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La repulsión de la atracción

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 Quiero contar la historia de Mauzinho Vargas, un hombre soltero que vive con su hermana menor, en una casa que le dejaron sus padres en la avenida Dublín de Manaos. Dirige una empresa grande y próspera de comercio amazónico. Apenas tiene cuarenta años.

Boas Ice es un ladyboy mulato, la mujer-macho más linda que se haya dado en el estado del Amazonas. Está prisionera en la casa de un patrón mafioso que la ha comprado.

Mauzinho frecuenta el burdel de Madam Chauchat, una francesa de 65, a la que visitan comerciantes, concejales, diputados, empresarios, periodistas y abogados. Lo que más complace su carnal deseo son las vírgenes. Madam se las consigue en los barrios bajos, en el campo, a la orilla el rio. Es un buen negocio para ella. Algunas las regresa a su casa con una maleta llena de ropa bonita. A otras las inicia en el negocio.

Mauzinho se hastió de las vírgenes, terminó sintiéndose como un violador de muchachitas mudas, que como pajaritos asustados se le entregan. En una conversación con Madam, le revela su hastío. Y ella le propone una variedad de oferta sexual que desborda su limitada imaginación de deflorador. Se alarma, y niega querer algo de esa sublime combinación de recursos con que ella busca complacerlo. Por lo pronto acepta tener encuentros con las mas avezadas del burdel, las que hablan francés y pueden llevarse a la ópera en el Teatro Manaos.

Boas Ice a través de una de las sirvientas de la casa donde permanece en cautiverio, le hace saber a Madam Chauchat su deseo de fugarse. Pide su ayuda para hacerlo y a cambio le ofrece sus servicios. Así que Madam Chauchat contrata a Felipinho para que haga el trabajo.   

Una vez Boas Ice en la Casa, Madam Chauchat le hace saber a Mouzinho que tiene para él un espléndido ejemplar. No le dice de qué se trata y pacta un encuentro especial en la habitación rosa de la Casa.

Cuando Mouzinho se da cuenta que se trata de un ladyboy por poco lo mata, y de paso se pelea con Madam Chauchat y decide no regresar a la Casa.

El patrón de Boas Ice ha descubierto quién le auxilio en la fuga, y se presenta airado al burdel a reclamar lo que le pertenece. Madam Chauchat le dice que la ha vendido. Él le da una semana para que se la recupere, antes de que sus hombres vengan y quemen todo.

Madam Chauchat se comunica con Mouzinho, le implora que le ayude. El regresa a la Casa. Después de considerar la situación, él se ofrece a ayudarle y ella, en privado le dice que la reacción violenta y desmedida, que lo alejó de la Casa,  no es otra cosa que una atracción animal que él se niega. Mouzinho se emborracha y termina en la cama con Boa Ice.

En la madrugada, después de la más memorable noche de amor con Boas Ice, los hombres del patrón entran al burdel, rescatan a Boas Ice y asesinan a Mouzinho.

La historia termina seis meses después de la muerte, cuando Boas Ice toca a la puerta de la casa de la hermana de Mouzinho, llevando unas flores. La hermana virgen, que desde la muerte ha permanecido como una viuda desolada en la casa de la Avenida Dublín.              

 

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