama general: la reconstrucción de la familia. Un motivo agazapado en Buda Blues.

Auster tiene la sabiduría para hacer que cada uno de sus personajes entre a la escena en el momento justo, ni antes ni después. Esa especie de arte de sincronía teatral que ajusta los tiempos, y los ritmos con las apariciones y desapariciones. Si un personaje entra antes, retarda la acción, empaña la intriga, y precipita los términos del conflicto. Y si entra después, la novela se inunda de ruido narrativo, que también retarda la acción. Los personajes de Auster son completamente justos, en cuanto al momento en que entran en escena, siempre para agilizar el conflicto, para hacer fluir la historia, para introducir una nueva tensión. Brooklyn follies es una supervitrina donde andan sueltos los personajes del siglo XX en USA. Cada uno a su manera es un parte integrada del fresco norteamericano.

A Auster la novela le sale con la fluidez conque un chofer cobra la carrera. Glass también cuenta su historia con la fluidez de un vendedor de seguros, el que fue. Brooklyn está hecha para que el lector se obligue con un pacto ficcional, como si se tratara de una letra de cambio. Que nos remite a la vida, no es como tal nada nuevo, toda la literatura lo hace, mal o bien, no tiene otro camino. Pero que en la remisión - donde está el secreto del efecto estético - no se perciban las costuras entre una y otra, hace de la novela una buena segunda edición de la vida.

Tirado en la camilla de una clínica a donde ha ido a parar con los síntomas de un infarto, que resultó ser una inflamación del esófago, dice Glass al lector: “Mi idea era la siguiente: crear una empresa que publicara libros sobre los olvidados, rescatara historias, hechos y documentos antes de que desaparecieran para luego darles forma y construir una narración continua, un relato de vida”.

Al día siguiente, cuando le dan de alta y tras haber asistido a la muerte de un par de vecinos de camilla, durante la noche, Glass termina su relato así: “Eran las ocho de la mañana cuando puse el pie en la calle, las ocho de la mañana del once de septiembre de 2001”.

Los impostores

Los impostores

Hay dos cosas que los buenos lectores le piden a toda novela, y que por lo general son propias de las buenas novelas: intriga y elaboración de los personajes. En otras palabras, que el autor sea capaz de de tirarnos un anzuelo que irremediablemente nos haga picar el hilo de la historia hasta el final. Y la otra, que sea capaz, a partir de su conocimiento de las personas, de elaborar personajes con la más típica densidad humana que les asegure contextura, espesor y credibilidad, como representantes en la literatura, de la condición humana.

Santiago Gamboa publicó con Planeta hará ya siete años su novela Los impostores, que está dotada de las dos cosas que hacen felices a los lectores.  Fue el resultado de una feliz estadía de Gamboa en China, que se prolongó durante varias visitas a Pekín para la realización de un trabajo cinematográfico con Sergio Cabrera.  A lo que hay que agregar las ganas de escribir una intriga de novela criminal, como las que con tanta frecuencia acometían a Graham Green. De hecho, uno de los epígrafes de la novela es suyo. Es una novel de novelistas, atestada de alusiones literarias. Todos sus personajes tienen que ver con la lengua, el presunto escritor, el filólogo y el periodista.

Gamboa construye la trama alrededor de un tema - también de novelistas – muy poco original, casi - podría decirse - un lugar común de la intriga de muchas, buenas y malas novelas: un manuscrito misteriosamente salvado de la quema de libros durante la revuelta de los bóxers -grupo secreto que desde 1898 hasta 1901 intentó extirpar de China cualquier manifestación occidental - con un lindo nombre que evoca la poética china tradicional, "Lejanas transparencias del aire" de Wang Mian. Se trata de un texto de culto para la secta del Lirio Blanco y los otros descendientes de la secta de los bóxers, y que casualmente aparece en el centro de documentación de la biblioteca de una sede de la iglesia católica francesa en Pekín.

Los tres protagónicos son Serafín Suárez Salcedo – periodista colombiano que trabaja para la radio en París, y que a todas luces está inspirado en el propio Gamboa -   Nelson Chochén Otálora - peruanización del nombre chino Chou Chen -, profesor peruano de literatura de la Universidad de Austin, que sueña con ser escritor. Y el sinólogo alemán Gisbert Klauss, filólogo de la Universidad de Hamburgo.

El tema no es lo más importante en la novela de Gamboa. Él necesitaba un escenario: Pekín. Y un tema que no estuviera muy lejos de su condición de escritor. Lo que vale es la contextura de sus personajes, su densidad, la imaginación con que se levanta la tipicidad de cada uno, el detalle con que los pone en circunstancia, el peso de sus motivos, y ante todo, el peso de sus consideraciones, que oscilan entre la extrema ridiculez, y la seriedad creíble. Por eso creo, que no son “impostores”, aunque los tres resulten impostados.

La novela está surcada de humor negro, alusiones constantes, probablemente excesivas,  a la literatura. Está dotada de un grado relativo de verosimilitud, que evita que se deslice al escenario de las caricaturas literarias. Se cuida Gamboa de que la trama se vea forzada, aunque para sacarla adelante debe forzarla, dentro - es cierto - de los plausibles límites dentro de los cuales un lector generoso puede tolerarla.

Los personajes de reparto, completan el ejercicio humano de elaboración de caracteres, que le dan vida, sabor, validez a la novela. Zheng, el cura que sirve de contacto a Suárez para dar con el cura que tiene el manuscrito y que antes ha hecho parte de los escuadrones de contra inteligencia  en el Sinkián. Entrenado en Moscú y Ho Chi Ming, capaz de habla cuatro idiomas, de desarmar una bazuca en cuatro minutos y ex miembro de la policía secreta cuando los incidentes de Tiananmen. Sin duda una caricatura tolerable de los Bond. La otra es Omaira Tinajo, una cubana, proctóloga, que encuentra el objeto del deseo en el periodista colombiano, por el que literalmente se enloquece, a pesar de estar casada y tener dos hijos, argumentos con los que ha rechazada a Chochcén. Ella representa el “oscuro objeto del deseo”, una caricatura de la mujer latina, bien hecha, con la que  matiza y da gracia erótica a la novela. Y la otra, una prostituta rusa, Irina, que trabaja clandestinamente en Pekín, y con la cual Chochén se encanta, y que resulta ser la nieta del mariscal Zhukov. Una caricatura casi dramática, que no obstante contribuye a darle un delicado hálito morboso a la novela.

Es una novela que puede leerse en vacaciones, mientras reposamos tirados en la hamaca.

La revolución de los blogueros cubanos

La revolución de los blogueros cubanos

Un fantasma recorre Cuba, el fantasma de la Internet. Un grupo de blogueros se ha alzado en armas simbólicas contra el Estado. Sus armas: las palabras. Sus intrumentos: ordenadores y memorias. La lucha entre la nueva sociedad cubana y la vieja va a dirimirse en el terreno de la información. "No queremos un mundo en el que el riesgo de no morir de hambre, se cambie por el de morir de tedio".

 

“El tiempo para conversar se terminó”

“El tiempo para conversar se terminó”

“El tiempo para conversar se terminó”, “al planeta se le está acabando el tiempo”, dijo Obama, en su discurso de Copenhague en la Cumbre del Cambio Climático. Quisiera arriesgar una hipótesis macabra, un poco distinta al anuncio igualmente macabro, de que estamos apenas a diez años de  llegar al punto de no retorno. La hipótesis, según la cual, no es el tiempo de hablar el que se acabó, sino el tiempo para salvarnos. Ya estamos en el punto de no retorno. La nube de CO2 que vislumbró  McCarthy en La carretera, no tiene paso atrás.

La Cumbre termina sin el protocolo vinculante, base de un acuerdo más comprometedor y efectivo, que reemplace el protocolo de Kioto, en el 2011. El escollo principal es la resistencia norteamericana a la reducción de las emisiones y ampliar su financiación. La delegación norteamericana insistió en no modificar su propuesta de reducción -3.5% anual- mientras la comunidad científica recomiende porcentajes de reducción entre el 25% y el 40%. No tiene efectos prácticos que los Estados Unidos amplíen su margen de reducción, sino pueden llegar siquiera al 25. Porque los costos a tal punto harían no sostenible el modelo de desarrollo. Es muy probable que Obama tenga razón. Si se acabó el tiempo de hablar, para qué mas acuerdos vinculantes, protocolos, cumbres. La de Copenhague, debería ser la última. Si llegamos al punto de no retorno ¿para que la reducción de emisiones? ¿Para proporcionarnos una muerte más lenta? o ¿Para explotar el negocio hasta el último momento?

