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Bonny and Clyde en su casa rosada

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Los argentinos tienen miedo de tumbar a La Señora K, y con ella a la provinciana dinastía matrimonial que regenta al país. Y no se atreven por miedo a que el remedio sea peor que la enfermedad.

Lo que han hecho desde el poder Bonny and Clyde, daría tranquilamente para otro golpe. Qué da uno más. A Yrigoyen lo tumbaron en 1932. Perón fue puesto por Farrell, que tumbó al golpista Pedro Ramirez en 1943. Lonardi tumbó a Perón en 1955, que a su vez fue tumbado por Aramburu en el 58, que modificó la Constitución del 49. En 1963 Guido tumbó a Aramburu, y en el 66 el General Onganía – un homínido con charreteras – lo derrocó confinándolo en la Isla de Martín García. María Estela, la viuda esotérica,  fue depuesta el 26 de marzo 1976, por los militares, que con coraje y pundonor, sin tener que incurrir en lo legal,  hicieron que Argentina avanzara gloriosa al pleistoceno. Históricamente se  prueba que si en alguna parte los remedios siempre han sido peor que la enfermedad, es en la Argentina.

La Señora K y el Señor K, son una pareja adicta al poder del poder, que ha incurrido hasta en lo legal para controlar una larga y transparente cadena de corrupción. Manejan negocios a los que conviene que un sector de los productores agrícolas quiebre, mediante una habilidosa jugada legal de normas fiscales de exportación. Durante las movilizaciones de cultivadores, B&C echaron mano de escuadrones de esquiroles sindicales - neoperonistas erectus - que emulan con la “mano negra”.

El diario La Nación denunció la existencia de una flota de aviones paralela a la oficial,  que utilizan B&C: cuatro aviones y un helicóptero. Mueven en ella su primer anillo empresarial y un juego de maletas de contenido desconocido vigilado por custodios. "Florencia, la hija del matrimonio gobernante, puede hacer esperar hasta diez horas a una tripulación”. K tiene mal carácter, no mira a nadie, no habla con nadie, solo abre la boca cuando pasan por entre una turbulencia. Le tiene miedo a volar. 

Existe en curso una "causa penal " contra B&C por supuesto enriquecimiento ilícito que se detectó al rastrear 158% de incremento patrimonio en el último año. Justificaron el aumento por la venta de 16 inmuebles en Santa Cruz, provincia natal de K, con la que triplicaron sus depósitos bancarios; y por la creación de dos nuevas empresas hoteleras.  K arremetió contra una periodista que le preguntó sobre su incremento patrimonial, le dijo: "No sé si te mandó el Clarín. Como cualquier ciudadano me someto a la investigación de la Justicia y no al monopolio Clarín".

Los K atacan al Grupo Clarín al mejor estilo chavista. No necesitan cerrar los medios, basta que legalmente los reduzcan, no les renueven licencias, o instiguen leyes para sacarlos del mercado. Recursos completamente legales de  gobiernos mafiosos. Abren las puertas de la competencia, con quien tienen acuerdos, para que como está sucediendo, la entrada de nuevos operadores en el mercado del cable, saquen a Cablevisión, del Clarín, el principal operador de cable hoy en Argentina. Buscan que una asociación entre la Corporación América, de Eduardo Eurnekian, y el presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez, tome el control en detrimento del Grupo Clarín

El Clarín develó el tráfico ilegal y la cadena mafiosa de adulteración de medicamentos; la investigación contra Carlos Torres y César Pose, que aportaron dinero a la campaña electoral de la K en el 2007, mediante lo cual habrían lavado una cantidad grande de dinero. Los dos están vinculados con el empresario Néstor Lorenzo, de la mafia de los medicamentos.

Benedicto XVI, el taciturno engendro vaticano, sacudió con sus recientes declaraciones la insondable sensibilidad de los K, al declarar que la pobreza en el mundo es un escándalo. K desafecto a las ceremonias clericales, se apresuró a asistir a un oficio en donde declaró su completa coincidía con el jefe del Vaticano. Otro tanto hizo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, por encargo de la Señora K, y desde luego la Señora K. Porque con la pobreza todos tienen razón: es un escándalo, al que todos arrojan gasolina. Todos coinciden, todos tienen la pobreza en el primer lugar de sus agendas, la pobreza los une en sus propósitos, les agita al unísono el corazón justicialista y anima su petit socialismo de vaudeville.

Posiblemente B&C sean la versión argentina de Robin Hood: unos bandidos que roban a los pobres y los a ricos para ayudarse a sí mismos. La tragedia argentina es que siempre, el remedio ha sido peor que la enfermedad.  

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