Por lo demás la policía de Copenhague ha estado muy activa durante la Cumbre. Se han producido gran cantidad de detenciones preventivas – tipo Bush – contra participantes no invitados a la Cumbre, que sin haber participado en acciones violentas, son considerados sospechosos. La Policía danesa, en ley, debería haber detenido a Obama, a los chinos y a Chávez.  Al primero por ser un fariseo redomado, que aunque bien sabe que el efecto CO2 está llevando a la muerte al planeta, pone por encima los intereses de un puñado de inversionistas que manejan el negocio global. A los chinos por oportunistas, por cómplices, porque el modelo está por encima del riesgo. Porque saben que el tiempo se acabó, pero su único empeño es quedarse con el negocio. Y a Chávez.

Micomandante llegó ataviado de verde oliva a la Cumbre. Habló largo de las cucarachas, de los pajaritos, de las culebras y de las entrañas. Le pidió a Obama que le transfiriera el Premio Nobel a Evo. Que sin que nos diéramos cuenta, instauró el socialismo en Bolivia, hizo posible el sueño del Che. Habló de Cristo y de Bolívar y aprovechó para acusar a Holanda de un intento de agresión contra Venezuela, desde su bases en las Antillas holandesas. Pero dijo algo más: el responsable de la tragedia ecológica es el capitalismo. Pero es el capitalismo el que sostiene ese negocio tan contaminante que es el petróleo, el mismo que Venezuela le vende a los Estados Unidos, el que llena las arcas y las cajas menores de la revolución bolivariana, con el que se pagan alianzas y se hacen amigos para las votaciones. Micomandante diría que el petróleo en Venezuela ya no es un negocio capitalista, sino un negocio bolivariano. Fue a Dinamarca a ofrecer la solución: socialismo o muerte. El socialismo es más fuerte que el CO2.

Más de once millones de personas de la CE han cursado a la Cumbre de Copenhague la siguiente petición:
”Petición a los 110 presidentes y primeros ministros que están negociando en Copenhague: hacemos un llamamiento a cada uno de ustedes para que hagan las concesiones necesarias para cumplir con su responsabilidad histórica en esta crisis. Los países ricos deben ofrecer financiación justa, y todos los países tienen que establecer objetivos ambiciosos sobre reducción de emisiones. No marchen de Copenhague sin un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, que mantenga a salvo al mundo de un calentamiento global catastrófico superior a dos grados.” http://www.avaaz.org/en/copenhagencrisis/?cl=401061133&v=4917)

La Cumbre terminó en ceros, los contaminadores dicen que el tiempo de hablar se acabó. ¿No será que el tiempo se acabó? Solo esa hipótesis explicaría que la reducción ya no tenga sentido.

 

Manual para blogueros

Manual para blogueros

Joani Sánchez y yo comenzamos a hacer blog en abril del 2007. Mientras el mejor de mis días me trae cien visitantes. En una semana a ella la pueden leer cuatro millones de personas.

La tarea de un blog, consiste en la persistencia y en tener que decir. En muchos casos ambas cosas no se llevan bien. Me explico, actualizar al día, no basta para que salga una columna. Se necesita decir algo. Y decirlo a partir de un tono que se le da al blog, pensando en los lectores. Que los tenga, para la mayoría de blogs, es algo más que improbable, en una blogosfera de cien millones de blogueros.

Hay dos clases de blogueros, los que escriben para la platea, y los que escriben para sí mismos. Los primeros se toman en serio lo de la red social de escritura, los segundos escriben diarios. Ambas actitudes son completamente respetables. Los primeros, necesariamente entran en el asunto de caracterizar su escritura, como algo que se hace para otros. Los segundos, son más libres, pueden hacer lo que les dé la gana. Publicar un documento de cinco páginas, en punto once, con las más enjundiosas disquisiciones metafísicas y poéticas, con errores de sintaxis e indigerible para cualquier mortal alfabetizado.   

El ejercicio de hacer blog deja algunas enseñanzas. Hay que ser regulares en la publicación, diarios para ser exactos. Hay que escribir para los lectores. No hay que abusar ni de la extensión, ni de los temas, ni del lenguaje. Hay que saber titular y saber seleccionar los tags. Promoverse en las redes de blogueros, abrirse a la publicidad. Y aprender a escribir.

Yoani Sánchez, las bloguera cubana revelación,  dejó de ser una simple bloguera para convertirse en un fenómeno mediático. En septiembre, Generación Y, registró catorce millones de entradas en español. Está traducida a 16 lenguas. A mediados de noviembre, las referencias a Sánchez en Google se acercaban al millón, y su biografía en Wiki pedía era casi del mismo tamaño que la de Fidel.

Paradójicamente, el fenómeno Yoani, ha ocurrido de espaldas a la mayoría de los cubanos. El acceso a Internet es muy reducido para la población. Desde marzo de 2008 el Estado controla un filtro informático ralentizador que bloquea la entrada a Generación Y. Sin embargo, los textos circulan en memorias flash o a través de cadenas de correos electrónicos. Yoani no puede acceder directamente a su plataforma, ni ver su blog, dice que es una "bloguera ciega".

Yoani ha dicho, para explicar el fenómeno, que "había un fermento necesitado de una chispa y una generación que había callado durante mucho tiempo". La necesidad de expresión de la gente, alguien dispuesto a escribir para la gente, y las nuevas tecnologías de escritura, convirtieron su blog en una bandera, reconocida fuera de Cuba, y obligada a arriarse en su interior.

"Yo camino sobre un terreno nuevo que permite que la voz se amplifique a unas dimensiones increíbles" agrega Joani. Un portátil, un celular, un blog, son herramientas que entre otras muchas cosas pueden y deben usarse contra el poder. La mayor prueba de su éxito como bloguera, está en haber hecho reaccionar al poder. La persiguen los blogueros fletados de los Castro, de Chávez, la policía secreta, la gente del partido, la policía. No la dejan salir, la tienen secuestrada en la patria de Martí. La tecnología también conspira.

Pero será por tener mucha gente que la lee que puede llegar a molestar el poder, o será por haber molestado al poder que mucha gente la lee?

La dosis mínima

La dosis mínima

A partir de hoy si la policía encuentra a su hija o hijo  de 17 años fumándose un porro en el parque, o a usted mismo, fumándose uno en el parqueadero, después de un largo día de trabajo, sus derechos al libre desarrollo de la personalidad consagrados en la constitución del 91, no le serán respetados. No se lo va a llevar a una estación de policía, no se lo va a detener ni a judicializar. El estado de opinión preocupado por su salud, lo va a declarar paciente y lo internará en una clínica de rehabilitación, con todos los gastos pagos.

México acaba de despenalizar el consumo mínimo, a pesar de estar librando la más dura lucha contra el narcotráfico, que ha costado 1637 muertos en el 2009. Venezuela, a pesar de la campaña contra el alcohol emprendida personalmente por Micomandante, sostiene la dosis mínima. En los Estados Unidos, a pesar de que una gran parte de los estados existe el delito de posesión, que se penaliza con multas entre cien y mil dólares y que casi nunca termina en cárcel, hay otros que han despenalizado. El caso de Portugal es diciente, en el 2001 despenalizó el consumo mínimo y hoy tiene el índice más bajo de consumo de la UE. Holanda, respetuosa de los derechos individuales de los adictos, protege la distribución controlada en  los coffe shops.

Pero veamos la capacidad del Estado para atender, como se merece, a un marihuanero. En Colombia, siendo conservadores hay al menos tres millones de consumidores regulares de la hierba, con fines medicinales se entiende. La capacidad de atención para todos los pacientes farmacodependientes es de 30.000 cupos anuales. El estado uribista de opinión es tan alegre en el presupuesto de atención, como en la radicalización de la medida anticonstitucional. El costo promedio de rehabilitación de un marihuanero es de siete millones de pesos anuales. Según Augusto Pérez – Director de la Corporación Nuevos Rumbos – solo una de cada mil personas se rehabilita.

Las huestes de la “autoridad y el orden” en el Congreso arrasaron con el derecho individual, y en contrapartida no ofrecen nada, si se le cree a las estadísticas de tratamiento de adicción en Colombia. Según las bancadas la lucha ahora va a ser contra los jíbaros. Ahora sí van a saber lo que es bueno. En vista del fracaso de la lucha contra el narcotráfico, solo si se mira por el número de adictos en el mundo, y por el volumen sostenido de oferta, el estado la va a emprender contra los jíbaros. ¿Pero por qué no lo han hecho? Según ellos, porque la vigencia de la dosis mínima se lo impedía.

Convertir al adicto o al consumidor habitual en pacientes, no resuelve nada, aunque lo sean. Lo más importante de la medida es que quebranta el régimen de libertades individuales. En términos prácticos, hará un poco más difícil la distribución local y contribuirá eventualmente a la subida de los precios.

Así, que cada vez que se vaya a meter su porrito en lugares públicos, sepa que podrá ser considerado un paciente. Pero no se preocupe, el Estado se encargará  integralmente de su rehabilitación. Que al cabo de un año, solo 3000 marihuaneros dejen de fumar, es lo de menos.

Monseñor Uribe Vélez se le apareció a la Virgen de Fátima

Monseñor Uribe Vélez se le apareció a la Virgen de Fátima

Monseñor Uribe Vélez se le apareció a la Virgen de Fátima, en su propio santuario en Portugal. Iba apestado, gris, cojo, con un semblante de perros, envuelto en una ruana negra. Oraron por la paz de la patria. Se lo ve caminar inseguro con sus muletas - un caballo del Ubérrimo lo piso, lujo que muy pocos se han dado - luciendo unas lindas gafas negras. Luego se dirigió con su séquito al museo donde se encuentra la exposición permanente  de ex votos “Fátima, Luz y Paz” y donó una de sus muletas. Que se exhibirá junto a una de las balas que un turco le clavó a Juan Pablo el 13 de mayo, día de la virgen, que le salvó la vida.

Durante su breve estadía sostuvieron un dialogo constructivo, muy ferveroso, cargado de gestos de piedad, horas antes de que Monseñor asistiera a la cumbre de “Innovación y Conocimiento” en Estoril. El diálogo pudo haber sido algo así:

Virgen: Dame la luz Señor.

Monseñor: Por el contrario, derrama sobre mí tu gracia. Padezco de una encrucijada del alma.

Virgen: Cómo ¿pero tienes alma?

Monseñor: Yo no quisiera tener que ser otra vez Presidente, pero la patria me lo reclama.

Virgen: No soy nadie para decirte qué hacer, pero si fuera tú, no me le mediría.

Monseñor: Los deberes no son declinables.

Virgen: Déjales ese desastre, que los jóvenes se hagan cargo.

Monseñor: La culebra sigue viva.

Virgen: Pues legalicen, a ver si quiebran a todos los que viven del negocio.

Monseñor: No santísima madre, no es tan fácil. Si se legaliza afecta la economía. 

Virgen: De una vez te anticipo, el referendo no va a pasar en la corte constitucional.

Monseñor: Yo no estaría tan seguro.

Virgen: Está bien, pero te lo advertí.

Monseñor: Más bien dame toda tu ayuda para el tercer período.

Virgen: Eres el objeto de un llamado de Dios, atiende el clamor, no seas soberbio. Desde la oposición podrías hacer más.

Monseñor: Será lo que Dios quiera. Él sabe cómo hace sus cosas.

 

Después del breve y caluroso encuentro, Jaime Bermúdez ayudó a Monseñor a treparse a un auto de alquiler conducido por Jerónimo.

 

 

Pepe Lobo

Pepe Lobo

       Según José Obdulio Gaviria “fueron asesores colombianos los que diseñaron, planearon y ejecutaron toda la campaña presidencial de Porfirio Lobo”. Si es así, todo ha comenzado mal. Tan mal como si hubieran sido asesores venezolanos, argentinos  o gringos. La base de Palmerolas se queda quieta donde está. Y Mel seguirá escondido en la Embajada del Brasil.

       Honduras tiene simultáneamente un Presidente derrocado, sobre el que pesan 40 órdenes de captura que van desde narcotráfico hasta abuso de poder. Tiene un Presidente de facto apoyado por los poderes constitucionales, que se fue de vacaciones mientras ocurrían las elecciones, diciendo que prefería ausentarse, para que su presencia no interfiriera con los comicios. Y un Presidente electo, terrateniente como Mel, uno de los más grandes ganaderos del país, con un pasado ligado a la corrupción, derechista con antecedentes comunistas, de 62 años, aunque parece de cincuenta. Un hombre simple en sus argumentos, simple en sus propuestas, sin mayor sabor: Pepe Lobo.

       Aunque Lobo se posesiona solo hasta el 27 de enero, el problema de legitimidad es ya su primer problema de gobernabilidad. Una parte de la sociedad civil, la que apoya a Mel, no reconoce el resultado electoral. Venezuela, Ecuador, Brasil y Argentina, tampoco reconocen el resultado. "Pepe Lobo es un hombre de gran experiencia política, un buen ejecutivo y capaz (...) Estados Unidos trabajará con él para el bien de ambos países (...) y nuestras relaciones serán muy fuertes", dijo el embajador de Estados Unidos Hugo Llorens a la radio local HRN. Costa Rica, Perú, Panamá y Colombia reconocen a Pepe. De hecho el bloqueo diplomático al gobierno de Micheletti se ha comenzado a desmembrar con el resultado electoral. Pepe Lobo viajará por los países de la región para buscar apoyo internacional. Necesita desbloquear las relaciones internacionales antes de tomar las riendas.

       El Congreso deberá votar sobre la restitución de Mel, para dar curso al acuerdo de unidad nacional que sus delegados firmaron con los de Micheletti. De ser así la comunidad internacional, incluyendo a los países más reacios a reconocer el proceso electoral, “tal vez puedan restablecer relaciones diplomáticas en un plazo de seis meses”. Aunque Mel se ha precipitado desde su prisión carioca a declarar que no aceptará ninguna resolución del Congreso, porque sería “cohonestar el fraude”. Aunque para Pepe “Mel es historia”.

       El Partido Nacional, de Mel, Micheletti y Lobo, debería promover la restitución de Mel, para terminar desde adentro de abrir las condiciones para el reconocimiento diplomático que se perdió con el golpe. ¿Pero quién con cuarenta órdenes de captura, sale de su escondite para ir a posesionarse de presidente? Mel sabe que no puede salir. Aunque debería salir, el 28 de enero, para aguarle la posesión a Pepe Lobo, crear con su presencia el hecho político de su detención, la reactivación del movimiento social a su favor, creando una situación que amanece desde el comienzo el gobierno de Pepe Lobo. Así seguramente se lo recordaría dentro de cinco años, porque si sigue en la Embajada, y no sale cuando tiene que salir, en un año será historia.

       Si es cierto lo que ha dicho José Obdulio Gaviria, el pueblo de Honduras se habrá precipitado a la boca del Lobo.

La “Cosa” Nostra

La “Cosa” Nostra

El gatillero Gaspare Spatuzza era el de confianza de los hermanos Graviano - Giuseppe y Filippo - líderes del clan  de Brancaccio, responsable de los atentados entre 1993 y 1994 en Roma, Florencia y Milán, donde perdieron la vida diez personas y 93 resultaron heridas. Hoy Spatuzza, condenado a cadena perpetua,  es el testigo principal de la justicia italiana contra la Cosa Nostra. Il Giornale y Libero, afines al Caballero Silvio Berlusconi – del que no se sabe cómo llegó al poder, a pesar de ser rico -  publicaron un informe según el cual se ha abierto una indagación contra el Caballero, fundada en que  Spatuzza se fue de lengua en uno de los interrogatorios.

Spatuzza  estaba siendo interrogado en una cárcel de máxima seguridad de Turín, en el marco del proceso penal contra el Senador Marcello Dell’Utri, un hombre de la entraña de la Cosa Nostra y de Berlusconi, y condenado en primera instancia a nueve años de cárcel por sus vínculos sicilianos. Intermediarios limpios, políticos que se mueven con fluidez en dos mundos, con dos discursos, en el uno promueven leyes, y en el otro las violan.

Por Spatuzza ahora se sabe que el senador Dell’Utri y Berlusconi fueron los tutores políticos de los clanes durante los años 90. Les ayudaron y fueron bien recompensados. Se colaboraron – como dicen los políticos colombianos - , se asociaron en negocios, que responden a la lógica de Jekyll y Hyde. Y que Stevenson encontró en los políticos de su época, que en el parlamento eran liberales y en los negocios colonialistas. De día civilistas y de noche auténticos Jacks.

Otro testigo,  Pietro Romeo, agente de los clanes, ha confirmado lo dicho por Spatuzza. Nadie más en riesgo en toda Italia que el antiguo gatillero, confinado en el hondo corazón blindado de una prisión turinesa, en donde el Estado lo protege del Estado. Massimo Ciancimimo, hijo del ex alcalde de Palermo, asesinado en 2002 y apodado Don Vito, contó que en los años setenta, cuando “La Cosa” - como bien ha motejado a Berlusconi Don José Saramago - iniciaba su vida empresarial, su padre intercedió ante los clanes de la Cosa Nostra  para que le brindaran su apoyo. Un padre como el de John Kennedy.

Marco Travaglio, es el biógrafo no oficial del Caballero. Se  ha gastado buena parte de la vida siguiéndolo, rastreándolo. Como escritor que es, sabe que la estela que deja la "Cosa", arrastra el aroma perverso de las buenas historias, algunas de las cuales ya ha empaquetado en libros que siempre han tenido salida en librerías. Según Traviglio, lo que está ocurriendo es que los enemigos políticos de la "Cosa" han resucitado los feos fantasmas de la vida prohibida del Primer Ministro.

El colmo de un primer ministro. Corromper a un abogado inglés. El Caballero tiene abierto un juicio por evasión fiscal en la compra de un grupo de comunicaciones, en la que corrompió a David Mills, que hoy paga una condena de cuatro años y seis meses.

¿Qué hacen los caballeros? ¿Qué hace la Señora K, Mel, Chávez, Uribe, Ortega? Negarlo todo, por supuesto, es la política. ¿Qué más pueden? Negarlo todo, mentir, mentir, mentir, hasta la verdad. La "Cosa" Nostra desmintió a Spatuzza, a Romeo, a Traviglio. Se trata de una conspiración repitió ante las cámaras.

Un gatillero, un intermediario y un escritor conspiran contra el Caballero cristiano. Y se defiende diciendo – como Samper en su época - ¿cómo pueden incriminarme, si yo he sido el que más ha golpeado a la mafia? O como dice Uribe: ¿cómo pueden vincularme con los paramilitares si yo los desmovilicé? La Cosa Nostra declara con el mentón en alto, expeliendo ese airecillo infatuado mezcla de Gardel y Mussolini: “Si hay una persona que está lejísimos de la mafia, esa persona soy yo”.

Pepe Botellas

Pepe Botellas

Lo primero que Pepe Mujica hizo al levantarse fue verter un buche grande de vino rojo al gaznate, para luego descubrir después de la celebración de la noche anterior con sus amigos, que pese a sus 74 años, el pueblo uruguayo,  por algún defecto democrático, lo había elegido el día anterior Presidente del Uruguay.

       ¿Habrá algo peor que amanecer con la noticia confirmada de que uno ha sido elegido Presidente de Honduras o Uruguay? Honduras en la boca del Lobo, conocido como el Pepe. Y Uruguay en la manga del anciano de la tribu, conocido como el Pepe Botellas. Ambos tuvieron desde jóvenes el instinto del poder, lo que ya de por sí, los hace criaturas peligrosas.

       Lo común a los “Pepes” es que fueron elegidos un domingo. Botellas, izquierdista y Lobo derechista. El uno viejo y el otro maduro. El Mujica un ex guerrillero de 74 años – una edad en la que nadie por decoro debería aspirar a un cargo público -  con 14 años cumplidos de cárcel y seis heridas de bala en el cuerpo, que vive en una pequeña granja en las afueras de Montevideo. Lobo, un terrateniente del Partido Nacional, que jamás ha estado en la cárcel y la única herida que tiene se la hizo un caballo.
       Pepe Mujica, del Frente Amplio, sucede a Tabaré Vázquez, que pese a ser un hombre sin mayor gracia, terminó con una cuota de aceptación popular, se ciñó a la constitución, cumplió su mandato, dejó los mismos problemas al Uruguay y punto.

       Apenas pudo levantarse y vestirse salió al salón donde lo esperaban los periodistas. La primera declaración del Pepe, después de haber reconocido el triunfo en la tribuna el día anterior con los brazos alzados, fue negar que hubiera acordado con Argentina el fin de un bloqueo fronterizo derivado de su disputa ambiental. Lo dijo con la voz pastosa y retrasada de quien todavía no se ha sacado de encima la resaca dominguera de la victoria.
       La prensa local había difundido versiones, esa misma mañana, según las cuales el Pepe apoyaría la candidatura del Señor K a la Secretaría de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). A cambio, la Señora K desactivaría el bloqueo que mantienen activistas desde 2006 en un puente que une la localidad uruguaya de Fray Bentos y la argentina de Gualeguaychú.
       Pepe se declaró molesto, y cuando Pepe se molesta se molesta y es capaz de mandar a la mierda a cualquier periodista. Al anciano de la tribu no se le contradice, él carece de reato para dar a cada quien lo suyo y mandar a la mierda a quien haya que mandar. Dijo en ese tono lastrado de molestia que nadie en Buenos Aires le ofreció "nada"."¡Notable creatividad! Jamás en mi vida, nadie, ningún ser humano me ha planteado eso arriba de la tierra". Sin embargo, asediado por la lengua de los periodistas, debió reconocer que había tenido contactos previos a la elección, con un funcionario argentino – cuyo rango no aclaró – con el que se habló de la "eventualidad de poner alguna gente a discutir una agenda de diferencias para ver si podemos progresar en algo".
       Tabaré Vázquez se ha negado a apoyar la candidatura de K a la Unasur, que requiere de consenso, ante lo que considera una actitud torpe y mezquina del gobierno argentino frente al bloqueo.Argentina demandó a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la instalación de la planta de celulosa de Botnia, en el río limítrofe.
       El Pepe no tiene puñetera idea de lo que se ha echado encima. A su edad las cargas no están para ser tomadas en serio. Y sensato que parecía el viejito. Uno hubiera podido creer que era un ex guerrillero curado, dedicado a su granjita, poseído de la sabiduría de Atahualpa Yupanqui, que con la serenidad que los años traen fuera capaz de rechazar las tentaciones del poder. Pero no, su corazón viejo, que todavía late, jamás inflamó la idea de que gobernar debería dar cárcel.

“Sobre la tumba del cerdo inflable”

“Sobre la tumba del cerdo inflable”

       Aunque no hay ex jesuitas, ni en el Paraguay ni en ninguna otra parte, el espíritu prolífico de la Compañía se continúa reproduciendo en la cascada de paternidades escandalosas del ex obispo, y futuro ex presidente Fernando Lugo. El siguió al pie de la letra la instrucción de Benedicto XVI, de no usar condón, como Dios manda.
      Cumplidos 15 meses de mandato del padrón de San Solano, una encuesta de Gallup divulgada la pasada semana ubica a Lugo con la Señora K en el último lugar de popularidad del continente. Algo, desde luego muy injusto, porque no hay presidente en América Latina, que no se merezca ese lugar.
      Refiriéndose al último escándalo desatado durante un matrimonio al que Lugo asistió, un periodista alemán resumió: "El único cambio que hay en Paraguay es de pañales"."Lo que hace particular este caso y le da un aire de novela es que la denunciante es una sobrina del Presidente; el esposo de la supuesta hija habría sido beneficiado con un puesto estatal sin haber concursado. La nueva hija de Lugo sería la media hermana de la pareja de Juan Arrom, un militante de un movimiento de izquierda acusado de secuestros y prófugo de la justicia paraguaya", agregó el editor de BBC Mundo, Adrián Fernández
      La hija de la hermana de Lugo, Mirta Maidana, aseguró que el Presidente concibe desde que era Obispo de San Pedro. Ha concebido, concibe y concebirá porque la carne pareciera ser más poderosa que el poder. Lugo ha sido mal Presidente, mal padre, mal mentiroso, pero ha concebido cuatro hijos conocidos. El está resuelto a tener rebaño propio. A hoy sólo ha reconocido la paternidad de Guillermo Armindo de dos años. Hay una cola de mujeres reclamando pruebas de ADN. Benigna Leguizamón, Damiana Hortensia Morán y Viviana Carrillo
     El abogado de Fernando Lugo, Marcos Fariña, ha dicho que todo es el producto delirante de los enemigos políticos de Lugo. Lugo no ha hecho un solo comentario al respecto del último escándalo. Es posible que más que enemigos políticos de Lugo, sean los hombres envidiosos con las facultades para concebir que el Presidente ejerce constitucionalmente, y las mujeres indignadas que reclaman el reconocimiento de sus hijos, quienes más contribuyen a degradar la gobernabilidad.
          Los partidarios de Lugo se esfuerzan en presentar el inminente juicio político que se le prepara como un “golpe de Estado”, aunque entre ellos se encuentren muchos de quienes en marzo de 1999, le dieron el golpe al Presidente Raúl Cubas, que había ganado las elecciones con un 54 por ciento de los votos, más que Lugo.
         El poder de Lugo debería provenir de la verdad, así le cueste el cargo (muy probablemente). Que diga la verdad, que muestre su ADN, que acepte que se muere por follar, que los acepte a todos sus hijos. Casi seguro se caerá, pero se caerá con menos indignidad. Se recordará como un Presidente cuya misma familia lo tumbó, pero que antes de caerse confesó. ¿No sería esta la misma recomendación que le haría Benedicto XVI?
        Un poco de humildad y unos cuantos condones no le harían mal al padrón de San Solano.

El abogado inglés John Gimlette escribió un best seller de humor que ocurre en Paraguay. Fue escrito antes de la llegada al poder de Lugo, bajo el título de “Sobre la tumba del cerdo inflable

Bayly

Bayly

       Jaimito es un buen muchacho peruano, aunque ya tiene 45 años, está gordo, achacoso y gruñón, pero tiene un aceptable sentido del humor. Se viste siempre con lo que parece un uniforme de colegio de hermanos cristianos (saco azul, corbata azul y camisa blanca) y luce un corte de pelo modelo Beatles, que según él le da la fuerza como a Sansón. Es autor de varias novelas, que no conozco, y que posiblemente no conoceré. Se jacta de ser bisexual, de amar a sus hijas – Paola y Camila - y de ser independiente. Es una estrella rosa en la televisión peruana y en la latina de los Estados Unidos y ahora se nos ha venido una temporada a Bogotá, invitado por el canal internacional de RCN.

       Las directivas de RCN y la inefable Claudia Gurisatti, que estuvieron tras la compra de Bayly, quisieron abrir su espacio para una columna editorial, con humor y con valor político agregado. Con alguien cuya imagen exitosa – aunque Jaimito le dice a sus hijas que no busquen el éxito – que haga que los televidentes posiblemente quieran dejarlo entrar a sus habitaciones, todos los días a las diez de la noche. Hay cien comentaristas mejores que Bayly, pero no todos aseguran los créditos suficientes para que el espacio sea comercial y políticamente rentable.

       A Bayly, RCN lo llamó a los Estados Unidos, luego lo contactó personalmente y le dijo: queremos que vengas a Colombia a hacer un programa para el canal internacional que estamos comenzando. Lo que nos interesa es que hables mal de todos los gobernantes de América Latina, que te burles en el tono en que te dé la gana. Pero lo más importante, que solo hables bien de Uribe y de Obama. Estamos, por lo demás, dispuestos a consignarte 20.000 dólares al mes, a darte un apartamento de estrella en el norte, un Mercedes Benz del color que más te guste, una moto, escoltas y a llevarte de paseo por los centros donde se reúne la gente chic. Tendrás una prima de presentador y pasajes abiertos. Bien, suena bien, dijo Jaimito. Voy a pensarlo, mientras ustedes piensan si se pueden hacer algunas mejoras.

       Un par de meses después Jaimito estaba en Bogotá. Un chico noble y de buen corazón. Él se representa a sí mismo, es su mayor gracia. Intenta burlarse de sí mismo sin hacerse muy duro. Reserva sus baterías más ácidas, contra algunos poderes, y eso le da una cierta gracia, no hay que negarlo. Por ejemplo, el representante de Venezuela ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton Matos, que evidentemente no ve la gracia, denunció los planes conspirativos para atentar contra Micomandante, que Jaimito compartió en su programa del canal Mega TV de Miami, con Federico Jiménez.

       Jaimito ha abierto en Bogotá un show lento, monótono, retórico, en el que aparece apoltronado en un horrible escritorio, que lo hace ver como un portero de  edificio estrato seis, o un ministro de tierra caliente. Lo que fastidia, para decirlo de una vez, es el papel poco virtuoso de alquilado al uribismo, por el que RCN está pagando caro. Seguramente le apuestan a que la figura de la novela blanda, su personalidad conocida, la condición de extranjero, jueguen un papel de refuerzo político ahora que ha comenzado la campaña. (Monseñor la inició con el discurso de la frontera en Cúcuta, en el cual ofreció la patria a los venezolanos que quieran escapar). Su representación es demasiado oblicua. Mientras no pueda burlarse de Monseñor, su show será un “publi reportaje” gobiernista, el más costoso que un programa de televisión en Colombia haya pagado.

       Jaimito, no deberías prestarte para manipulaciones tan rentables. Seguramente no eres un uribista convencido, ni crees un ángel a Santos, ni inocente a José Obdulio, ni limpio a Uribito, ni justo al Procurador, ni tan buenas las bases norteamericanas en Colombia, ni tan bueno y capaz a Obama.

       Las excepciones en el humor contra el poder, los vacios de ironía, el sesgo de tus defensas sin humor, o con humor cristalizado sin ángel, contratadas, le dan al show ese ralente contradictorio con el humor,  lleno de lugares comunes, reiteraciones respetuosas, que con ese tono de señora limeña de buena familia, seguramente y a pesar de tu buen corazón, no aguantarán para que muchos latinoamericanos te dejen entrar a sus habitaciones en horario nocturno.

       Y por favor no le digas a tu mamá ni a tus hijas, cómo te ganas la vida en Bogotá..           

Fuera los “cristos” de las escuelas

Fuera los “cristos” de las escuelas

Que haya crucifijos en las paredes de las aulas, en las cortes, o en las salas generales de las clínicas, es igual de inocuo, a que los judíos pusieran en sus aulas candelabros de siete brazos; o los protestantes, pretendieran poner en todas las aulas la cruz desnuda, la cruz hugonota o el yunque; o los islamitas quisieran meter en todas sus aulas, media lunas de plástico con estrellas rojas, o manos de Fátima, con sus dedazos bien abiertos.

Un fallo de la Corte Europea con sede en Estrasburgo obliga a retirar los crucifijos de todas las escuelas italianas. Justamente el país donde el catolicismo y el fascismo hicieron de las escuelas centros de adoctrinamiento. El fallo obliga al Estado italiano, a su sistema educativo, a las Cortes italianas y al Vaticano. Estrasburgo es el centro político de la comunidad europea, donde tienen asiento todos los organismos que administran los asuntos de la comunidad.

No es que la Corte tenga nada contra el catolicismo, en general, y contra los crucifijos en particular, como bien pueden hacerlo creer los católicos y algunos cristianos, o como van a creerlo muchos fieles, que terminarán viendo en el fallo, el resultado de una “cruzada” contra el catolicismo, de las fuerzas protestantes, judías, o hasta islámicas, que se muevan en la Corte.

Los crucifijos ni quitan ni ponen. En la cultura global de la imagen, la Internet, el mundo visual en red, la galaxia Gutenberg de los juegos interactivos, los iconos religiosos, al igual que muchos otros venerados en el pasado, han perdido la capacidad de efecto cohesionador de los símbolos sobre la identidad de las congregaciones.

Los signos religiosos, del “ismo” que sean, en contextos laicos – desde 1984 el catolicismo dejó de ser religión de Estado en Italia – con lo que entendemos por ser laico a comienzos del siglo XXI, perdieron la capacidad de ser símbolos unitarios de la fe común, como en la época de las cruzadas. Hoy, la mayoría de logos religiosos de marca patentada, no le dicen más a la gente, de lo que dice cualquier otro logo. Muchos de aquellos símbolos sobre los que se construyó la identidad por la creencia, hoy no son más que objetos arqueológicos de la semiología. Ya no dicen lo que se supone que deben decir, porque hoy se dicen muchas otras cosas. El estado laico es en el fondo, el de la promoción del escepticismo, como una forma de combatir el dogmatismo.

Los crucifijos, la cruz vestida, con cadáveres estigmatizados, manchados de sangre, con espinas y clavos que desmiembran  las muñecas del cuerpo lívido, exangüe, apenas cubierto por una sucia tela sobre el sexo, son adefesios kitsch, salidos de un taller artesanal pastuso, o de una fábrica industrial de baratijas de la fe en Pereira. La publicidad a través de objetos cultuales, es una forma de publicidad, que no se diferencia en nada, de lo que hace Benetton con los objetos  cotidianos.

Y quién ha dicho miedo, el castísimo caballero de Estado, el católico ultramontano, hombre fiel, probo y magnánimo, Silvio Berlusconi, ha declarado desde su púlpito laico que el fallo de la Corte “es un intento por negar las raíces cristianas de Europa y eso no es aceptable para nosotros los italianos”. Esa “cosa” de Berlusconi, como bien lo llama Saramago, es ahora el campeón en la defensa de la publicidad de culto. Bueno, y si el catolicismo enraizado en el poder, y las “cosas” del poder, se dieran la maña para evitar las consecuencias del fallo de la Corte, habría que pedirles, que pinten de amarillo todos los crucifijos que cuelguen en las aulas.

 

Seres de la sombra

Seres de la sombra

Yoani Sánchez: Generación Y                                                     Mi relación con el cine siempre fue desde las butacas, en la penumbra de una sala donde se escuchaba el sonido de un viejo proyector. Se mantuvo así hasta que comencé a vivir mi propia película, una especie de thriller de perseguidores y perseguidos, donde me toca a mí escapar y esconderme. El motivo de tan repentino cambio de espectador a protagonista ha sido este blog, ubicado en ese amplio espacio -tan poco abordado por el celuloide- que es Internet. Me desperté hace dos años con ganas de escribir el verdadero guión de mis días y no la comedia rosa que mostraban los periódicos oficiales. Pasé entonces de ver las películas a habitarlas.

Tengo mis dudas si algún día veré bajar el telón y podré salir viva del cine. El largo filme que vivimos desde hace varias décadas en Cuba no parece cercano al momento de mostrar los créditos y apagar la pantalla. Sin embargo, los espectadores ya no están tan interesados en la cinta interminable que le muestran los proyeccionistas autorizados. Más bien parecen cautivados por la visión de quienes oman un blog o una página en blanco y graban en ellos las preguntas, frustraciones o alegrías de los ciudadanos.

Creyéndome Kubrick o Tarantino, he comenzado a dejar testimonio de esas criaturas que nos vigilan y acosan. Seres de las sombras, que como vampiros se alimentan de nuestra alegría humana, nos inoculan el temor a través del golpe, la amenaza, el chantaje. Individuos entrenados en la coacción, que no pudieron prever su conversión en cazadores cazados, en rostros atrapados por la cámara, el teléfono móvil o la retina curiosa de un ciudadano. Acostumbrados a acopiar pruebas para ese expediente que todos tenemos en alguna gaveta, en alguna oficina, ahora les sorprende que nosotros hagamos el inventario de sus gestos, de sus ojos, la meticulosa relación de sus atropellos.

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

Psiquiatra militar islamizado dispara contra todo lo que se mueve en Fort Hood, Texas

Psiquiatra militar islamizado dispara contra todo lo que se mueve en Fort Hood, Texas

The Texas chain saw massacre (masacre de la moto sierra en Texas) es una película independiente de terror, escrita, producida y dirigida por Tobe Hooper. Es la historia de dos hermanos que viajan a Texas – la tierra de las masacres - a visitar la tumba de uno de sus familiares, que según informes de la radio había sido profanada. En el trayecto son atacados por una familia de caníbales. The Texas Chain Saw Massacre fue prohibida en Australia y el Reino Unido.

El 1 de agosto de 1966, Charles Whitman subió a la torre más alta de la Universidad de Texas y disparó durante 96 minutos contra todo lo que se moviera. Una actividad extracurricular que dejó en los jardines del campus 16 cadáveres y 31 heridos. Un record, superado en Virginia Tech, cuando un  surcoreano llamado Cho Seung Hi, dio de baja a 32 personas en abril del 2007.  

Una rama de los Davidianos vivía en Monte Carmelo, en las afueras de Waco, Texas. El 19 de abril de 1993, agentes del gobierno de los Estados Unidos atacaron el lugar y asesinaron a cien hombres, mujeres y niños.

Nidal Malik Hasan, de origen palestino, mayor del Ejército de los Estados Unidos, destacado en la base militar Fort Hood de Texas, la más grande del mundo, tras gritar “¡Alá es grande!”, extrajo una pistola semiautomática y disparó contra todo lo que se moviera – civil y militar - hasta que agentes de Policía Militar le dispararon para detenerlo. Hasan es un psiquiatra de 39 años, convertido al islamismo, que trabajaba con pacientes con síndrome traumático de guerra y al que el Ejército le había pagado un doctorado en psiquiatría preventiva en Virginia Tech.

Hasan  acusado de trece homicidios intencionales podría obtener un tiquete a la cámara de gas. Según la inteligencia del Ejército, se supo que había estado en contacto con figuras simpatizante de Al Qaeda. Días antes de la masacre Hasan fue informado que en cualquier momento sería destacado a Irak o Afganistán. Hasan fue víctima de la segregación a musulmanes, que se convirtió en “política de seguridad nacional” tras los ataques de 11-S.  Según The New York Times, existe una investigación contra Hasan por un comentario, supuestamente firmado por él en una web, donde se atacaba a los Estados Unidos por la guerra de Irak.

Cualquiera de las masacres que se quisiera escoger, tiene la más pavorosa y rotunda gravedad de los hechos, que no alcanza el horror independiente de malas películas, capaces incluso de hacerse prohibir en el Reino Unido, por respeto para con la sensibilidad de los espectadores.

Al cine le toca hacer demasiado esfuerzo – la mayor parte de las veces hiperventilado - para poner a competir el terror independiente con el terror real, el sub estrato de las pasiones humanas que dan toda su fuerza a la saga cotidiana del horror social. El entrecruzamiento impredecible de fuerzas, el cambio de los patrones de guerra, el fundamentalismo criminal, la aleatoriedad de los factores de riesgo, la crisis de confianza en la inteligencia, el aumento geométrico del riesgo, son variantes activas del potencial incalculable de horror, al que todos estamos expuestos en el mundo global.

En vez de prohibir las películas de caníbales con moto sierra – una saga de ellas se podría hacer con las historias de paramilitares en Colombia - lo que se debería prohibir son las masacres. Claro está, es una tonta ilusión de sanidad, un deseo legítimo e impotente para modificar el curso. El horror no puede ser prohibido, porque es un espectro que ha alcanzado la incontrolable condición  del espíritu del “prohibido prohibir”, habiéndose puesto muy por encima del alcance de cualquier norma.

Lo que más se acerca al horror real, es cuando a alguien como el gordito Michael Moore se le da por prender su cámara y salir a grabar los ecos de algo como el  tumulto de terror escolar en Columbine, Colorado.   

 

 

 

 

The Texas chain saw massacre (masacre de la moto sierra en Texas) es una película independiente de terror, escrita, producida y dirigida por Tobe Hooper. Es la historia de dos hermanos que viajan a Texas – la tierra de las masacres - a visitar la tumba de uno de sus familiares, que según informes de la radio había sido profanada. En el trayecto son atacados por una familia de caníbales. The Texas Chain Saw Massacre fue prohibida en Australia y el Reino Unido.

El 1 de agosto de 1966, Charles Whitman subió a la torre más alta de la Universidad de Texas y disparó durante 96 minutos contra todo lo que se moviera. Una actividad extracurricular que dejó en los jardines del campus 16 cadáveres y 31 heridos. Un record, superado en Virginia Tech, cuando un  surcoreano llamado Cho Seung Hi, dio de baja a 32 personas en abril del 2007.  

Una rama de los Davidianos vivía en Monte Carmelo, en las afueras de Waco, Texas. El 19 de abril de 1993, agentes del gobierno de los Estados Unidos atacaron el lugar y asesinaron a cien hombres, mujeres y niños.

Nidal Malik Hasan, de origen palestino, mayor del Ejército de los Estados Unidos, destacado en la base militar Fort Hood de Texas, la más grande del mundo, tras gritar “¡Alá es grande!”, extrajo una pistola semiautomática y disparó contra todo lo que se moviera – civil y militar - hasta que agentes de Policía Militar le dispararon para detenerlo. Hasan es un psiquiatra de 39 años, convertido al islamismo, que trabajaba con pacientes con síndrome traumático de guerra y al que el Ejército le había pagado un doctorado en psiquiatría preventiva en Virginia Tech.

Hasan  acusado de trece homicidios intencionales podría obtener un tiquete a la cámara de gas. Según la inteligencia del Ejército, se supo que había estado en contacto con figuras simpatizante de Al Qaeda. Días antes de la masacre Hasan fue informado que en cualquier momento sería destacado a Irak o Afganistán. Hasan fue víctima de la segregación a musulmanes, que se convirtió en “política de seguridad nacional” tras los ataques de 11-S.  Según The New York Times, existe una investigación contra Hasan por un comentario, supuestamente firmado por él en una web, donde se atacaba a los Estados Unidos por la guerra de Irak.

Cualquiera de las masacres que se quisiera escoger, tiene la más pavorosa y rotunda gravedad de los hechos, que no alcanza el horror independiente de malas películas, capaces incluso de hacerse prohibir en el Reino Unido, por respeto para con la sensibilidad de los espectadores.

Al cine le toca hacer demasiado esfuerzo – la mayor parte de las veces hiperventilado - para poner a competir el terror independiente con el terror real, el sub estrato de las pasiones humanas que dan toda su fuerza a la saga cotidiana del horror social. El entrecruzamiento impredecible de fuerzas, el cambio de los patrones de guerra, el fundamentalismo criminal, la aleatoriedad de los factores de riesgo, la crisis de confianza en la inteligencia, el aumento del riesgo global, son variantes activas del potencial incalculable de horror, al que todos estamos expuestos en el mundo global.

En vez de prohibir las películas de caníbales con moto sierra – una saga completa de ellas se podría hacer con las historias de paramilitares en Colombia - lo que se debería prohibir son las masacres. Claro está, una tonta ilusión de sanidad, un deseo legítimo e impotente para modificar el curso. El horror no puede ser prohibido, porque es un espectro que ha alcanzado la condición absoluta del espíritu del “prohibido prohibir”, habiéndose puesto muy por encima del alcance de cualquier norma.

Lo que más se acerca al horror real, es cuando a alguien como el gordito Michael Moore se le da por prender su cámara y salir a grabar los ecos de algo como el  tumulto de terror escolar en Columbine, Colorado.   

 

 

 

 

Un soberano culo

Un  soberano culo

Diana Marcela Salgado mide 1.72 y tiene un culo de más de un metro, 102 centímetros, qué ternura. Doce más de los del canon: 90-60-90. La sobredosis no sería asunto del “estado de opinión”, salvo porque Diana, de una ingenua belleza mediterránea, fue coronada por unanimidad el 25 de mayo, como Reina del Departamento del Valle al Reinado Nacional de la Belleza en Cartagena 2009.

El escritor Alvárez Gardeazabal, un ex alcalde y ex escritor de Tuluá, miembro del jurado de belleza, hizo un cuidadoso análisis del culo de la bugueña. Él mismo le aclaró que estaba bien, pero un poco pasado. Le recomendó unos cuantos ejercicios para reducirlo a proporciones más reales.  Los jurados no premian culos grandes, dijo. Aún así, agregó Alvárez,  el jurado la escogió a conciencia de su “nalgatoria”, utilizando el pedestre eufemismo. Se la eligió a pesar del tamaño, o por el tamaño. Como quiera que sea, el tamaño no la descalificó en su tierra.

Unas semanas más tarde a la elección, Andrea Vélez - Presidenta del Comité de Belleza del Valle (Combelleza) - dio a conocer un comunicado, en el que decía que por motivos de salud, Diana abdicaba a su condición de soberana. ¿Quién con un culo así abdica? ¿Qué había pasado? La Junta de Combelleza quedó muy preocupada por el tamaño, así que sin más se creyó con el derecho de vetar el trasero de Diana a Cartagena. Sobra decir que la Vélez quedó como un culo.

Diana debió contratar un abogado para defender sus reales derechos “nalgatorios”. El eximio Abelardo de la Espriella. Se supo por él, que su cliente había sido obligada a decir que estaba enferma. Se interpuso pues una tutela por los derechos fundamentales del culo, y el juzgado obrando en justicia, ordenó a Combelleza restituir a Diana al cargo real, que le había sido transferido a Catalina Robayo, que tiene un buen culo, pero no tanto como el de Diana.

Cuando el buen Raimundo Angulo se enteró del carácter espinoso para los intereses del Concurso, que había tomado el asunto en la Sultana, aceptó que el culo de Diana fuera soberano, y el de Catalina como observador. Pero algo aún más conmovedor que el gesto de Raimundo, es el hecho de que el culo de Diana siga creciendo. En los mentideros estéticos de los bajos y altos fondos se rumora que podría llegar a 110.

Lo que uno aprende del incidente cultural es que ningún culo, por razones de tamaño, credo y origen, puede ser discriminado a ningún reinado. Sigamos haciendo patria.  

Los muros se levantan para ser tumbados

Los muros se levantan para ser tumbados

Buckhardt había llegado de Berlín el 6 de noviembre de 1989. Las noticias que traía es que había comenzado el levantamiento en la Alemania del este. No dijo que fueran a tumbar el muro. Durante el 7 y el 8 nos pusimos en contactos con los alemanes en Cali, las negras amigas de los alemanes, con los de la música y la hierba, de tal modo, que nos encontramos el 9, en una casa campestre. Cuando pusimos las noticias supimos que a los alemanes  se les había terminado la paciencia y la habían emprendido a patadas, con martillos, picas y bates, contra el muro de Berlín, el criminal signo del poder soviético. Así que brindamos por wessis y los ossis, y luego dejamos que la música fuera de largo hasta el otro día, a la misma hora en que terminó la guerra fría.

El Poder tiene tentaciones que lindan con lo real. Aunque por su naturaleza irracional sus políticas y ejecutorias son absurdas. Pero no por ello menos históricas. El absurdo convertido en política de los estados encarna como tentativa consumada en la acción de dividir a los pueblos. Separar dos países, aislar culturas, quebrar el comercio, con un muro, una cerca, una pared, una fosa. Parecería algo salido de un libro de Stephen King, o de George Orwell, más que de un gobierno.

Hace 20 años celebramos que después de 27 años en que la Unión Soviética administró un muro de tres metros de alto por 155 kilómetros de largo, para dividir al pueblo alemán, el pueblo alemán lo hubiera comenzado a echar abajo.  Celebramos la caída del muro, como una de las consecuencias de la Perestroika. Celebramos que todos marcharan, que cantaran, que la gente se desbocara por la frontera checa, que atestara Berlín, que se encontraran las familias divididas. Nos encantó haber estado reunidos para celebrar la apoteosis de la caída del imperio soviético en Berlín, a cincuenta años de que las tropas rojas de Stalin entrasen a precipitar la muerte de Hitler.

Ubrecht, canciller este alemán de la época del levantamiento del muro, entre el 12 y 13 de agosto 1961, calificó lo incalificable. Se atrevió a decir que el muro era una “barrera de protección antifascista”. Con una cerca de alambre, al comienzo, se le aseguró al mundo que se frenaría el fascismo. Para ellos, el fascismo que venía de occidente, de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia y aliados. Para nosotros, también del que venía del este, el social fascismo, la plaga roja envalentonada, a diez años de la muerte de Stalin. En la Rusia soviética habían inventado una política de campo de concentración para detener el fascismo.

Un pequeño muro en el centro de Nicosia en Chipre, que dividió a las comunidades griego- turcas hasta hace meses, fue echado abajo. Hay otro entre Israel y Palestina, hecho para evitar que los palestinos se pasen a Israel. En el África sub sahariana existe uno más para evitar que pueblos islámicos y no islámicos se encuentre. En Río de Janeiro se ha levantado un muro para separar las favelas del resto. Y entre México y los Estados Unidos se ha levantado otro a lo largo de la frontera, para evitar que los mexicanos se pasen. Todas las excusas que se han esgrimido para el levantamiento de los muros de la infamia, íconos colosales de la vergüenza, han resultado ser costosos y esperpénticos atentados contra la razón misma, monumentos de “asalto a la razón”, completamente inútiles a pesar de haberse  levantado a  nombre de las más nobles causas.

Los muros, todos, los que se mantienen en pie, los que se están terminando, son arquitecturas del horror extremo, que representan la violación industrial de todos los derechos civiles, una escenificación dramática del terrorismo de estado. La noche que celebramos la caída del muro de Berlín en Cali, aún nos seguía pareciendo que había sido obra de un autor de ficción política. Todavía nos cabía más ron, para acabar de aclarar las entendederas y aceptar que estábamos celebrando algo que sucedió para dividir a los pueblos, que aconteció a pesar de todo. Algo que no olvidaremos jamás. Que no olvidaremos para poder recordar – entre otras – a quienes después del muro de Berlín, tendrán que salir a demoler  los muros en pie y los que  todavía faltan.

 

 

Asunto de familia

Asunto de familia

Trece años en Cali, habla un español seco y conciso. Nativo de Carolina del norte, ha ganado un léxico que le debe haber venido de tanto leer a los colombianos. En su conversación son pocos los adjetivos, está llena de frases cortas, directas, desacuerdos expresos, en medio de un aire fresco de  humor sugerido, un tanto contenido. Escribe en inglés, y un colombiano lo traduce al español. El alma filológica de su inglés nativo no le concedió la licencia de escribir en otra lengua. Tim Keppel no es Konrad, ni Nabokov, ni Kundera.   

"Me siento un descendiente literario de Anton Chejov. No soy fanático de las fábulas, ni de las alegorías, ni de la ciencia ficción, ni de las historias fantásticas o experimentales. Me gustan las historias que ponen un espejo frente al lector", afirma Tim. En Asunto de familia, lo que hizo fue plantarse ante un gran retrovisor durante tres años, para ofrecernos el reflejo insondable de una historia de amor.

Un amor que en la realidad estaba lleno de repelencias, de alejamientos, de escapes – aún a otro país –  en la novela alcanza un progresivo y lento reconocimiento, de Carl a Fran, a medida que ella se va acercando a la muerte y él se va quedando solo. Rehúsa Tim que se piense siquiera que su personaje es una encarnación edípica de la literatura norteamericana de Cali. Asegura, que jamás quiso matar al padre. Y recuerda cómo Harold Bloom, el canonista conservador de la literatura,  descubrió el truco de Freud. Haber cambiado el origen shakespereano de su teoría de la culpa, el complejo de Hamlet, por el del Edipo griego.   

Asunto de familia tiene un problema, aún tomándose como lo que es, una novela. Para la mayoría de los lectores, la ficción que urde Tim, pasa por ser una biografía laxa, un pretexto biográfico de la ficción ¿o una ficción biográfica? Da la impresión que estuviera familiarizado con la transposición de carácter, a que los lectores se aproximan siguiendo la trama. El problema es que toda transposición personaje/autor, termina sirviendo más  al autor que a la novela. Lo último que desearía un escritor. El personaje – Carl – se ha construido sobre el patrón de vida del autor, que se ha dado la libertad de reducirlo a un grado de detalle ficcional, con el que le enmienda un poco la plana a la realidad. Entonces cuenta que hubo escenas, como la de la muerte, cuando Ruth, la humilde mujer que acompañaba a Fran, hizo tomarse a sus hijos de las manos para decir una oración en el momento final. No, así no fue dice Tim. La realidad sugiere lo que el arte muestra. No fue así, la novela lo mejoró, lo hizo más intenso, más brillante.

Poseído de la fortaleza representativa de la ficción, que da su legitimidad de autor, Tim reconoce que un escritor no tiene otro material distinto al que la vida le proporciona para urdir su ficción.  Aun habiendo vivido muchas cosas, fue necesario inventar otras. Vino a mostrarnos a Palabras Mayores, cómo el escritor se mueve - en cualquiera de los rangos posibles – entre lo que pasó y lo que no pasó, como la única forma de hacer literatura. Entre ese ¡viene el lobo! ¡viene el lobo! sin que ningún lobo viniese detrás del pastor. Que el pastor haya terminado en las fauces de un gran lobo gris, es otra cosa, sostiene Nabokov.

Es una novela de amor, insisto. Y entonces de poco vale la pena remarcar las líneas y los surcos que marcan las fronteras entre la vida y la ficción, porque el corazón y el sentimiento, donde quiera que hayan de pronunciarse, lo harán sin que importe dónde, lo harán valiéndose del corazón estremecido de un escritor que remueve con suma entereza su pasado. ¿Novela biográfica? A Tim no le gusta la expresión, se declara resistente a hacer algo así. Una novela a secas.

No sé si sea el mejor novelista de habla inglesa de Cali, no conozco muchos. Pero es un novelista que se deja leer con fruición, más que muchos de los que escriben en español.  

La criminalización de la opinión

La criminalización de la opinión

            La nota de la dirección rezaba: “EL TIEMPO rechaza por falsas, malintencionadas y calumniosas las afirmaciones de Claudia López. La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata”.
           
Héctor Abad en su última columna dominical del Espectador, nos explica en un tono de demócrata reposado,  que los medios tienen todo el derecho de salir a la corrida con sus banderilleros, en otras palabras, los periódicos son autónomos pare decidir con que columnistas trabajan. Por tanto, la acción tomada contra Claudia López – asumiendo que echarla del Tiempo es una acción en su contra – es una acción legítima y libre del diario, que como tal no representa ninguna medida atentatoria contra la libertad de expresión, y mucho menos de censura.

         El cubrimiento que EL TIEMPO le dio al escándalo de Agro Ingreso Seguro, a diferencia de otros medios, no habla de AIS, se refiere a los efectos políticos del escándalo. Tomar el ángulo más escandaloso, que tenía terreno abonado con la labor de sus socios de Cambio, más que un cubrimiento en sentido estricto, lo que hizo fue una fabricación noticiosa que buscaba reforzar una interpretación: el ganador del escándalo AIS es Juan Manuel Santos, en la banca esperando la señal de inviabilidad constitucional del refrendo reeleccionista  para postularse como el candidato fuerte del uribismo a las próximas elecciones.
         “La fabricación sesgada empezó con una pregunta en un foro en el tiempo.com, siguió con una nota que destacaba lo dicho por los foristas y concluyó con un supuesto artículo de análisis. En el foro se indagó a los foristas si creían que Arias debía renunciar por el escándalo de AIS. No sobra recordar que a EL TIEMPO nunca se le ocurrió preguntarles a sus foristas si Juan Manuel Santos debía renunciar por el escándalo de los ’falsos positivos’. En el caso de Arias sí se le ocurrió. Culminado el foro, publicaron una nota titulada ’Indignación y rechazo genera Andrés F. Arias por caso de Agro Ingreso entre lectores de eltiempo.com’, en la que destacaban que "la mayoría de usuarios le pide al ex ministro que renuncie a su precandidatura" y que "hubo muy pocos que defendieron a Arias". Luego del foro inducido y la nota destacada, remataron con un artículo cuyo título sentenciaba: ’Andrés Felipe Arias sale debilitado y Juan Manuel Santos logra ventaja en medio del escándalo de AIS”
        “Es obvio que Arias sale debilitado, pero no es nada obvio que la consecuencia sea que Santos "logra ventaja". EL TIEMPO asegura que el traspié de Arias "llevó a Juan Manuel Santos a convertirse en un ganador neto esta semana". ¿De dónde saca EL TIEMPO que el espacio perdido por Arias fue ganado por Santos? ¿Hicieron una encuesta? No, pero a falta de encuesta el periódico usó su foro para lanzar la pregunta, inducir la respuesta y construir de allí sus conclusiones”.
(Claudia López).
        Cualquiera que tenga el disgusto de conocer la forma como el Santico ha hecho carrera política, sabrá que el cambio de bando ha sido la clave de su ascenso. Un maestro  político del arte de las dos aguas, que como Noemí, está dotado con la sabiduría para apostar siempre a ganador.
        El conflicto de intereses en que anda metido EL TIEMPO, lo compromete respecto a la posible y probable candidatura de quien ha salido de su entraña, y respecto a su objetivo de quedarse con el tercer canal. Es en el marco de tal conflicto, en el que la columna de Claudia, lleva a la reacción del diario de excluirla – a lo que tiene pleno derecho –, por su tácito desacuerdo con la política informativa del medio. Pero la reacción tiene al menos dos planos. El primero: no coincidir con la política del diario y por tanto tener que entregar la columna, que no era de la columnista, puesto que como se encargó de recordarlo Héctor Abad – motejado por HAT como el “huérfano ilustre” - los columnista de la prensa escrita trabajan en columnas prestadas.

       El otro plano, es convertir la crítica – con intenciones de golpear legalmente a la responsable de la diferencia– de Claudia en una calumnia, lo que automáticamente abre la puerta para la demanda
por falsedad. La maniobra de El Tiempo consistió en convertir una diferencia legítima de opinión en delito. Frente a una diferencia de opinión - aun considerando falso el punto de vista de la columnista -  el recurso de la calificación calumniosa reemplaza la disensión argumental por la criminalización.

     Si el tiempo sacó el garrote, no será solo para amenazar, tendrá que llevar a Claudia a los juzgados, si de verdad quiere hacer creer a sus lectores que el incidente obedece más a recursos criminales que a los efectos del ejercicio de la libertad de opinión, aún con todo los riesgos que tal cosa supone escribir en columnas prestadas por los Santos, una de las cuales le ha sido asignada al primo ilustrado de Pablo Escobar.